

Imagen: Patrick Legros / Citroën
La marca conmemora el trigésimo aniversario del Citroën Saxo VTS, un modelo que desde su lanzamiento en 1996 se convirtió en el referente de los utilitarios deportivos gracias a su relación peso-potencia.
Con solo 935 kg y un motor de 120 CV, este vehículo no solo dominó las carreteras sinuosas, sino que sirvió como plataforma de formación para pilotos de élite en competiciones internacionales.
Por: A. Lagar | 13 de mayo de 2026
Presentación general del Citroën Saxo VTS
En abril de 1996, Citroën lanzó al mercado el Citroën Saxo VTS, un modelo diseñado para suceder al AX GTi y democratizar el placer de la conducción deportiva.
Concebido bajo una visión de fiabilidad y accesibilidad, el VTS se presentó como un auténtico «kart de carretera».
A lo largo de sus siete años de vida comercial, fabricado en la planta de Aulnay-sous-Bois hasta 2003, el modelo logró consolidarse como un símbolo de eficacia dinámica antes de ser relevado por el Citroën C2.
Diseño exterior: la primera firma de Gilles Vidal
Aunque las líneas generales del Saxo fueron obra de Donato Coco, el kit de carrocería específico de la versión VTS supuso el primer encargo de Gilles Vidal en la marca.
El diseño se caracteriza por un trabajo de integración minucioso:
- Aerodinámica y estética: Incorpora ensanchadores de pasos de rueda integrados en los bajos de la carrocería y paragolpes ensanchados.
- Detalles distintivos: La línea exterior se mantiene sobria, destacando únicamente la insignia «16V» en los guardabarros traseros, llantas de aleación específicas y un embellecedor de escape cromado.
- Evolución: En 1999, el modelo recibió un rediseño que introdujo faros almendrados, un capó abombado y una parrilla con los chevrones de mayor tamaño.


Motorizaciones y prestaciones técnicas
La variante más prestacional del Citroën Saxo VTS equipa el motor TU5J4, cuyas especificaciones técnicas lo sitúan como un referente en su categoría:
- Motor: 1,6 litros y 16 válvulas.
- Potencia: 120 CV a 6.600 rpm (con un régimen máximo de 7.300 rpm).
- Par y transmisión: Caja de cambios manual de 5 velocidades con relaciones cortas.
- Relación peso-potencia: Con un peso de solo 935 kg, alcanza una velocidad máxima de 205 km/h y completa el kilómetro desde parado en menos de 30 segundos.
Con el objetivo de ampliar su base de clientes, Citroën extendió la denominación VTS a motorizaciones más accesibles, manteniendo el chasis afilado pero con propulsores 1.6i de 90 CV y 100 CV, e incluso un 1.4i de 75 CV.
Chasis y dinámica de conducción
El éxito del Saxo VTS radica en la configuración de su chasis, diseñado para ofrecer un equilibrio entre precisión y diversión.
El conjunto técnico cuenta con un tren delantero de alta precisión, dirección asistida calibrada para ofrecer feedback al conductor y un tren trasero reactivo.
El sistema de frenado se completa con discos ventilados en el eje delantero, garantizando un rendimiento constante en tramos exigentes.
El Saxo VTS en la competición
El modelo se reveló como una herramienta extremadamente versátil en disciplinas como el rally, el rallycross y los circuitos.
Citroën Sport desarrolló un ecosistema de trofeos monomarca (Saxo Cup, Challenge y Rallycross) que utilizaban el motor de serie, demostrando la suficiencia de su chasis original.
Esta «escuela de conducción» formó a pilotos como Yoann Bonato y fue el vehículo con el que Sébastien Loeb y Daniel Elena se proclamaron campeones del mundo junior de WRC en 2001 con la versión Super 1600.
Producción y legado en el mercado de colección
Tras siete años de carrera comercial y su cese de producción en junio de 2003, el Citroën Saxo VTS se ha convertido en una pieza de colección codiciada.
Su longevidad deportiva sigue vigente en rallies regionales, donde continúa siendo un vehículo recurrente.
Treinta años después de su estreno, el modelo es recordado como el máximo exponente de una era donde la eficacia mecánica y el bajo peso primaban sobre la potencia bruta.





