Imagen: Ayuntamiento de Valencia
Los árboles de la calle Almassora de València prueban sensores inteligentes para recibir la cantidad exacta de agua que necesitan.
Por A. Lagar | 11 de agosto de 2026
¿En qué consiste el nuevo riego inteligente que prueba València?
Caminar por la calle Almassora de València es reencontrarse con un trozo de ciudad que está sirviendo para hacer pruebas de futuro.
El Ayuntamiento ha puesto a funcionar un proyecto de riego urbano que se apoya en el denominado Internet de las Cosas (IoT).
La idea central resulta fácil de entender: dejar de regar por horarios fijos predeterminados y empezar a regar en función de lo que realmente piden las plantas y la tierra en cada momento.
El sistema desplegado utiliza la tecnología Fliwer One.
Se trata de una plataforma que recopila datos en tiempo real sobre el estado del suelo, la humedad y las condiciones del ambiente.
Con toda esa información sobre la mesa, el mecanismo ajusta automáticamente la cantidad de agua que sale por los difusores de aspersión y las mangueras de goteo.
Si la tierra ya tiene humedad suficiente, la manguera no se abre. Si el calor aprieta y las raíces sufren, el riego actúa al milímetro.
¿Dónde se está haciendo la prueba y quién la desarrolla?
El escenario elegido es una franja verde de unos 1.680 metros cuadrados ubicada en la calle de Almassora.
No se trata de un experimento, sino de un test directo en plena calle, con tráfico, peatones y la meteorología real de València apretando a diario.
Esta iniciativa nace del Sandbox Urbano de València, una especie de espacio de pruebas impulsado por el consistorio para que las empresas prueben inventos útiles antes de implantarlos por toda la ciudad.
El proyecto arranca gracias a un acuerdo entre la iniciativa pública València Innovation Capital (VIC) y la aceleradora The Mother Trees (VLC City Lab).
La solución técnica corre a cargo del Grupo Simetría junto a la firma tecnológica Fliwer.
Todo este despliegue responde al primer gran reto urbano lanzado por la ciudad: buscar formas concretas de hacer que València sea más resistente frente a fenómenos climáticos extremos como las sequías prolongadas o las olas de calor.
¿Cuánto va a durar el experimento en la calle Almassora?
Las pruebas sobre el terreno no se resuelven en un par de tardes.
La fase principal del proyecto se va a estirar durante tres meses de medición intensiva.
Sin embargo, los técnicos guardan la opción de ampliar la monitorización hasta un máximo de doce meses continuados.
El motivo de estirar el calendario durante todo un año es que quieren ver cómo se comportan los sensores y los programadores cuando caen las lluvias fuertes de otoño, durante el frío invernal o bajo el sol abrasador del verano.
Durante todo este tiempo se vigilarán de cerca varios aspectos clave:
- El ahorro real de agua: Medir cuántos litros se dejan de gastar en comparación con el riego tradicional de reloj.
- La salud del arbolado: Comprobar si los árboles de la calle crecen mejor al recibir agua de forma equilibrada.
- Resistencia del equipo: Verificar si los sensores aguantan bien en la calle sin dar fallos técnicos de conexión.
- Integración municipal: Analizar si este sistema es fácil de conectar con el resto de redes de agua que ya gestiona el Ayuntamiento.
¿Qué pasará si la tecnología funciona según lo previsto?
Si los números cuadran y los informes técnicos confirman que se ahorra agua sin descuidar la salud de las plantas, la intención del consistorio es extender esta red de riego por sensores a otros parques, avenidas y zonas verdes de los barrios de València.
La concejala de Innovación, Paula Llobet, ha remarcado que el Sandbox Urbano busca precisamente eso.
Reducir los trámites y el miedo a probar cosas nuevas, permitiendo que las soluciones se pongan a prueba en la calle antes de gastar presupuestos mayores.
Además, el proyecto contempla la entrega de informes técnicos y la realización de actividades de divulgación para compartir todo el aprendizaje generado con otras administraciones públicas.
Preguntas frecuentes
¿En qué calle de València se está probando el riego inteligente?
El proyecto piloto se ha instalado en la calle de Almassora, sobre una superficie ajardinada de 1.680 metros cuadrados.
¿Qué tecnología utiliza este sistema de riego?
Emplea la plataforma Fliwer One, basada en Internet de las Cosas (IoT), que mide datos del suelo en tiempo real para regular el agua.
¿Cuánto tiempo durará el periodo de prueba?
La fase inicial dura tres meses, con opción de extenderse hasta los doce meses para analizar el comportamiento del sistema durante todas las estaciones del año.
¿Quiénes participan en el desarrollo de este proyecto?
El proyecto surge del acuerdo entre València Innovation Capital y The Mother Trees, desarrollado operativamente por Grupo Simetría y la empresa Fliwer.
¿Cuál es el objetivo principal de este sistema?
Reducir el consumo excesivo de agua en el riego público, mejorar la salud del arbolado y hacer la ciudad más resistente ante periodos de sequía.