Recreación digital de recurso
La compraventa de casas aguanta el tipo en 2026 bordeando las 350.000 operaciones en seis meses a pesar del encarecimiento al pedir una hipoteca.
Por A. Lagar | 8 de agosto de 2026
Por qué los bancos aprietan las tuercas con los créditos para casas
El escenario financiero donde se firman los préstamos ha dado un vuelco en los últimos meses.
Atrás quedaron las ofertas agresivas y la pelea entre entidades por captar clientes a cualquier precio.
Ahora los bancos prefieren cubrirse las espaldas ante un entorno de dinero más caro.
La subida de tipos por parte del supervisor europeo está haciendo que las condiciones se endurezcan de forma directa.
Este giro golpea de lleno al bolsillo de la gente de a pie.
Prácticamente tres de cada cuatro personas que se meten en la aventura de comprar casa necesitan pedir dinero prestado.
Al encarecerse la financiación, a muchos hogares presuntamente ya no les salen las cuentas: o recortan sus expectativas de metros cuadrados o directamente se quedan fuera de la partida.
Además, con el fantasma de la inflación revoloteando por la zona euro y el panorama internacional revuelto, las entidades financieras han echado el freno de mano.
Prefieren no arriesgar más de la cuenta con clientes que puedan ir ahogados a final de mes.
¿Por qué la vivienda nueva no cubre la demanda?
Los pisos a estrenar se han convertido en la joya de la corona.
Durante el mes de junio, algo más de un quinto de todas las operaciones firmadas correspondió a inmuebles nuevos, registrando un repunte interanual que roza el 6%.
Las distribuciones modernas, el ahorro energético y los mejores acabados hacen que casi siete de cada diez compradores tengan en mente esta opción durante su búsqueda.
El gran problema es que no hay ladrillo suficiente para responder a tanto interés.
Las promotoras tropiezan una y otra vez con los mismos obstáculos para levantar urbanizaciones:
- Falta de suelo listo para edificar en las ciudades donde la gente realmente quiere vivir.
- El coste de los materiales de construcción sigue por las nubes.
- Falta personal cualificado en las obras para avanzar al ritmo necesario.
- Tramitaciones y licencias que se eternizan en los despachos de la administración.
Con muchísima gente compitiendo por un puñado de promociones, el precio de las casas a estrenar no encuentra techo a corto plazo.
¿Qué reflejan los datos oficiales sobre las operaciones de junio?
Las cifras que acaba de publicar el INE confirman que el negocio del ladrillo presuntamente mantiene un pulso envidiable.
Solo en junio se superaron ampliamente las 59.000 firmas, lo que supone un avance mensual superior al 4% y un repunte de algo más de un punto frente al mismo mes del año anterior.
Si echamos la vista atrás y sumamos los seis primeros meses de 2026, la cifra global roza las 348.000 transacciones.
Supone un pequeño escalón hacia abajo —de menos del 3%— si lo comparamos con los récords de 2025, pero el volumen demuestra que las ganas de comprar siguen vivas, manteniéndose muy cerca del promedio de casi 59.000 operaciones al mes del año pasado.
En cuanto al desglose de estas cifras, el volumen mensual de ventas estuvo marcando un crecimiento cercano al 5% frente a mayo y una subida de punto y medio en comparativa interanual.
En el acumulado del primer semestre se bordearon las 348.000 operaciones, con una ligera caída inferior al 3% respecto a 2025.
Por su parte, la obra nueva cerró con casi 13.000 pisos vendidos, con un repunte superior al 6% respecto al año previo y representando más del 20% del total del mercado.
Hacia dónde va el sector de la vivienda en la segunda parte del año
La segunda mitad de 2026 se presenta como un periodo de reajuste progresivo.
Tras un lustro de subidas sin freno y ritmos de venta desatados, el mercado presuntamente se encamina hacia una meseta obligada por la combinación de precios altos y cuotas hipotecarias más caras.
En los grandes núcleos urbanos y sus periferias, el esfuerzo que tienen que hacer las familias para pagar la letra roza máximos históricos.
Esta brecha económica limita el margen para que los inmuebles sigan encareciéndose al ritmo de antes.
No hay que esperar un desplome brusco de las ventas, sino una pérdida de velocidad.
Vamos hacia un escenario donde la falta de oferta y los presupuestos de los compradores van a tensar todavía más la cuerda del acceso a la vivienda.
¿Qué pide la banca para conceder una hipoteca?
Acceder a un préstamo hipotecario requiere superar una evaluación minuciosa por parte de los departamentos de riesgo de las entidades financieras.
Más allá de contar con un empleo y el deseo de adquirir un inmueble, los analistas estudian la capacidad económica, la solvencia patrimonial, el historial crediticio y las características jurídicas de la propiedad.
Preparar el expediente con rigor técnico resulta determinante para maximizar las probabilidades de aprobación y acceder a condiciones competitivas.
El capital inicial: ahorros propios para la entrada y los gastos de gestión
Tras las regulaciones bancarias posteriores a la crisis financiera, el criterio generalizado del Banco de España establece que las entidades financien hasta un máximo del 80% del valor de tasación o de compraventa de la vivienda (el menor de ambos).
Por tanto, la persona solicitante debe aportar el porcentaje restante de su propio bolsillo.
A esta cantidad se suma un margen adicional, situado habitualmente entre el 10% y el 12%, destinado a cubrir los tributos e impuestos asociados (como el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o el IVA), los honorarios notariales, la inscripción en el Registro de la Propiedad y los costes de gestoría.
Por ejemplo, al acordar la compra de un piso por un valor representativo de 250.000 euros, el capital propio exigido por la entidad bancaria para formalizar la operación sería:
Ahorro inicial total estimado: En torno a 75.000 euros de capital propio
Para cubrir la parte no financiada por el banco (20%): Unos 50.000 euros
Para impuestos, notaría, registro y gestoría (10-12%): Aprox. 25.000 euros adicionales
Existen excepciones puntuales donde ciertos perfiles profesionales altamente solventes o jóvenes con avales públicos pueden optar a coberturas superiores, alcanzando en casos específicos hasta el 100% de la financiación, previa ponderación del riesgo.
Estabilidad en los ingresos y solvencia laboral
La continuidad laboral es el indicador principal que utiliza la banca para proyectar la capacidad de pago a largo plazo.
Los requisitos documentales y de permanencia varían según el régimen de afiliación a la Seguridad Social:
- Trabajadores por cuenta ajena: Se exige contar con contrato indefinido y una antigüedad mínima superada en la misma empresa o sector (preferiblemente superior a los 12 o 24 meses). La documentación requerida incluye las tres últimas nóminas, el certificado de retenciones y la última declaración del IRPF, entre otros.
- Trabajadores autónomos y profesionales independientes: La evaluación se centra en la regularidad de los ingresos netos a lo largo del tiempo. Es necesario aportar los pagos fraccionados del IRPF (Modelo 130 o 131), las declaraciones trimestrales y el resumen anual del IVA (Modelos 303 y 390), además de los dos últimos ejercicios del IRPF. Una facturación estable o con tendencia ascendente consolida el perfil ante el analista.
Ratio de endeudamiento y capacidad de pago
El límite prudencial fijado por los reguladores para evitar el sobreendeudamiento establece que la cuota hipotecaria resultante —sumada al resto de compromisos financieros mensuales del hogar— no debe sobrepasar el 35% de los ingresos netos percibidos.
Para un hogar con unos ingresos netos mensuales consolidados de 2.000 euros que destina 200 euros al pago de un préstamo personal, la cuota máxima asumible para la nueva hipoteca se situaría en torno a los 500 euros mensuales.
Liquidar o consolidar deudas de menor cuantía antes de tramitar la solicitud formal permite liberar capacidad de pago y mejorar la calificación del perfil crediticio.
Historial de pagos y registros de morosidad
La consulta a ficheros de solvencia patrimonial como ASNEF o RAI, así como la revisión de la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), es un paso obligatorio en el proceso de scoring.
Figurarle a una entidad como deudor en estos registros, incluso por discrepancias administrativas o importes mínimos de servicios esenciales, provoca el rechazo automático de la solicitud en la mayoría de los circuitos de concesión automatizados.
Es imprescindible cancelar cualquier anotación antes de iniciar las gestiones.
Verificación técnica y jurídica del inmueble
La garantía del préstamo hipotecario es la propia vivienda, por lo que la finca debe cumplir una serie de requisitos legales y urbanísticos indispensables para ser considerada «hipotecable»:
- Inscripción correcta en el Registro de la Propiedad y titularidad acreditada mediante Nota Simple.
- Inexistencia de cargas dinerarias, servidumbres limitantes u ocupantes sin título legal.
- Situación urbanística regularizada según la normativa municipal correspondiente.
Asimismo, la entidad encargará una tasación oficial regulada por la Orden ECO/805/2003.
Si el valor determinado por la sociedad de tasación resulta inferior al precio de compra acordado entre las partes, el porcentaje de financiación acordado se aplicará presuntamente sobre la cifra menor, lo que obligará al comprador a aportar una mayor cantidad de capital propio.
Garantías adicionales
Cuando el perfil del solicitante presenta debilidades —como una antigüedad laboral ajustada o un nivel de ahorros inferior al recomendado—, la entidad puede requerir garantías complementarias.
La inclusión de avalistas o la aportación de una segunda vivienda como garantía parcial permite reforzar la operación, aunque implica que los garantes asumen una responsabilidad solidaria en caso de impago.
Respecto a la variable demográfica, la regla general impone que la vida del préstamo finalice antes de que el titular de menor edad cumpla entre 70 y 75 años.
Adicionalmente, el historial de gestión bancaria (ausencia de descubiertos, mantenimiento de saldos medios estables y capacidad de ahorro recurrente) pondera positivamente en el cálculo final del riesgo asignado a la operación.
Expediente documental imprescindible para la solicitud
Presentar el expediente completo desde la primera toma de contacto agiliza los plazos de estudio y evita la caducidad de los documentos, como por ejemplo las nóminas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dinero hay que tener ahorrado para comprar una casa?
Por regla general, la banca financia presuntamente hasta el 80% del valor del inmueble, por lo que hace falta disponer de un 20% para la compra más un 10% o 12% adicional para pagar impuestos y gastos de gestión.
¿Cuál es el límite de ingresos que se puede dedicar a la cuota?
La suma de todas las deudas mensuales, incluida la futura hipoteca, no debería rebasar presuntamente el 35% de las ganancias netas del hogar para evitar el sobreendeudamiento.
¿Se puede conseguir un préstamo hipotecario estando en ASNEF?
No es habitual, ya que figurar en ficheros de morosidad suele provocar el rechazo automático del expediente en los sistemas de evaluación de riesgo de los bancos.
¿Qué ocurre si la tasación de la casa es inferior al precio de venta?
La entidad aplicará el porcentaje de financiación presuntamente sobre la cifra más baja entre el valor tasado y el importe pactado en la compraventa, lo que obligará a aportar más capital propio.
¿Hasta qué edad se puede estar pagando la hipoteca?
La norma habitual de las entidades financieras establece que el plazo máximo de amortización debe concluir presuntamente antes de que el titular más joven cumpla los 70 o 75 años.