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Los dientes de rinoceronte sirvieron a los neandertales para crear herramientas duraderas como martillos blandos y yunques en el Paleolítico Medio. Un nuevo estudio analiza cómo estas poblaciones en España y Francia aprovechaban la resistencia del esmalte dental para suplir la falta de materias primas de calidad en sus entornos.
Por: A. Lagar | 17 de abril de 2026
Imaginen a un grupo de neandertales en un entorno boscoso, buscando materiales para sus labores diarias pero encontrando solo rocas difíciles de trabajar como la caliza o el basalto. Ante esta limitación, estos antiguos humanos giraron la vista hacia los restos de los animales que cazaban.
Investigadores del Museo Nacional de Historia Natural de Francia han analizado cómo diversas poblaciones del Paleolítico Medio en Europa Occidental utilizaron piezas dentales de grandes mamíferos para desarrollar su tecnología. El estudio, publicado en The Journal of Human Evolution, detalla el uso de estos restos como utensilios de percusión.
Herramientas para golpear y deformar
La investigación sugiere que los dientes de rinoceronte se integraron en el conjunto de herramientas como martillos blandos y yunques. Estos instrumentos estaban diseñados para la percusión directa, una técnica que permite aplicar fuerza manual para romper, clavar o deformar otros materiales de gran dureza, como las piedras.
Aunque los expertos evaluaron si estos restos podrían servir como materia prima para producir lascas de esmalte y dentina, los experimentos determinaron que los dientes no eran óptimos para ese propósito específico. Su valor real residía en su capacidad para resistir impactos continuos.
El análisis de los yacimientos
Para confirmar este comportamiento, se empleó un enfoque multidisciplinar con análisis tafonómicos y microscopía. El equipo examinó 281 dientes procedentes de dos yacimientos clave: El Castillo, en España, y Pech-de-l’Azé II, en Francia.
Los resultados revelaron fracturas de desprendimiento en la superficie del esmalte. Las marcas identificadas en los registros dentales no se produjeron mientras el animal estaba vivo, sino que ocurrieron después de su muerte. Este hallazgo confirma que los dientes fueron seleccionados y utilizados deliberadamente por los neandertales.
Preferencia por animales de mayor edad
El estudio destaca un detalle sobre la selección de las piezas: las marcas se encontraban mayoritariamente en dientes con un desgaste avanzado. Esto sugiere que los grupos neandertales podrían haber buscado rinocerontes de edad avanzada.
Existen dos razones para esta elección. Por un lado, los ejemplares mayores eran presas más sencillas de capturar. Por otro, su morfología dental era más plana y versátil, lo que facilitaba la creación de herramientas más cómodas para el agarre y el trabajo manual.
La resistencia natural del esmalte
El uso de estos restos responde a la física del material. El esmalte es el componente más duro de los mamíferos, formado por un 97 % de hidroxiapatita, un 1 % de colágeno y un 2 % de agua. Esta estructura le otorga propiedades mecánicas resistentes a las fracturas y a las grandes fuerzas de presión.
La estructura dental del rinoceronte es especialmente resistente a los choques. Para los neandertales, acumular estos restos era una estrategia adaptativa ante la escasez de piedras de calidad en zonas de difícil acceso, permitiéndoles mantener su producción tecnológica durante el Paleolítico Medio.