Imagen de recurso: multas de hasta 3000€.
Si eres de los que piensa que la calle es un vertedero gigante, piénsalo dos veces. El Ayuntamiento de València acaba de dar luz verde a una nueva ordenanza que va a hacer que a más de uno le tiemble la cartera. No es solo un lavado de cara; es un cambio radical en las reglas del juego para que la ciudad brille como se merece.
El «dolor» de ensuciar: ¿Cuánto te va a costar?
Se acabó el civismo a medias. La Comisión de Urbanismo ha subido el listón (y los precios) de las infracciones. Aquí tienes el menú de lo que NO debes hacer si no quieres una factura inesperada:
- Bolsas de basura fuera o en papeleras: ¿Te da pereza abrir el contenedor? Esa bolsa en la papelera o en la acera te puede salir por 1.500 € o hasta 3.000 €.
- Colillas, chicles y papelitos: Tirar «cositas pequeñas» al suelo ya no es una travesura, es un lujo de hasta 1.500 €.
- Necesidades «fisiológicas»: Orinar o escupir en la calle te costará entre 750 € y 3.000 €. Avisado estás.
- Mascotas: No recoger el «regalito» de tu perro o no limpiar su orina se traduce en multas de hasta 1.500 €.
- Grafitis en patrimonio: Pintar donde no debes, especialmente en edificios protegidos, se castiga con hasta 3.000 €.
Reciclar ya no es una opción
El Ayuntamiento quiere que todos nos pongamos las pilas con la economía circular. Ya no vale tirar todo al mismo sitio:
- Separación total: Tienes que separar plástico, papel, vidrio y orgánica. Si lo mezclas o lo dejas donde no toca (como palets o escombros junto al contenedor), prepárate para soltar hasta 3.000 €.
- Nada de «rebuscar»: Manipular contenedores o sacar basura una vez depositada también entra en la lista negra de sanciones.
¿Cuándo empieza la fiesta?
Todo apunta a que el próximo 30 de abril el Pleno ratificará este texto de forma definitiva. La normativa se ha ajustado a las leyes estatales y autonómicas de 2022 para que no haya escapatoria legal.
Incluso los hosteleros y las empresas de reciclaje intentaron meter baza, pero el Ayuntamiento se ha mantenido firme: el objetivo es menos basura en la calle, menos contenedores estorbando en las terrazas y una ciudad mucho más habitable, y limpia.
En resumen: Cuida tu barrio, usa el contenedor que toca y, sobre todo, mantén los chicles en el bolsillo hasta encontrar una papelera. Tu bolsillo te lo agradecerá.