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Científicos españoles diseñan la celiacasa, una molécula inspirada en una planta carnívora que destruye el gluten en el estómago y promete acabar con los síntomas de la celiaquía.
Por: A. Lagar | 27 de mayo de 2026
Comer un trozo de pan o disfrutar de una pizza ha sido, durante décadas, una auténtica utopía y un peligro de salud para millones de personas en todo el mundo.
Hasta la fecha, el único escudo protector para quienes padecen la enfermedad celíaca consiste en mantener una dieta libre de gluten de forma estricta y de por vida.
Sin embargo, un equipo de investigación español, coliderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Barcelona (UB), ha desarrollado una solución experimental que podría cambiar las reglas del juego para siempre: la celiacasa.
Este nuevo compuesto destaca por una propiedad asombrosa que lo diferencia de cualquier intento previo: es capaz de actuar con una eficacia demoledora a concentraciones extremadamente bajas y en condiciones de alta acidez, idénticas a las que se registran en el estómago humano durante la digestión.
El hallazgo, que acaba de publicarse en la prestigiosa revista científica EMBO Molecular Medicine, abre de par en par las puertas al desarrollo de futuros tratamientos médicos reales.
El enemigo invisible, ¿por qué el gluten destruye el intestino?
Para entender la magnitud del descubrimiento, es necesario mirar de cerca qué ocurre en el sistema digestivo de un celíaco.
El detonante de esta patología autoinmune son las prolaminas, unas proteínas presentes en la gran mayoría de los cereales comunes que consumimos a diario, como el trigo, la cebada o el centeno.
Cuando el organismo intenta procesar estas proteínas en el estómago, no consigue romperlas del todo y se fragmentan en trozos más pequeños.
Algunos de estos pedazos resultan altamente tóxicos y se conocen técnicamente como péptidos inmunogénicos del gluten (GIP, por sus siglas en inglés).
Los GIP poseen una estructura tan resistente que los ácidos gástricos no les hacen ni cosquillas, permitiéndoles llegar intactos al intestino delgado.
El peligroso «33-mero»
Dentro de este grupo de fragmentos peligrosos, existe uno especialmente dañino bautizado por la ciencia como «33-mero».
Este péptido es el enemigo público número uno de los celíacos porque tiene una facilidad pasmosa para acoplarse a un receptor específico del sistema inmunitario, denominado antígeno leucocitario humano (HLA).
Al producirse esta unión en el intestino delgado, el cuerpo sufre una confusión extrema y desencadena una violenta respuesta autoinmunitaria e inflamatoria.
Es ahí donde aparecen la destrucción celular, los dolores y los síntomas característicos de la enfermedad.
El viaje del gluten en el cuerpo humano:
- Ingesta: Consumo de cereales con gluten (trigo, cebada, centeno).
- Digestión estomacal fallida: Las proteínas se rompen generando fragmentos tóxicos (GIP) como el «33-mero».
- Resistencia gástrica: Los GIP sobreviven a los ácidos del estómago y avanzan intactos hacia el duodeno.
- Llegada al intestino delgado: Los fragmentos se unen al receptor HLA del sistema inmune.
- Ataque autoinmune: Se desata una inflamación severa, destruyendo la pared intestinal.
El secreto oculto en el jugo de una planta carnívora
La historia de la celiacasa comenzó a fraguarse hace cuatro años.
En aquel momento, el Grupo de Proteólisis del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (IBMB-CSIC), capitaneado por F. Xavier Gomis-Rüth, realizó un descubrimiento fascinante publicado en Nature Communications.
Los científicos descubrieron que la neprosina, una molécula que se encuentra de forma natural en el fluido digestivo de la planta carnívora Nepenthes x ventrata, poseía la insólita capacidad de devorar y cortar los temidos fragmentos GIP.
Entusiasmados por el hallazgo, unieron fuerzas con el grupo de Autoinmunidad, Inmunonutrición y Tolerancia de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la UB, liderado por Francisco José Pérez Cano.
Juntos demostraron que el uso de esta sustancia de origen vegetal lograba degradar el «33-mero» y la gliadina del trigo antes incluso de que cruzaran la frontera hacia el intestino, neutralizando la respuesta inflamatoria antes de que pudiera nacer.
El nacimiento de la ‘celiacasa’
Sin embargo, la naturaleza no siempre es perfecta para el cuerpo humano.
La neprosina original necesitaba mejoras para convertirse en un fármaco viable.
En este último trabajo, el equipo español rediseñó la estructura molecular original para crear una variante optimizada en el laboratorio, a la que han bautizado con el nombre de celiacasa.
Esta nueva joya de la biotecnología muestra su pico de máxima actividad en entornos con un pH 2, que es el nivel de acidez extrema que impera en el estómago.
Al trabajar en perfecta sintonía y sinergia con la pepsina (la enzima digestiva natural de nuestro propio cuerpo), la celiacasa desintegra por completo los GIP de los cereales mucho antes de que tengan la oportunidad de acceder al duodeno.
Comparativa de soluciones contra el gluten
Hasta ahora, las únicas opciones disponibles en el mercado eran los típicos suplementos nutricionales comunes, pero la realidad es que no sirven como terapia real porque actúan tarde y mal: se activan en el duodeno (cuando el alimento ya ha salido del estómago), exigen dosis gigantescas y se quedan flotando por el cuerpo sin control de tiempo.
La nueva molécula ‘Celiacasa’ cambia las reglas del juego de forma radical.
Es ultraeficiente con dosis mínimas porque ataca al gluten en su raíz, destruyéndolo directamente en el estómago bajo una acidez extrema.
Además, cuenta con un sistema de apagado automático que la desactiva en cuanto sale del estómago para evitar efectos secundarios, logrando por primera vez reducir la atrofia intestinal y la inflamación en pruebas vivas.
Pruebas de éxito en vivo: el fin de la atrofia intestinal
Para comprobar si la celiacasa funcionaba en un organismo vivo, el equipo de científicos utilizó un modelo de ratón desarrollado por la Universidad de Chicago, considerado en la actualidad el sistema que mejor replica las condiciones y reacciones de la celiaquía humana.
Los resultados con los animales superaron las expectativas más optimistas.
Incluso cuando los ratones recibían dosis elevadas de gluten puro, la administración de celiacasa a niveles mínimos logró mitigar de forma drástica las manifestaciones de la enfermedad.
Francisco J. Pérez Cano destaca que se constató una reducción drástica de la atrofia intestinal, una caída en picado de la inflamación y un control absoluto en la respuesta dañina de los anticuerpos.
Por si fuera poco, el tratamiento evitó la disbiosis, es decir, la peligrosa alteración en la composición de la microbiota que sufren los enfermos.
La celiacasa consiguió restaurar los marcadores que regulan el sistema inmune a sus niveles normales, devolviendo el equilibrio a las rutas metabólicas de los microbios intestinales.
Un fármaco inteligente con apagado automático
Además de su asombrosa potencia destructora contra el gluten, la celiacasa guarda un último as bajo la manga que la convierte en una candidata perfecta para la medicina del futuro: posee un mecanismo de autodestrucción.
Una vez que el alimento digerido abandona el estómago y entra en el duodeno, donde el pH deja de ser ácido y pasa a ser neutro, la molécula se vuelve inactiva de forma fulminante.
Gomis-Rüth aclara que este comportamiento es ideal, ya que una vez que ha cumplido su misión de limpiar el gluten, no interesa que la sustancia permanezca activa en el cuerpo para evitar que interfiera con ninguna otra proteína sana de nuestro organismo.
El equipo de investigadores ya ha protegido la celiacasa y todas sus aplicaciones médicas mediante una patente internacional.
El siguiente paso en este viaje científico será la creación de una empresa derivada (spin-off) destinada a captar la inversión necesaria para llevar el proyecto hacia las fases de ensayo clínico con humanos.
La curación o el al menos el control médico total de la celiaquía está un paso más cerca de dejar las vitrinas de los laboratorios para llegar a las farmacias de todo el mundo.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia a la celiacasa de los suplementos para digerir gluten que ya se venden?
Los suplementos actuales actúan en el duodeno y requieren dosis gigantescas inviables como terapia. La celiacasa destruye el gluten directamente en el estómago con dosis mínimas gracias a que adora los entornos ácidos.
¿De dónde procede la inspiración para crear esta nueva molécula celicasa?
Su diseño se basa en la neprosina, una potente enzima que se encuentra de forma natural en los jugos digestivos de una especie concreta de planta carnívora.
¿Cuál es la función del mecanismo de desactivación de este compuesto?
Evita efectos secundarios. La molécula solo funciona en el pH ácido del estómago; al pasar al duodeno se apaga sola para no dañar ninguna otra proteína del cuerpo humano.