Imagen: CSIC
El nuevo mapa de eclipses reúne más de cien testimonios históricos sobre estos fenómenos. La herramienta recorre desde mitos antiguos hasta la televisión.
Por A. Lagar | 19 de junio de 2026
¿Qué sentían nuestros antepasados cuando el cielo se quedaba a oscuras?
Imagínate que estás tranquilamente en el campo cultivando tus tierras hace dos mil años y, de repente, a pleno día, el Sol desaparece por completo.
El miedo que sentían aquellas sociedades ante la ausencia repentina de luz impulsó la necesidad de registrar y predecir estos eventos astronómicos.
Durante milenios existieron lecturas sobrenaturales vinculadas a las creencias de cada lugar que convivían con las explicaciones naturales de la astronomía de cada época.
Las culturas humanas han asimilado este fenómeno mediante historias de luchas entre el Sol y la Luna, o mediante animales mitológicos como dragones, sapos y ardillas que devoraban la estrella.
La Comisión Astronomía Cultural de la Sociedad Española de Astronomía ha reunido este patrimonio en un mapamundi digital accesible.
¿Cómo funciona el nuevo mapa de eclipses?
Esta herramienta digital gratuita funciona como un mapamundi interactivo donde puedes navegar de forma virtual para inspeccionar las diferentes fichas culturales.
El proyecto ha sido coordinado por Montserrat Villar, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Centro de Astrobiología.
El equipo detrás del desarrollo integra a más de veinte especialistas pertenecientes a una veintena de centros de investigación y universidades.
El grupo de trabajo cuenta con expertos en astrofísica, historia del arte, etnología, egiptología y sinología, además de creadores de literatura y fotografía.
La interfaz gráfica de la plataforma web se ha diseñado utilizando herramientas de inteligencia artificial generativa, según detalla Sofía López, miembro de la comisión organizadora.
El sitio web está adaptado para personas con discapacidad visual y cuenta con traducción al inglés.
¿Qué historias vas a encontrar en esta web interactiva?
La base de datos cuenta con más de 100 manifestaciones seleccionadas por su diversidad geográfica y temporal.
Vas a encontrar elementos muy variados, como murales en Uganda, textos de la Biblia, jeroglíficos de Egipto, cómics de Tintín, mangas japoneses y mitologías de los pueblos cherokee, zulú o australianos.
En el territorio español se han catalogado una docena de piezas.
Entre ellas destacan el vaso de Agüimes en Gran Canaria, un poema medieval en hebreo y un sillar de piedra en Sos del Rey Católico.
También se incluye un episodio de la serie de televisión de animación Los Simpson.
Si navegas por el mapa verás registros muy detallados como una medalla conmemorativa de bronce de 87 milímetros de diámetro de la colección privada de Valencia.
Esta pieza fue realizada por el escultor Francisco Pallás y Puig en el año 1900 para recordar la visita del astrónomo francés Camille Flammarion, que viajó a Elche para observar un eclipse total.
Otra parada del mapa te lleva a la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Allí se encuentra un fresco pintado por Pellegrino Tibaldi entre 1588 y 1591 que muestra a Dionisio Areopagita observando el supuesto eclipse de la crucifixión de Cristo.
El texto original aclara que la oscuridad descrita por los evangelistas no encaja con los parámetros astronómicos de un eclipse solar y responde a un uso simbólico.
El mapa también recoge las crónicas de la batalla de Simancas del año 939 entre Ramiro II de León y Abderramán III.
Los textos cristianos y musulmanes de los siglos XII y XV explican que un eclipse total de Sol cubrió la tierra de un tono amarillento antes del combate, asustando a ambos ejércitos.
Las fuentes utilizan la Era Hispánica como método de datación, un sistema medieval que empieza en el año 38 antes de nuestra era.
¿Por qué este proyecto llega justo a tiempo para España?
La publicación de este recurso coincide con la proximidad de un evento astronómico denominado trío de eclipses.
El país va a ser el escenario geográfico de tres eclipses solares visibles que ocurrirán de forma consecutiva en los años 2026, 2027 y 2028.
Minia Manteiga, presidenta de la Sociedad Española de Astronomía, señala que las sociedades actuales comprenden el origen físico de estos alineamientos planetarios pero que la observación de los mismos sigue generando asombro colectivo.
El mapa busca aprovechar este contexto de expectación científica para divulgar la historia cultural de la astronomía.
¿Qué fiabilidad tienen los datos recopilados?
El análisis de la fuente indica que los datos del mapa se fundamentan estrictamente en registros históricos, arqueológicos y artísticos contrastados por investigadores de múltiples instituciones académicas.
Los relatos mitológicos o las crónicas medievales no se presentan como verdades científicas sobre el comportamiento del cosmos, sino como pruebas materiales de la percepción humana del cielo.
Las fichas técnicas desvinculan las narraciones religiosas, como la oscuridad de la crucifixión, de los hechos mecánicos de la astronomía demostrable, sirviendo para estudiar la evolución del pensamiento humano sin alterar los datos físicos de los fenómenos solares registrados.
Te dejamos el enlace del mapa interactivo que es una auténtica mina de curiosidades que te va a atrapar por completo.
Aquí tienes una forma de integrar los créditos en el texto de manera fluida, dándole el empaque profesional de un gran reportaje pero sin perder ese toque fresco y dinámico.
El equipazo científico detrás del proyecto
Detrás de este despliegue de conocimientos, hay un comité multidisciplinar de primer nivel.
La idea original y la batuta de la coordinación general corren a cargo de Montserrat Villar Martín, desde el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).
A partir de ahí, el desarrollo de los contenidos se divide entre los miembros de la Comisión de Astronomía Cultural y una red de colaboradores externos que cubre prácticamente todas las ramas del conocimiento.
Por el lado de la comisión, el núcleo duro cuenta con el análisis de historiadoras de la ciencia como Josefina Rodríguez Arribas (Universidad de Hamburgo) y expertas en arte como Nerea Maestu Fonseca (Universidad Complutense de Madrid) y Sofía López Martín (Magnific), quien además ha aportado su conocimiento en inteligencia artificial.
El soporte astrofísico y arqueoastronómico lo firman especialistas de la talla de Juan Antonio Belmonte Avilés (Instituto de Astrofísica de Canarias), Fernando Buitrago Alonso (Universidad de Valladolid), A. César González-García (Instituto de Ciencias del Patrimonio, CSIC), Amelia Ortiz Gil (Universidad de Valencia), Enrique Pérez Montero y Rubén García Benito (ambos del Instituto de Astrofísica de Andalucía, IAA-CSIC, aportando este último también sus conocimientos de sinología y música), junto a Miguel Querejeta Pérez (Observatorio Astronómico Nacional) y Ana Ulla Miguel (Universidade de Vigo).
Para terminar de perfilar cada detalle histórico y geográfico, el proyecto sumó las mentes de colaboradores internacionales y expertos.
Desde Brasil aporta su visión el etnólogo Walmir Cardoso (Universidade Federal do Rio de Janeiro), mientras que el análisis del antiguo Egipto recae en el egiptólogo José Lull García (Universitat Autònoma de Barcelona).
La precisión técnica e histórica se refuerza con las aportaciones de la astrónoma de posición María José Martínez Usó (Universitat Politècnica de València), el físico del láser Luis Cerdán Pedraza (IQF-CSIC) y los astrofísicos Nuria Fonseca Bonilla (UCM), David Galadí Enríquez (Universidad de Córdoba) y Laura Hermosa Muñoz (Universidad de Oviedo), junto a la visión de Andrea Rodríguez Antón (Incipit-CSIC).
El acabado visual y narrativo lo cierran la ilustradora Noemí Fabra Pallàs, el fotógrafo Fernando Marcos (Píxel de Plata) y el editor de literatura infantil Gustavo Puerta Leisse (Editorial Modernas el Embudo).
Finalmente, toda esta arquitectura visual se plasma en la pantalla gracias al trabajo de diseño y maquetación de la propia Sofía López Martín, Nerea Maestu Fonseca y Miguel Machín de León.