Imagen de recurso: España vivirá una racha histórica de eclipses solares.
La península ibérica se prepara para observar una inusual racha de eclipses solares tras más de un siglo de espera. Entre 2026 y 2028, se sucederán dos eclipses totales y uno anular, un fenómeno que permitirá a varias generaciones de españoles presenciar este evento astronómico por primera vez desde el año 1912.
Por: A. Lagar | 13 de abril de 2026
Durante más de cien años el cielo ha mantenido una deuda con un territorio entero. En España, la última vez que se pudo observar un eclipse total de Sol fue en 1912. Sin embargo, tras un largo silencio astronómico, la situación está a punto de cambiar de forma drástica.
Después del eclipse parcial de 2025, el país entrará en una secuencia poco común: dos eclipses totales en 2026 y 2027, seguidos de uno anular en 2028. Esta concentración de eventos en apenas tres años supone una oportunidad histórica para un lugar que suele esperar siglos entre cada visita de la sombra lunar.
La coreografía de la sombra
Los eclipses totales de Sol ocurren gracias a una alineación precisa entre el Sol, la Luna y la Tierra. Aunque son fenómenos periódicos, su repetición en un punto exacto del mapa no es evidente. Debido a la inclinación de la órbita lunar, estas «temporadas» de alineación solo ocurren dos veces al año.
El área desde la que se puede ver la totalidad es muy reducida. Se trata de la umbra, una franja de sombra de apenas cien kilómetros de ancho. Quienes se encuentran fuera de ese camino solo perciben un eclipse parcial, donde la Luna no llega a cubrir el disco solar por completo.
Una cuestión de estadística y suerte
«Si observamos todos los eclipses que han ocurrido en 5 000 años, vemos que ocurren aleatoriamente en cualquier parte del planeta», explica el astrofísico Alfred Rosenberg, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). De media, un eclipse total pasa por el mismo lugar cada 360 o 370 años.
Curiosamente, el hemisferio norte registra más eventos de este tipo. Esto se debe a que el verano boreal coincide con el afelio, el punto donde la Tierra está más lejos del Sol. En ese momento, el Sol se ve algo más pequeño en el cielo, facilitando que la Luna lo tape por completo.
Por qué se repiten ahora los eclipses solares
La llegada de tres eclipses seguidos a la Península Ibérica se define por los expertos como «pura suerte». Alejandro Sánchez de Miguel, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), recuerda que ya ocurrió algo similar en la racha de 1900, 1905 y 1912.
Para entender estos tiempos se utilizan dos reglas de medida:
- Ciclo de Saros: Cada 18 años, 11 días y ocho horas se repite un eclipse con geometría idéntica, pero el desfase horario hace que se vea 120° más al oeste.
- Ciclo Exeligmos: Son tres ciclos de Saros (unos 54 años), el tiempo necesario para que un eclipse regrese a una zona similar de la Tierra.
Sin embargo, no es un sistema de relojería inmutable. La Tierra rota cada vez más lento y la Luna se aleja entre 3 y 4 centímetros por año. «A medida que miramos más lejos en el tiempo, nuestras predicciones son más imprecisas», advierte Rosenberg.
Un futuro solo de anillos
La posibilidad de disfrutar de un eclipse total hoy es fruto de una coincidencia cósmica. El Sol es 400 veces más grande que la Luna, pero también está 400 veces más lejos. Esa proporción exacta permite que los dos discos encajen en nuestro cielo.
No obstante, esta situación tiene fecha de caducidad. En millones de años, la Luna se habrá alejado tanto que será incapaz de cubrir al Sol. En ese futuro remoto, los habitantes de la Tierra solo podrán observar eclipses anulares, donde un anillo de luz rodea la silueta lunar.
Tres citas diferentes
Aunque coincidan en el tiempo, los eventos de 2026, 2027 y 2028 son fenómenos distintos. El de 2026 tendrá su centro en Islandia y el de 2027 en Egipto. España verá los extremos de esas trayectorias, lo que convierte esta coincidencia en un hecho excepcional para los observadores locales.
Tras este periodo de actividad, la sombra no volverá a cruzar el país de forma total hasta el año 2053. Estas tres citas representan, por tanto, el fin de una sequía centenaria y una ventana abierta a la mecánica del sistema solar desde la puerta de casa.




