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Una ciudadana francesa y un hombre estadounidense han dado positivo por hantavirus tras ser repatriados desde el buque MV Hondius.
Los expertos aclaran que estos casos forman parte del grupo de exposición original del barco y no representan un incremento del riesgo para la población general, gracias a los protocolos de cuarentena vigentes.
Por: A. Lagar | 12 de mayo de 2026
La expansión del brote de hantavirus continúa dentro de los márgenes previstos por los epidemiólogos.
Tras la evacuación del crucero en Tenerife, las autoridades sanitarias de Francia y Estados Unidos han confirmado nuevos contagios entre los pasajeros que regresaron a sus respectivos países.
En Francia, la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, informó que una mujer comenzó a presentar síntomas durante el propio vuelo de repatriación a París.
Por su parte, el Departamento de Salud de Estados Unidos confirmó un positivo mediante PCR y otro caso sospechoso con síntomas leves entre los 17 ciudadanos que volvieron a suelo norteamericano.
Un comportamiento esperado
Para la comunidad científica, la aparición de estos casos no ha sido una sorpresa.
Giulia Gallo, investigadora del Instituto Pirbright del Reino Unido, explica que el largo periodo de incubación del virus —que puede superar las seis semanas— hacía previsible la detección de nuevos afectados entre quienes compartieron espacio en el crucero.
«La esperanza era que no aparecieran más casos, pero no es sorprendente», señala Gallo.
La experta insiste en que estos positivos pertenecen al mismo grupo de personas que ya estaban bajo vigilancia, por lo que el riesgo de contagio comunitario sigue siendo extremadamente bajo.
El foco en el aislamiento de hantavirus
El control de la situación se centra ahora en el seguimiento de los contactos estrechos.
En Francia, además de la paciente confirmada, otros cuatro pasajeros sin síntomas permanecerán hospitalizados al menos 15 días.
En total, se vigila a 22 ciudadanos franceses que coincidieron en vuelos con personas infectadas a finales de abril.
Los especialistas recuerdan que la transmisión entre humanos es muy poco frecuente y requiere un contacto estrecho y prolongado en espacios cerrados.
Esta es la razón por la que, por ejemplo, la azafata que coincidió brevemente con una fallecida en un avión haya dado negativo en las pruebas.
Calma frente a la desinformación
Desde la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) se hace un llamamiento a la calma y a evitar el alarmismo.
Las autoridades insisten en que este escenario no es comparable al de la pandemia de covid-19, ya que los mecanismos de transmisión y los protocolos de actuación son muy diferentes.
Tomás Cobo Castro, presidente de la Organización Médica Colegial de España, recalca que los sistemas de vigilancia epidemiológica están plenamente preparados.
«No estamos ante un escenario comparable al de la pandemia», asegura, instando a la población a informarse exclusivamente a través de canales oficiales y a no difundir rumores sin fundamento sobre el brote.