Recreación digital de recurso
Un devastador terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en el Chocó deja severos colapsos, réplicas continuas y más de un centenar de víctimas en el occidente del país.
Por A. Lagar | 10 de agosto de 2026
Cronología del sismo: ¿Cómo y cuándo empezó?
El fenómeno sísmico comenzó a las 7:34 a. m., momento en el que los sistemas de monitoreo registraron el terremoto principal de magnitud 7,4 con epicentro cercano a San José del Palmar (Chocó), un sacudón que se sintió con fuerza en más de diez departamentos del país.
En los primeros instantes, el Servicio Geológico Colombiano emitió un boletín preliminar que marcaba una magnitud de 6,7, pero tras procesar los datos de las estaciones sísmicas, ajustó la medición oficial a magnitud 7,4 con una profundidad de 96 kilómetros.
Por su parte, agencias internacionales como el Servicio Geológico de los Estados Unidos situaron la profundidad del hipocentro en cerca de 107 kilómetros.
Apenas cuarenta y cuatro minutos después del evento principal, a las 8:18 a. m., el Servicio Geológico Colombiano reportó la primera réplica de consideración, con una magnitud de 4,8 en la misma zona del Pacífico.
La inestabilidad del terreno continuó a lo largo de la mañana hasta que, a las 10:01 a. m., se confirmó un nuevo evento de magnitud 3,8, sumando para ese momento más de una docena de réplicas menores bajo monitoreo constante por parte de las autoridades.
Debido a que la energía se liberó a una profundidad intermedia, las ondas sísmicas atravesaron rocas rígidas propagándose a grandes distancias.
La sacudida se extendió durante casi cuatro minutos en gran parte del territorio colombiano y fue percibida con claridad en países vecinos como Ecuador, Panamá y Venezuela.
Balance de víctimas y zonas en situación crítica
A medida que avanzan las horas y los equipos de rescate logran acceder a los puntos más golpeados, las autoridades han elevado el consolidado oficial a 112 personas fallecidas, además de registrar cientos de heridos y múltiples ciudadanos atrapados bajo las estructuras derrumbadas.
En el departamento de Risaralda, la capital Pereira se convirtió en uno de los puntos más golpeados del país, concentrando 45 de las víctimas mortales tras el derrumbe parcial y colapso total de varios inmuebles residenciales y comerciales, además de dejar el aeropuerto Matecaña fuera de servicio por grietas en sus instalaciones.
En el Valle del Cauca, la situación se mantiene sumamente crítica con 38 víctimas fatales reportadas en distintos municipios.
En Cali se confirmaron 11 de estos decesos debido a la caída de fachadas y colapsos estructurales, a los que se suman otros 27 fallecidos en municipios vecinos como El Cairo, donde se registró la destrucción de un alto porcentaje de sus viviendas.
En la zona del epicentro, en el departamento del Chocó, municipios como San José del Palmar y la capital Quibdó padecieron momentos de completo aislamiento informativo.
Las autoridades locales han confirmado hasta el momento 19 personas fallecidas en la zona y más de setenta heridos debido a colapsos en viviendas tradicionales e infraestructura municipal.
Por su parte, en el departamento de Caldas se reportan 10 personas fallecidas y escenas de conmoción en Manizales tras el desprendimiento de sectores de la cúpula de la Catedral Basílica Metropolitana, con más de cincuenta edificaciones afectadas.
En Bogotá, el sismo provocó masivas evacuaciones a la calle; la Alcaldía confirmó que no hay colapsos ni víctimas fatales en la capital, limitándose los daños a grietas menores en inmuebles.
Estado de la infraestructura vial y red de transporte
El impacto sobre la movilidad y el transporte nacional ha sido inmediato.
En la red carretera, grandes deslizamientos de tierra y rocas han interrumpido el paso en corredores estratégicos del occidente del país.
Se registran cierres totales en la vía que conecta a Cali con Loboguerrero y el puerto de Buenaventura, así como en el corredor Armenia-Ibagué a la altura del paso por La Línea y en la vía Manizales-Medellín por desprendimientos en sectores montañosos.
Respecto a la red aeroportuaria, la Aeronáutica Civil ordenó la suspensión preventiva de vuelos y el cierre de terminales en seis ciudades, incluyendo los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, mientras comisiones técnicas revisan minuciosamente el estado físico de las pistas y torres de control.
Respuesta gubernamental y apoyo de la comunidad internacional
Ante la magnitud de la catástrofe, el Gobierno Nacional declaró el estado de calamidad pública e instaló de manera permanente el Puesto de Mando Unificado a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Cuerpos de bomberos, la Cruz Roja, la Defensa Civil y unidades especializadas de rescate urbano de la Policía y las Fuerzas Militares han sido desplegados hacia el Eje Cafetero y el Pacífico para intensificar la búsqueda entre las ruinas.
La comunidad internacional ha reaccionado rápidamente ante la emergencia.
Gobiernos vecinos y la Unión Europea han manifestado sus condolencias y puesto a disposición equipos técnicos especializados en rescate en estructuras colapsadas, perros de búsqueda y ayuda humanitaria de primera necesidad para apoyar la atención de miles de familias damnificadas en las regiones afectadas.
Riesgo de réplicas: alerta sísmica activa y recomendaciones de protección
Tras un terremoto de gran magnitud como el registrado en el occidente colombiano, los expertos del Servicio Geológico Colombiano advierten que la ocurrencia de réplicas es un fenómeno inevitable y potencialmente peligroso.
Aunque habitualmente presentan una intensidad menor que el sismo principal, estas sacudidas secundarias son capaces de colapsar edificaciones, puentes o laderas que ya hayan quedado estructuralmente debilitadas por el primer impacto.
Ante la persistencia de los movimientos telúricos, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y los cuerpos de socorro piden a la ciudadanía mantener la calma y acatar estrictamente las medidas de autoprotección.
Se insta a la población a no reingresar a inmuebles que presenten daños visibles o grietas profundas hasta que sean inspeccionados formalmente por personal técnico.
Asimismo, es fundamental realizar una revisión inmediata de las conexiones de agua, electricidad y gas, cerrando las llaves generales ante cualquier sospecha de fuga.
En caso de sorprenderle un nuevo temblor en el interior de una edificación, la instrucción oficial es agacharse, cubrirse debajo de un mueble resistente y sujetarse hasta que cese el movimiento, manteniéndose alejado de ventanas y objetos pesados.
Para las evacuaciones se debe evitar estrictamente el uso de ascensores.
Por último, las autoridades recomiendan conservar una mochila de emergencia a mano con insumos básicos y utilizar las redes móviles únicamente para mensajes de texto breves, garantizando así que las líneas telefónicas permanezcan despejadas para las llamadas de emergencia vital.
Prueba de fuego política apenas tres días después de la investidura presidencial
El movimiento telúrico ha sacudido al país en un momento de máxima agitación y transición política.
La tragedia ocurre tan solo tres días después de la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia Abelardo de la Espriella, celebrada el pasado viernes 7 de agosto.
La ceremonia, que congregó a una nutrida representación internacional, a la que acudió el Rey Felipe VI de España, mandatarios de la región y delegaciones diplomáticas de diversos países—, había marcado el inicio formal del nuevo mandato constitucional para el periodo 2026-2030.
Sin espacio para un periodo de gracia ni margen de maniobra, la catástrofe natural sitúa al recién instalado Gabinete Ministerial frente a una prueba de fuego inmediata.
La capacidad de respuesta del Puesto de Mando Unificado, el despliegue de recursos de emergencia y la articulación de ayudas con las autoridades locales del Eje Cafetero y la costa del Pacífico medirán la capacidad del nuevo Gobierno para afrontar la primera gran crisis humanitaria y de infraestructura de su administración.
