Imagen: Ministerio del Interior
La Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado una peligrosa organización criminal asentada en Sevilla que distribuía hachís y cocaína por varias provincias españolas. La operación, que se ha saldado con la incautación de fusiles de asalto AK-47 y subfusiles, revela el alto nivel de sofisticación de una red que disponía de una compleja logística de «guarderías» y «buzones» en el sur de la península.
Por: A. Lagar | 17 de abril de 2026
Una investigación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional, denominada operación “Itálica 153 Legs/Avant”, ha logrado desmantelar por completo una red dedicada al tráfico de drogas a gran escala. La intervención finaliza con 17 personas detenidas, de las cuales doce ya han ingresado en prisión provisional por orden judicial.
El arsenal incautado durante los registros evidencia la peligrosidad del grupo. Los agentes han intervenido seis armas de guerra: dos fusiles de asalto AK-47 y cuatro subfusiles “Skorpion” equipados con silenciadores, todos ellos con su correspondiente munición. En cuanto a las sustancias estupefacientes, el balance total asciende a 3.370 kilogramos de hachís y 288 kilogramos de cocaína.
Una logística de «guarderías» y «buzones»
La organización mantenía su base de operaciones en la provincia de Sevilla, aunque extendía sus ramificaciones a Málaga, Huelva y Cádiz. Para su actividad, utilizaban una estructura jerarquizada que contaba con inmuebles destinados a la ocultación de la droga, denominados «guarderías», y puntos específicos de entrega conocidos en el argot policial como «buzones«.
Según han podido acreditar los investigadores, la red mantuvo una actividad frenética en los últimos meses. Se estima que, entre octubre de 2025 y enero de 2026, el grupo logró mover unos 285 fardos, lo que equivale aproximadamente a 9.400 kilogramos de hachís.
Interceptaciones en carretera y «narcoviajes»
El modus operandi de la banda incluía el uso de vehículos lanzadera, cuya función era detectar posibles controles policiales para asegurar el paso del vehículo que transportaba la carga. La gran movilidad de los sospechosos obligó a las fuerzas de seguridad a precipitar la fase de explotación durante uno de estos «narcoviajes», logrando detenciones simultáneas en Almería, Murcia y Sevilla.
Además de las capturas principales, la investigación ha permitido interceptar importantes cargamentos en ruta, destacando 500 kilos de hachís en Jerez de la Frontera (Cádiz) y otros 720 kilos en la provincia de Burgos.
En el operativo han participado el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas de la Guardia Civil de Sevilla, la UDYCO Costa del Sol de Málaga y el GRECO de Cádiz. Con estas actuaciones, las autoridades dan por extinguida una de las estructuras criminales más activas de la región.