Recreación digital de recurso
Publicaciones en redes sociales presentan la entrada en Ceuta como una oportunidad accesible, mientras vídeos de jóvenes alcanzando la costa española se difunden entre miles de usuarios.
Por A. Lagar | 31 de julio de 2026
La investigación no permite acreditar por ahora una convocatoria centralizada para la oleada de julio, pero sí un ecosistema digital capaz de multiplicarla.
La llegada masiva de migrantes procedentes de Marruecos a Ceuta no se explica únicamente por lo sucedido durante las últimas horas en la frontera.
Detrás de las imágenes de jóvenes nadando, atravesando pasos fronterizos o concentrándose en los alrededores de Castillejos existe un ecosistema digital que lleva años difundiendo rutas, testimonios de éxito y mensajes que presentan la entrada irregular en España como una posibilidad al alcance de cualquiera.
Una revisión de publicaciones en árabe, francés y español permite ver que numerosos vídeos sobre la crisis han circulado durante los últimos días en Facebook e Instagram.
Las grabaciones muestran a grupos acercándose a Ceuta, personas alcanzando sus playas y concentraciones en el lado marroquí de la frontera.
Algunos contenidos incorporan además explicaciones sobre la situación jurídica de quienes consiguen llegar por mar.
El elemento más peligroso no siempre aparece en forma de una orden directa para cruzar.
La repetición de vídeos en los que los migrantes consiguen llegar a territorio español puede construir la percepción de que el trayecto es sencillo, seguro y exitoso.
Las imágenes omiten habitualmente los ahogamientos, las desapariciones, las devoluciones y las consecuencias judiciales.
El mensaje que abrió la puerta al efecto llamada
Uno de los argumentos más repetidos en medios y publicaciones marroquíes relaciona la oleada con la difusión de una decisión judicial española que impediría las devoluciones inmediatas de quienes alcanzan Ceuta por el mar.
El medio marroquí Le360 sostiene que la interpretación de esa resolución desencadenó una movilización sin precedentes en Castillejos, donde miles de candidatos a la emigración se dirigieron hacia la costa convencidos de que no podrían ser expulsados.
El propio diario advierte de la propagación de falsas expectativas sobre una posible regularización.
Este tipo de formulaciones, aunque aparezcan dentro de una pieza informativa, pueden ser interpretadas por usuarios vulnerables como una invitación.
Hespress ha publicado además un análisis que acusa a redes vinculadas al tráfico de personas de haber convertido esa decisión judicial en una oportunidad para captar y explotar a menores.
Esta información refuerza la hipótesis de que determinados actores podrían estar utilizando la confusión legal para promover salidas, aunque no identifica públicamente una estructura concreta responsable de toda la oleada.
Vídeos de llegadas que se convierten en propaganda involuntaria
Entre las publicaciones localizadas aparece un vídeo de Hespress que muestra el momento en que varios jóvenes alcanzan la costa de Ceuta después de intentar cruzar irregularmente.
La publicación utiliza etiquetas como “viral” y “Ceuta ocupada”, lo que amplía su alcance dentro del público marroquí.
Otro vídeo, publicado por Al Hayat Al Yaoumia, presenta el flujo de cientos de migrantes marroquíes hacia Ceuta después de superar el dispositivo fronterizo.
Al Aoual habla de una “oleada de cruce sin precedentes”.
Algunas se limitan a documentar la crisis; otras utilizan expresiones emocionales, referencias a una “jornada de éxodo” o planteamientos políticos sobre el enfrentamiento entre España y Marruecos.
No existe evidencia suficiente para considerar que todas estas páginas estén coordinadas.
Sin embargo, la acumulación de imágenes de entradas exitosas, playas alcanzadas y controles superados crea un poderoso efecto de imitación.
Los perfiles de las redes sociales
El principal precedente de la situación se concentra en los perfiles de TikTok e Instagram que comparten vídeos incitando al cruce de la frontera.
Sus vídeos utilizan mapas de Google y animaciones que muestran trayectos marítimos entre Marruecos, Ceuta y Melilla, reduciendo el cruce a una distancia y una ruta aparentemente asumibles.
Algunos contenidos acumulan millones de reproducciones.
Cuentas como @ceu.ta_haraga o Haraga_maroce en TikTok, también comparten vídeos sobre la migración.
Este precedente muestra que las plataformas no solo sirven para documentar las entradas: también podrían fijar fechas, coordinar concentraciones, divulgar rutas y convertir mensajes aislados en movilizaciones colectivas.
El fenómeno del efecto llamada
La difusión de convocatorias obligó a las autoridades marroquíes a reformar la frontera con Ceuta después de detectar mensajes en redes sociales que llamaban a un cruce masivo.
El investigador Amine Ghoulidi explicó al medio marroquí Yabiladi que las plataformas permiten conectar a jóvenes con las mismas aspiraciones y multiplicar informaciones no verificadas mediante TikTok, WhatsApp y otras aplicaciones.
Según el experto, los contenidos incluyen desde diarios personales y emisiones en directo hasta vídeos didácticos que explican métodos de cruce.
El investigador también advirtió de que los testimonios de quienes consiguen llegar suelen idealizar la experiencia y omitir los riesgos, generando una falsa sensación de facilidad y seguridad.
Además, consideró posible que futuras campañas se volvieran más sofisticadas o fueran amplificadas mediante inteligencia artificial y publicidad.
¿Existe una organización detrás de la oleada actual?
La información analizada no permite afirmar que las entradas de julio de 2026 procedan de una convocatoria única comparable a la de 2021, 2024 o los vídeos detectados en 2025.
Hasta ahora no ha aparecido públicamente una fecha compartida, un canal central, una lista de instrucciones o un perfil concreto que pueda ser presentado como organizador principal de la oleada.
Tampoco existen pruebas públicas suficientes para atribuir la movilización a ningún Gobierno.
Lo que sí puede acreditarse es la existencia de varios elementos capaces de desencadenar un efecto llamada.
La difusión de una interpretación según la cual quienes alcanzan Ceuta nadando no pueden ser devueltos inmediatamente.
La publicación masiva de vídeos que muestran llegadas exitosas y controles fronterizos superados.
La existencia previa de cuentas especializadas en rutas de entrada irregular.
La actividad de posibles redes de tráfico de personas que aprovechan la confusión jurídica y las expectativas de los menores.
La viralización de contenidos informativos que, aunque no pidan expresamente emigrar, presentan la entrada como posible y relativamente sencilla.
Frente a la teoría de una permisividad organizada, medios marroquíes han informado de intervenciones de las fuerzas auxiliares para bloquear los cruces, mientras las autoridades españolas han destacado públicamente la cooperación marroquí.
Lo cierto es, que lo que se está viviendo en Ceuta y Melilla genera dudas de que se esté realizando un esfuerzo por la contención y protección de ambas fronteras con la situación actual totalmente desbordada.
La falsa promesa de permanecer en España
La principal desinformación detectada consiste en transmitir que alcanzar la playa de Ceuta garantiza permanecer en España, ser trasladado a la península o conseguir una regularización.
Moroccoworldnews publicó que Marruecos y España llegaron a un acuerdo para devolver a todos los migrantes que entraron en Ceuta.
Esto contradice la expectativa difundida en algunos mensajes y vídeos de que entrar por mar constituye una vía segura para quedarse en territorio español.
Lo que todavía no puede demostrarse es quién inició la oleada actual ni si detrás de ella existe una organización.
