Foto: Markus S.
La etapa 3 del Tour de Francia 2026 arranca en Granollers rumbo a la estación francesa de Les Angles en un día de montaña rusa total.
Por A. Lagar | 2 de julio de 2026
¿A qué hora pasa el Tour de Francia en la etapa 3?
Si quieres ver el espectáculo en directo en la carretera o saber cuándo encender la televisión, apunta bien la hoja de ruta porque los ciclistas van a volar en la tercera etapa del Tour de Francia.
La caravana publicitaria, que siempre va por delante animando el cotarro y repartiendo regalos, arranca en Granollers a las 9:55 h y tiene prevista su llegada a la meta de Les Angles a las 15:51 h.
Para ver la acción real, los ciclistas profesionales empiezan a dar pedales desde Granollers a las 13:45 h.
La velocidad del pelotón marcará el ritmo del día, pero la previsión oficial dice que el ganador cruzará la línea de meta en territorio francés entre las 16:54 h y las 17:23 h.
¿Qué recorrido tiene la etapa entre Granollers y Les Angles?
El menú del día cuenta con 196 kilómetros que van de menos a más, saliendo desde la llanura catalana para meterse de lleno en la alta montaña pirenaica.
Granollers, un lugar con un tejido deportivo enorme gracias a su club de balonmano y la cercanía del Circuit de Barcelona-Catalunya, despide al Tour desde su histórica Porxada del siglo XVI.
Este monumento es una antigua lonja de grano que ha sobrevivido a guerras y bombardeos, convirtiéndose en el corazón social donde se celebra el mercado municipal.
A partir de ahí, el perfil se vuelve una tortura para las piernas de los ciclistas, acumulando un desnivel positivo de 3.950 metros.
Aunque se sube la eterna Collada de Toses antes de cruzar la frontera, la organización no prevé que los favoritos de la clasificación general se peleen de forma definitiva tan pronto.
La clave estará en las mesetas que rodean Font-Romeu y la subida final a Les Angles, una rampa corta de 1,7 kilómetros pero con una pendiente media del 7 % que castigará a los que lleguen justos de fuerzas.
¿Qué ver en los primeros kilómetros del perfil de la etapa?
La ruta es un museo al aire libre que arranca con agua y naturaleza antes de afrontar los grandes puertos.
Caldes de Montbui y las termas romanas (KM 9,8)
La primera parada del día mezcla calor y mucha historia.
Esta villa destaca por sus aguas termales que ya aprovechaban en la época del Imperio Romano, conservando uno de los conjuntos patrimoniales más importantes de la zona.
Destaca la Font del Lleó, un surtidor del que brota agua a más de 74 grados centígrados.
Si pasas por allí, tienes que ver el museo Thermalia, que une esa cultura del agua con las obras de Manolo Hugué y su gran amigo Pablo Picasso.
El paisaje de los Cingles de Bertí (KM 15,5)
Aquí los ciclistas pasan por Sant Feliu de Codines, Centelles y Bigues i Riells del Fai.
El punto fuerte es Sant Miquel del Fai, un rincón de naturaleza con monasterios metidos dentro de la roca viva y cascadas.
Este cenobio es el único monasterio gótico troglodita de España, construido aprovechando las cuevas naturales en el siglo X.
La zona cuenta también con las aves del Cim d’Aligues y fiestas populares curiosas como el Cau de Bruixes de Centelles, una celebración tradicional vinculada al esoterismo y las leyendas locales.
Balenyà y la historia de la aviación (KM 38)
Este rincón, conocido históricamente como Els Hostalets por un hostal del siglo XVI que daba cobijo a los viajeros del camino real, esconde secretos de la Guerra Civil.
El municipio mantiene en pie varios refugios y restos de un antiguo campo de aviación militar republicano, además del frondoso bosque de la Sauva Negra, una zona húmeda con hayas que esconde yacimientos prehistóricos.
El paso de los ciclistas por la comarca de Osona
El terreno se empieza a empinar y el pelotón cruza zonas de tradición medieval e industrial.
Santa Eugènia de Berga (KM 51,5)
Situado en plena llanura de Vic, este pueblo cuenta con la iglesia románica de Santa Eugènia, construida en el siglo XII.
Destaca su campanario de tres pisos y sus relieves esculpidos en la piedra. Sus campos y pistas son perfectos para el ciclismo, siempre custodiados por las vistas hacia el macizo del Collsacabra.
Vic, capital cultural y romana (KM 57)
Una de las paradas obligatorias del día.
Vic destaca por su Templo Romano del siglo II, una joya de la antigua Hispania que se descubrió intacta en 1882 porque estaba empotrada dentro de las paredes del viejo castillo de los Moncada.
El centro histórico está presidido por la catedral basílica de Sant Pere, un edificio que mezcla estilos desde su torre románica y cripta gótica hasta acabados barrocos y neoclásicos, albergando las famosas pinturas murales de Josep Maria Sert.
Su Plaza Mayor sigue acogiendo mercados desde la época medieval todos los sábados.
El pasado fabril en Manlleu y Torelló (KM 65 y KM 71)
Manlleu enseña la historia de la revolución industrial en Cataluña gracias al Museo del Ter, ubicado en una antigua fábrica de hilados de 1841, y a colonias textiles históricas como Borgonyà (conocida como la colonia de los ingleses por su estética británica) y Rusiñol.
Justo después viene Torelló, en la unión de los ríos Ges y Ter, famoso por la iglesia de Sant Feliu, el santuario de Rocaprevera, su Carnaval de Terra Endins y su festival de cine de montaña.
¿Cómo cambia la carrera al entrar en el Ripollès?
El Valle del Ter marca el inicio del territorio de alta montaña, donde los velocistas puros dicen adiós y sufren para no descolgarse.
Sant Quirze de Besora y Montesquiu (KM 80,5 y KM 81,5)
La carrera se mete en el paisaje prepirenaico.
Sant Quirze vigila el paso del agua, mientras que Montesquiu ofrece el Parque del Castell de Montesquiu.
Este castillo tiene sus orígenes en una torre de guardia del siglo XIV y fue reformado como residencia fortificada, estando rodeado de robledales que sirven de punto de partida para infinidad de rutas de senderismo.
Ripoll y la cuna de la historia catalana (KM 93,5)
El pelotón pasa por delante del Monasterio de Santa Maria de Ripoll, fundado por el conde Guifredo el Velloso en el año 879 como centro cultural del territorio. Lo que más llama la atención de este edificio es su portalada de piedra del siglo XII, considerada una Biblia en piedra por sus detalladas esculturas, y su claustro de doble planta que alberga las tumbas de los antiguos condes de Barcelona.
Campdevànol (KM 97,5)
En este valle pirenaico destaca la iglesia parroquial de Sant Cristòfol.
Este templo de estilo gótico cuenta con un imponente campanario que mide 46 metros de altura y tuvo que ser levantado de nuevo en 1945 debido a los destrozos de los terremotos de 1944 y los combates de la Guerra Civil.
Dónde están los puertos más duros antes de Francia
El tramo final en territorio español es un infierno de rampas y paisajes espectaculares a las puertas de los Pirineos Orientales.
Ribes de Freser y el Valle de Núria (KM 107,5)
Ribes de Freser es el pueblo base para subir a cumbres como el Puigmal o el Taga.
Desde aquí sale el tren cremallera de Núria, un ferrocarril inaugurado en 1931 que recorre 12,5 kilómetros de alta montaña y supera más de 1.000 metros de desnivel sin usar carreteras para llegar a una estación santuario aislada y rodeada de picos de casi 3.000 metros de altura.
Las Cabeceras del Ter y del Freser junto al arte románico (KM 113 y KM 123)
Los ciclistas cruzan el Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser, un entorno protegido desde 2015 por su enorme valor ecológico y su fauna alpina, como el rebeco.
Además, la comarca del Ripollès es una de las zonas con mayor concentración de iglesias románicas de toda Europa, con pequeños templos de piedra rústica visibles en pueblos como Toses o Planoles.
El paso por Alp 2500 y Puigcerdà (KM 133 y KM 152)
La carrera pasa cerca del dominio esquiable Alp 2500, que conecta las estaciones de esquí de La Molina (la más antigua de España, con su primer remonte instalado en 1943) y Masella mediante el telecabina Cadí-Moixeró.
Tras el descenso, llegan a Puigcerdà, la capital de la Cerdanya fundada en el siglo XII por el rey Alfonso II.
Esta localidad destaca por su barrio viejo empinado donde se alza el campanario de Santa María (lo único que queda en pie de una iglesia destruida en la Guerra Civil), su gran estanque artificial del siglo XIII usado para el regadío y el parque Schierbeck, un jardín histórico creado a finales del siglo XIX por iniciativa del cónsul de Dinamarca, German Schierbeck, antes de cruzar la frontera definitiva hacia la subida final de Les Angles.
¿Quién se llevará la gloria en Les Angles?
Al final, por mucha piedra románica, termas romanas y paisajes de postal que cruce el pelotón, esto es el Tour de Francia y aquí se viene a sufrir.
Con casi 4.000 metros de desnivel acumulado en las piernas, el terreno va a hacer una selección natural brutal antes de cruzar la frontera.
No es un día para que los capos que pelean por el maillot amarillo se destrocen la vida, pero sí el escenario ideal para una escapada consentida de ciclistas todoterreno y escaladores que no pinchen en el llano.
La subida final a Les Angles, aunque corta, se va a hacer eterna para el que no guarde un último cartucho.
Hagan sus apuestas, porque el territorio de los Pirineos ya está aquí y no perdona a nadie.
No te pierdas ni un solo metro del recorrido: echa un vistazo al mapa de la etapa 3 del Tour de Francia para seguir al pelotón en directo.
