Foto: Arne Müseler / arne-mueseler.com, CC-BY-SA-3.0
El Partido Socialista ha cerrado filas de manera unánime en torno al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras conocerse su imputación por parte de la Audiencia Nacional en el marco del ‘caso Plus Ultra’, enmarcando la decisión judicial en una campaña de la derecha y la ultraderecha.
La citación de Zapatero para declarar el próximo 2 de junio por presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y blanqueo de capitales ha sacudido el tablero político.
Sin embargo, la reacción de la dirección socialista ha sido inmediata, combinando llamamientos a la prudencia institucional con un durísimo contraataque político.
Tranquilidad y presunción de inocencia
Pocas horas después de que trascendiera la resolución del juez y los registros de la UDEF en la oficina del expresidente, la sede central del PSOE emitió un comunicado oficial con un doble mensaje:
- Respeto institucional: El partido ha querido trasladar un mensaje de «tranquilidad, respeto a la Justicia y defensa de la presunción de inocencia».
- Vindicación de su legado: Los socialistas han reivindicado con fuerza las dos legislaturas de Zapatero en el Palacio de la Moncloa, asegurando que estuvieron marcadas por un «ambicioso programa de ampliación de derechos, igualdad y protección social» con medidas que hoy son «consenso social».
El que pueda hacer, que haga
La estrategia de defensa del PSOE no se ha limitado a la contención legal.
Desde Ferraz se ha apuntado directamente a una supuesta motivación política detrás de la causa, que se origina en una querella del sindicato Manos Limpias.
Para argumentar esta postura, el partido ha parafraseado irónicamente una conocida frase del expresidente popular José María Aznar:
«La derecha y la ultraderecha nunca le han perdonado esos avances. El que pueda hacer, que haga».
Con esta referencia, el PSOE sugiere que la imputación responde a la consigna de reactivar todos los frentes posibles contra el entorno del actual Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Cierre de filas en la ejecutiva
Las redes sociales han sido el principal canal para que los rostros más visibles de la formación mostraran su apoyo incondicional:
- Montse Mínguez (Portavoz de la Ejecutiva Federal): Fue una de las primeras en reaccionar de forma tajante con un directo «No pararán» en su cuenta de la red social X.
- Rebeca Torró (Secretaria de Organización): Expresó su «respaldo cerrado» y reiteró que el expresidente cuenta con todo el apoyo de la estructura nacional del partido.
La nota discordante de Page
Como suele ser habitual ante los escenarios de crisis, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha ofrecido una valoración más distante.
El barón socialista confesó haberse quedado «de piedra» al conocer la noticia.
Aunque matizó que en su experiencia personal con Zapatero «nunca le ha visto especialmente obsesionado con el dinero», recordó que mantiene discrepancias con él «en muchas cosas» y que hace tiempo que no tienen relación directa.
Por el momento, el ala gubernamental en la Moncloa mantiene una calculada distancia bajo una capa de aparente calma, mientras el partido asume el desgaste de blindar la figura del expresidente ante una cita judicial que promete marcar la agenda política de las próximas semanas.