El caso Osvaldos se ha cerrado en la Audiencia de Valencia con una condena de siete años de prisión para el antiguo gerente del centro hospitalario.
Por A. Lagar | 28 de junio de 2026
¿Qué fue el caso Osvaldos en el Hospital General de Valencia?
Si pensabas que los contratos de la sanidad pública estaban blindados contra los chanchullos, la Audiencia Provincial de Valencia te demuestra que no siempre es así.
La Sección Primera ha dictado una sentencia demoledora de 483 páginas que desmonta una trama de corrupción que operó entre los años 2005 y 2014 en el Hospital General Universitario de Valencia.
El tribunal considera probado que un grupo de personas montó una red societaria con el único objetivo de amañar adjudicaciones públicas de material sanitario y médico.
La jugada les salió redonda durante casi una década, acumulando un botín de 1.022.628 euros en comisiones ilegales.
El juicio, celebrado en diversas sesiones a finales de 2025, ha terminado con la condena de seis de los acusados por delitos tan graves como prevaricación administrativa, blanqueo de capitales, cohecho y falsedad en documento mercantil.
so sí, otros cinco encausados se han librado de la y han quedado absueltos por falta de pruebas concluyentes.
¿Quién es el principal cerebro condenado y a qué penas se enfrenta?
Todo el entramado giraba en torno a Sergio Salvador B.P., un peso pesado de la gestión sanitaria en la región que fue director económico del centro hospitalario en los noventa y gerente del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia hasta el año 2014.
El tribunal le ha metido un paquete importante: la suma de sus penas da un total de siete años de prisión, a los que hay que sumar 19 años de inhabilitación absoluta para ejercer cualquier cargo público y el pago de multas que superan los dos millones de euros.
A pesar de que el tribunal le ha absuelto de los delitos de malversación de fondos públicos y de negociaciones prohibidas a funcionarios, los magistrados detallan que el exgerente utilizó su posición de poder en el hospital para favorecer a tres empresas aliadas.
Con la ayuda del jefe de un área del consorcio, desvió dinero mediante facturas falsas y operaciones comerciales ficticias para camuflar el origen del dinero y repartírselo con su entorno más cercano.
¿En qué se gastaban el dinero de las comisiones?
El sumario del caso destapa que el antiguo gerente usó una quincena de empresas pantalla para sufragar caprichos personales y de personas de su confianza por un valor de 529.218 euros.
Los fondos públicos desviados terminaron financiando el contrato de renting de un coche particular, abonos VIP en primera fila para ver los partidos del Valencia Básket durante varias temporadas, y viajes de lujo a diferentes países extranjeros camuflados de supuestas actividades de publicidad institucional o cooperación.
La inventiva de la trama no se quedaba ahí.
Para justificar los pagos de las farmacéuticas, organizaban cursos de formación patrocinados dentro del propio hospital que jamás se llegaban a impartir.
Además, la sentencia recoge que el cerebro de la red intentó blanquear parte de sus ingresos ilegales metiendo en una cuenta corriente 250.000 euros procedentes de dos décimos premiados de la Lotería Nacional y amortizando varios préstamos personales que tenía pendientes.
¿Quiénes son los otros implicados en la red de empresas pantalla?
El exgerente del hospital no trabajaba solo.
La Audiencia de Valencia ha condenado a tres años y dos meses de cárcel a los empresarios José María B.G., Francisco José E.V. y Miguel S.G., quienes administraban las tres firmas que se quedaban con las adjudicaciones sanitarias a dedo a cambio de pagar los peajes en diferido.
Los tres han sido castigados por blanqueo, cohecho y falsedad documental, aunque se les ha aplicado una rebaja en la pena por la atenuante de dilaciones indebidas debido a lo mucho que ha tardado el proceso en llegar a juicio.
Los dos últimos nombres de la lista de culpables son Gisela Amparo S.B. y José Luis S.G., responsables de otras sociedades del entramado, condenados a un año y cuatro meses de prisión.
En su caso, además de las tardanzas de la justicia, el tribunal les aplicó una reducción de la condena por confesión tardía y por haber devuelto parte del dinero de forma voluntaria antes del juicio para reparar el daño causado.
¿Por qué el tribunal ha absuelto a cinco de los investigados?
La justicia ha dejado fuera de la condena a cinco de los encausados al no encontrar papeles ni testimonios que demostrasen que sabían lo que estaba ocurriendo en el hospital.
Tres de estas personas absueltas eran familiares directos o allegados del jefe de la trama —entre ellos el propio hermano del exgerente— que figuraban en los papeles oficiales como meros testaferros de las empresas falsas.
Los magistrados aclaran que, aunque sus nombres estaban ahí, no se ha podido acreditar que tuvieran constancia de los chanchullos económicos ni que se quedaran con parte del botín.
Tampoco se ha podido condenar a nadie por malversación porque, técnicamente, los servicios médicos, las batas y los suministros sanitarios sí se entregaron al hospital y las prestaciones se hicieron efectivas.
Al no existir un agujero o daño patrimonial directo en las cuentas de la Administración, ese delito se cae de la ecuación.
Aun así, la Audiencia de Valencia ha ordenado el decomiso definitivo de 1.028.361 euros que los condenados tendrán que devolver de forma solidaria.
El caso todavía no está cerrado del todo: las defensas pueden presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.