Imagen digital de recurso.
Las residencias de atención a largo plazo enfrentan retos constantes para mejorar la calidad de vida de las personas con demencia. La integración estructurada de mascotas robóticas en estos entornos ha demostrado ser una herramienta capaz de reducir la agitación, fomentar la participación y ofrecer consuelo emocional, según documenta una nueva investigación.
Por: A. Lagar | 18 de abril de 2026
Un estudio publicado en Frontiers in Dementia evaluó una intervención de seis semanas en una residencia especializada de Australia. El equipo investigador introdujo versiones robóticas interactivas de perros, gatos y pájaros, permitiendo a los residentes elegir su preferido durante sesiones de hasta 30 minutos.
Los resultados mostraron que todos los participantes expresaron sentimientos positivos hacia los dispositivos, aunque ninguno eligió interactuar con el pájaro robótico. La preferencia por los perros y gatos se basó en el diseño familiar y en experiencias previas con animales domésticos.
El impacto de las mascotas robóticas en la demencia
El uso de esta tecnología generó múltiples dinámicas positivas en el día a día de la residencia:
- Efecto calmante: Ayudaron a reducir el comportamiento errante y la agitación, logrando que residentes con alto riesgo de caídas se relajaran y descansaran en los sofás.
- Conexión social: Las mascotas funcionaron como un puente para que el personal y los familiares interactuaran con residentes que habitualmente se encontraban aislados o retraídos en sus habitaciones.
- Participación: Sirvieron como estímulo directo; los residentes hablaban con los dispositivos, les hacían preguntas, los acariciaban y modificaban positivamente su rutina de participación comunitaria.
No obstante, el diseño físico es un factor limitante que debe considerarse. Algunos residentes encontraron dificultades para sostener al perro debido a su postura sentada y su peso, resultando más manejable el gato recostado. Además, deficiencias sensoriales, como la pérdida de audición, limitaron la experiencia interactiva de algunos participantes.
Estrategias para integrar esta tecnología
Para que los dispositivos no acaben olvidados en un armario, el estudio destaca la importancia del contexto organizativo y el apoyo del personal. Mantener las mascotas visibles y en lugares accesibles, en lugar de guardarlas en armarios cerrados, estimula su uso espontáneo y genera curiosidad tanto en los residentes como en sus familias.
La colaboración de los trabajadores es crucial para que se entienda el valor de estos dispositivos como alternativa no farmacológica frente a la medicación. Como solución a la falta de tiempo de los profesionales sanitarios, el estudio sugiere que los voluntarios de la residencia podrían ser el recurso ideal para facilitar y sostener estas intervenciones en el futuro.
La tecnología asistencial no necesita ser de alta complejidad médica para resultar efectiva. Al demostrar que un dispositivo de bajo coste puede calmar la agitación y reactivar el vínculo social de personas aisladas, la investigación muestra un modelo de cuidado centrado en lo emocional. Además, la propuesta de delegar el uso de estos robots a voluntarios ofrece una salida pragmática a uno de los mayores problemas del sector geriátrico: la saturación y falta de personal.
Citas: Koh WQ, Carroll T, Gimblett L, Murphy E and Gavin N (2026) Evaluating a co-developed pet robot intervention and implementation for residents with dementia in long-term care. Front. Dement. 5:1791588. doi: 10.3389/frdem.2026.1791588