Imagen de recurso: La ausencia de recuerdos sobre lo soñado se analiza como posible indicador temprano del alzhéimer.
No recordar los sueños podría estar relacionado con los primeros cambios cerebrales asociados al alzhéimer, según indica una investigación internacional. Este fenómeno se vincula con la presencia de biomarcadores específicos en personas mayores que todavía no presentan síntomas de deterioro cognitivo evidente.
Por: A. Lagar | 8 de abril de 2026
Un hallazgo en personas sanas
La investigación se ha centrado en analizar a 1.049 personas mayores sanas para entender qué ocurre en sus cerebros antes de que aparezcan los fallos de memoria habituales. Los datos provienen del Proyecto Vallecas, es uno de los mayores grupos de estudio en Europa para entender cómo envejecemos».
El estudio revela que quienes no logran recordar lo que soñaron muestran con mayor frecuencia ciertos indicadores biológicos de la enfermedad. En concreto, presentan niveles más altos de proteína tau en la sangre y cuentan con el gen APOE ε4, que es el factor genético de riesgo principal para desarrollar esta patología.
La memoria convencional
Un dato importante que aporta el trabajo es que esta relación entre el olvido onírico y los biomarcadores se mantiene incluso si la persona puntúa bien en los test de memoria tradicionales. Esto sugiere que no recordar los sueños podría ser una señal distinta y muy precoz.
Durante el seguimiento de los participantes, se observó que aquellos que no recordaban sus sueños al inicio del estudio mostraron después un deterioro cognitivo más rápido. Además, estas personas presentaron una mayor probabilidad de desarrollar demencia con el paso del tiempo.
El papel de la red neuronal por defecto
¿Por qué ocurre esto? Los científicos apuntan a la red neuronal por defecto. Se trata de un sistema del cerebro que se encarga, entre otras funciones, de generar el contenido de nuestros sueños. Esta red es precisamente una de las zonas que se ve afectada en las etapas iniciales del alzhéimer.
De acuerdo con los investigadores, la dificultad no estaría en un problema de memoria general que impide recuperar el recuerdo, sino en una alteración en la creación del propio contenido del sueño. Este proceso se vería afectado de forma muy temprana, antes de otros síntomas conocidos.
Una pista para la detección precoz del alzhéimer
El estudio ha sido posible gracias a una década de seguimiento detallado de los voluntarios, incluyendo resonancias magnéticas y análisis de sangre constantes. Estos datos permiten identificar señales sutiles en la vida diaria que hasta ahora no se consideraban relevantes para la clínica.
Aunque no se trata de un criterio para diagnosticar la enfermedad por sí solo, los autores consideran que es una pista importante. Recordar o no los sueños podría reflejar procesos cerebrales internos vinculados al avance del alzhéimer, ayudando a los expertos a entender mejor las fases previas de la patología.