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Aprovechando el colapso del mercado y el estado de alarma por la COVID-19, la organización criminal liderada por el exministro José Luis Ábalos manipuló la compra pública de material sanitario.
Por A. Lagar | 24 de junio de 2026
La trama dirigió la adjudicación de 13 millones de mascarillas a «Soluciones de Gestión», generando comisiones ilícitas de más de 6,6 millones de euros para el empresario Víctor de Aldama, con el pacto de desviar 2.000.000 de euros para Ábalos y 500.000 euros para su asesor, Koldo García.
El entramado aprovechó la declaración de pandemia y el real decreto del 14 de marzo de 2020 que permitía la tramitación por vía de emergencia, lo que eximía de la rigurosa tramitación administrativa habitual.
En esa situación de urgencia nacional, los acusados utilizaron de manera coordinada su influencia en el Ministerio de Transportes (MITMA) para adjudicar a Soluciones de Gestión, vinculada a Aldama, dos grandes contratos para el suministro de material sanitario.
Un contrato cocinado en menos de 38 minutos
La primera adjudicación, tramitada a través de Puertos del Estado, supuso la compra de 8.000.000 de mascarillas.
La sentencia detalla cómo, el 20 de marzo de 2020, un borrador inicial de la orden ministerial estipulaba la compra de 4.000.000 de unidades.
Sin embargo, apenas 38 minutos después, se emitió un nuevo correo en el que la cifra se había duplicado mágicamente a 8.000.000 de mascarillas.
Según el testimonio del subsecretario del Ministerio, Koldo García justificó este cambio alegando que el suministrador exigía que «eran ocho millones o nada».
Tan planificada estaba la operación ilícita que la empresa adjudicataria ya había firmado acuerdos de colaboración para este suministro días antes de que se publicara la orden ministerial.
Incluso, firmaron la operación tres días antes de que el propio personal de Puertos del Estado supiera de la compra que supuestamente tenían que gestionar y tramitar.
Días después, el 26 de marzo de 2020, se replicó la misma operativa.
Se ordenó a ADIF una segunda compra de emergencia, esta vez de 5.000.000 de mascarillas, por un importe de 12.500.000 euros.
Nuevamente, Soluciones de Gestión había firmado contratos de prestación anticipándose a la publicación oficial, mientras desde el Ministerio se ejercía presión para que no se arriesgaran con otros proveedores e instruían explícitamente a los responsables de ADIF a contratar «con el mismo proveedor que Puertos»,.
La lista contable del botín:
Fruto de estas adjudicaciones públicas, Víctor de Aldama canalizó comisiones por un total exacto de 6.676.046,09 euros a través de sus sociedades personales (Deluxe Fortune, S.L. y MTM 180 Capital S.L.).
La prueba más incriminatoria del reparto del botín se encontró en el ordenador incautado a Víctor de Aldama: un archivo Excel titulado «20200326_MASCARILLAS.XLSX».
En este documento de contabilidad interna, creado coincidiendo con la fecha del contrato de ADIF, se desglosaban los ingresos esperados y se apartaba el dinero para las mordidas de los cargos públicos bajo pseudónimos.
El documento incluía anotaciones de pagos a repartir entre la organización criminal, donde figuraba la entrega de 2.000.000 de euros para «EL GRAN» y de 500.000 euros para «GOBLINS».
Durante el plenario, Víctor de Aldama confesó y confirmó lo que la Guardia Civil ya sospechaba: «EL GRAN» hacía referencia al «Gran Jefe», es decir, José Luis Ábalos, y «GOBLINS» era el apodo de su estrecho asesor, Koldo García.