Recreación digital de recurso
La Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses ha publicado una guía de seguridad con el fin de regular la observación de los fenómenos astronómicos previstos para los próximos años.
El documento ofrece recomendaciones frente a los riesgos sanitarios, logísticos y medioambientales derivados de estos eventos multitudinarios.
Por: A. Lagar | 27 de mayo de 2026
Mirar al cielo para presenciar un eclipse solar es una experiencia astronómica memorable, pero arrastra desafíos normativos y de seguridad que van mucho más allá de la simple observación.
Con la vista puesta en las citas astronómicas del 12 de agosto de 2026, el 2 de agosto de 2027 y del 26 de enero de 2028, las autoridades han diseñado un plan para asegurar que las jornadas transcurran sin incidentes.
Tras celebrar su cuarta reunión, la Comisión Interministerial para garantizar la seguridad ciudadana ha presentado un informe oficial de recomendaciones.
En el desarrollo de este texto han participado un total de 12 ministerios y 17 Comunidades Autónomas, con el propósito de ofrecer información contrastada para que la población pueda prepararse ante estos acontecimientos.
Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, detalló que se trabaja para garantizar la observación segura de un evento que fortalecerá el interés por la ciencia.
Pautas frente al calor y las aglomeraciones
El informe analiza en primer lugar los riesgos sanitarios directos, como los golpes de calor, la deshidratación, las picaduras de insectos y los problemas asociados a las grandes aglomeraciones de personas.
Para protegerse de la exposición solar, las autoridades aconsejan consultar el índice de radiación y aplicarse protectores de amplio espectro media hora antes del inicio del fenómeno.
Durante las horas centrales del día se recomienda reducir la actividad física, vestir ropa ligera y holgada, y permanecer el mayor tiempo posible en espacios frescos o a la sombra.
El documento incide en pautas de hidratación constantes basadas en agua, pidiendo evitar bebidas con cafeína, alcohol o altos niveles de azúcar.
También recuerda que los medicamentos deben guardarse en lugares frescos para no alterar su composición y que nunca se debe dejar a nadie en el interior de un coche cerrado y estacionado.
Para minimizar otros riesgos de salud en las áreas de concentración, los expertos aconsejan:
- Realizar comidas ligeras que repongan las sales minerales perdidas por el sudor.
- Utilizar repelentes autorizados con compuestos como DEET, Icaridina, Citriodiol, PMD o IR 3535 frente a mosquitos y garrapatas, evitando aguas estancadas.
- Mantener una higiene adecuada, cubrirse al toser y no asistir si se tienen síntomas respiratorios.
- Identificar las salidas de emergencia, los equipos de evacuación y los aseos.
- Prestar especial atención a niños, mayores y enfermos crónicos.
Certificación obligatoria para los ojos
El apartado dedicado a la protección ocular resulta tajante: mirar directamente al Sol sin la equipación idónea puede provocar quemaduras en la mácula y una pérdida permanente de la visión.
El documento recalca que las gafas de sol tradicionales no sirven y que el único método directo seguro es utilizar gafas certificadas bajo la norma ISO 12312‑2:2015.
Los ciudadanos deben verificar la autenticidad de las gafas revisando su origen, fabricación y certificación, además de inspeccionar los filtros y desechar cualquier lente dañada.
La guía prohíbe el uso de filtros improvisados como radiografías, CDs o vidrios ahumados porque no bloquean la radiación.
Tampoco se puede mirar a través de cámaras o telescopios sin filtros específicos, ya que estos aparatos amplifican la radiación solar y agravan las lesiones.
En caso de no tener gafas homologadas, se aconseja el uso de métodos de proyección indirecta, como una caja estenopeica o una lámina perforada.
Planificación de los desplazamientos por carretera
La movilización de miles de observadores exige precaución en la logística. El texto administrativo aconseja planificar los viajes con antelación para esquivar congestiones de tráfico antes y después del eclipse.
Queda desaconsejado detenerse en los arcenes o situarse en puntos improvisados que pongan en peligro la seguridad vial.
Ante trayectos largos o desplazamientos hacia zonas de gran afluencia, los conductores deben viajar con provisiones de agua, comida y combustible suficiente.
Asimismo, las autoridades advierten de que las redes de comunicación móvil podrían sufrir saturaciones y caídas de cobertura.
Por ello, se insta a acudir a las zonas oficiales habilitadas (consultando las páginas web institucionales) y a acordar protocolos familiares previos por si los asistentes se separan o se quedan sin señal.
Protección del entorno natural e incendios
El impacto medioambiental de las aglomeraciones es otro de los ejes principales de la guía.
El documento pide explícitamente evitar la saturación de espacios ecológicamente sensibles, no perturbar a la fauna local, evitar la invasión de fincas o terrenos de uso agrícola y gestionar con responsabilidad los residuos generados.
En materia de prevención de incendios forestales, las recomendaciones prohíben encender fuegos de cualquier tipo y estacionar los vehículos sobre vegetación seca.
Del mismo modo, los asistentes deben mantener despejados los caminos de acceso para los vehículos de emergencia y consultar de forma diaria los partes informativos.
Como cierre, el informe recomienda el control estricto de las mascotas y apunta al propio domicilio como el lugar más tranquilo para disfrutar del eclipse; si esto no es posible, la mejor alternativa es acudir a las áreas de observación validadas por las administraciones.