Imagen: Ministerio del Interior
La Guardia Civil ha detenido a 14 personas y desmantelado la infraestructura logística que abastecía de combustible a las denominadas «pateras taxi» en Murcia y Almería. La organización contaba con drones, armas y puntos de repostaje clandestinos para facilitar travesías ilegales de alto riesgo que han llegado a dejar víctimas mortales.
Por: A. Lagar | 24 de abril de 2026
La Guardia Civil ha logrado desmantelar una compleja estructura criminal dedicada al «petaqueo», el suministro de combustible a las denominadas «pateras taxi» que cruzan el Mediterráneo. La intervención, desarrollada por agentes de la Policía Judicial de Murcia en colaboración con la Policía Local de Águilas, ha permitido neutralizar una red que servía de soporte vital para las mafias que gestionan la inmigración irregular en el suroeste español.
La investigación arrancó tras el hallazgo de una «guardería» de combustible al aire libre en la costa de Águilas. En aquel momento, los agentes sorprendieron el abastecimiento de una embarcación que acababa de realizar un desembarco clandestino de migrantes. A partir de ahí, las pesquisas revelaron una infraestructura perfectamente engrasada que operaba entre Murcia y Almería, utilizando calas aisladas y puntos estratégicos para garantizar que las embarcaciones de alta potencia pudieran completar sus trayectos de ida y vuelta.
Drones y armas para blindar el negocio
El despliegue de la organización no era improvisado. Durante los tres registros efectuados, las fuerzas de seguridad se incautaron de más de 5.000 litros de gasolina, ocho vehículos adaptados para el transporte de grandes volúmenes de combustible, cinco embarcaciones y una moto de agua.
Sin embargo, lo que más llamó la atención de los investigadores fue el nivel de sofisticación y defensa del grupo: contaban con drones para vigilar los movimientos policiales y un arma corta modificada para disparar fuego real, junto con su correspondiente munición.
Los trasvases de combustible se realizaban mayoritariamente de noche, con una coordinación milimétrica para evitar ser detectados por las patrullas costeras.
Estas maniobras de repostaje en alta mar son piezas clave para que las «pateras taxi» mantengan su ritmo de actividad entre las costas africanas y el litoral español.
Un riesgo extremo para la vida
La peligrosidad de estas actividades se sitúa en la precariedad de los viajes que facilitaban. La Guardia Civil subraya que estas travesías se realizan habitualmente en embarcaciones sobrecargadas y carentes de cualquier medida de seguridad. De hecho, la actividad de este grupo está vinculada a episodios que han dejado víctimas mortales en el mar.
A los 14 detenidos, entre los que se encuentra el cabecilla de la red, y a los cuatro investigados se les imputan delitos de pertenencia a grupo criminal, favorecimiento de la migración irregular y transporte y almacenamiento de sustancias explosivas.