Imagen cortesía de Amazon MGM Studios
El 20 de agosto tienes una cita obligatoria con la pantalla para descubrir qué pasa por la cabeza de Novak Djokovic en su nuevo documental de Prime Video.
Por A. Lagar | 28 de junio de 2026
¿Qué vas a ver en este estreno de Prime Video?
Olvida los típicos vídeos de mejores jugadas y los discursos.
El 20 de agosto, Prime Video estrena a nivel mundial NOVAK DJOKOVIC: EL LOBO, una película documental que se mete de lleno en el barro para analizar al tenista más laureado y, admitámoslo, al que más ampollas levanta.
No es un publirreportaje para limpiar su imagen.
La película documental se mete en el salón de su casa, en sus entrenamientos y en los camerinos de los torneos más importantes del planeta.
El objetivo es responder a la gran pregunta que te llevas haciendo años: ¿por qué un tipo que lo ha ganado todo sigue compitiendo como si le debieran dinero?
Detrás del proyecto está Jason Hehir.
Si te suena el nombre es porque dirigió The Last Dance, esa maravilla que nos obsesionó a todos con Michael Jordan y los Chicago Bulls.
Con ese antecedente, ya sabes que aquí hay tensión, drama y cero filtros.
¿Por qué Novak Djokovic es el personaje más complejo del deporte?
Hablemos claro: el tenis masculino tenía sus dos héroes perfectos en Roger Federer y Rafael Nadal.
Eran elegantes, medidos, el yerno ideal que toda madre querría. Y de repente, llegó un chaval de Serbia a reventar la fiesta.
Djokovic no pedía permiso, gritaba a la grada, rompía raquetas y mostraba sus emociones en carne viva.
Se convirtió en el intruso que nadie había invitado al jardín privado de la aristocracia del tenis.
El documental analiza esa etiqueta de «malo de la película» que le ha acompañado siempre. El propio tenista reconoce que la gente solo ve una parte de la historia y que las batallas más duras no se juegan con una raqueta en la mano, sino en la mente.
La película documental expone cómo esa hostilidad del público, en lugar de hundirlo, se convirtió en la gasolina que necesitaba para ganar 24 Grand Slams.

¿Cómo influyó su infancia bajo las bombas en su carácter?
Para entender al Novak Djokovic actual, hay que viajar a la Serbia de los años noventa.
El documental rasca en los orígenes del tenista, que creció en un país destruido por la guerra, entrenando en pistas totalmente precarias y con una familia que se quedaba sin dinero para que él pudiera viajar a los torneos.
Esa mentalidad de supervivencia explica su obsesión por el control, su dieta estricta, su obstinación y ese carácter de lobo estepario que da título a la película documental.
No nació en un club de campo de Suiza; nació en el conflicto, y esa intensidad la ha trasladado a cada punto de su carrera profesional.

¿Quiénes aparecen para hablar sobre el tenista en la película documental?
El director no se ha cortado y ha sentado frente a la cámara a las personas que mejor lo conocen, tanto para bien como para mal.
Vas a escuchar los testimonios de su esposa, Jelena, y de su familia más cercana, que vivieron los sacrificios económicos del principio.
Pero el plato fuerte viene con los rivales y las leyendas del tenis.
El mismísimo Rafael Nadal aporta su visión sobre lo que significaba tener a este titán al otro lado de la red.
También participan mitos de la raqueta como Andre Agassi, Pete Sampras, Boris Becker y Jim Courier, junto a los periodistas deportivos más incisivos del panorama internacional.
Aquí nadie va a morderse la lengua.
¿Qué estadísticas brutales maneja este «lobo» del tenis?
Aunque te caiga bien o mal, los números no mienten y la película documental se encarga de recordártelo con datos puros.
Estamos ante un jugador que acumula más de 1.100 victorias individuales, una medalla de oro en los Juegos Olímpicos y el récord absoluto de 428 semanas liderando el ranking mundial como número uno.
Tiene más partidos de Grand Slam a sus espaldas que ningún otro tenista en la Era Open.
Con la raqueta en la mano, las matemáticas dicen que es el mejor de la historia, a pesar de que compite contra atletas que tienen la mitad de su edad.
El documental capta este tramo final de su carrera, un momento crítico donde el físico empieza a pasar factura pero la cabeza sigue queriendo devorar trofeos.