

Imagen de recurso. Foto: Erika Lopez
Valencia ha logrado entrar en la Red Internacional de Observatorios de Turismo Sostenible (INSTO) de la ONU, convirtiéndose en el primer destino de la Comunitat Valenciana que forma parte de este selecto grupo mundial.
Ya no vale solo con atraer visitantes; ahora hay que demostrar que no rompen nada por el camino.
La ciudad de Valencia ha sido aceptada oficialmente en la red INSTO de ONU Turismo, un reconocimiento que se ha sellado este miércoles en Malta.
Con este movimiento, la capital del Turia se sienta en la misma mesa que grandes destinos internacionales para compartir datos, analizar impactos y, sobre todo, evitar que el éxito turístico acabe devorando la convivencia local.
El «cerebro» de datos que ha convencido a la ONU
La llave que ha abierto esta puerta no es otra que FOCUS, el sistema de inteligencia turística que gestiona Visit Valencia.
Según ha explicado la concejala de Turismo, Paula Llobet, esta herramienta no solo cuenta cuánta gente viene, sino que ahora añade capas de información críticas para la supervivencia del destino.
Entre los indicadores que Valencia pondrá bajo la lupa de la ONU destacan:
- La huella hídrica: Cuánta agua consume realmente el sector turístico.
- La ocupación: Cómo se distribuyen los flujos para evitar saturaciones.
- Gestión de residuos: El impacto ambiental directo de la actividad.
El turismo sostenible de «buenas prácticas»
La entrada en esta red (donde Valencia es el miembro número 45) no es solo un título honorífico.
La ciudad ya está ejerciendo de «profesora» en Europa.
Estos días, en Malta, la delegación valenciana ha participado en retos de innovación centrados en cómo mitigar el calor urbano, utilizando infraestructuras verdes y tecnología climática para que las altas temperaturas no arruinen la experiencia del visitante ni la vida del residente.
Además, Valencia ha sido seleccionada para liderar mesas redondas sobre la gestión equilibrada de los flujos turísticos, compartiendo espacio con directivos de la Comisión Europea y del Comité Mundial de Ética del Turismo.
Un blindaje para las futuras generaciones
La red INSTO nació en 2004 con una filosofía clara: el turismo solo es bueno si es resiliente. Al integrarse en este sistema global, Valencia se compromete a una transparencia total en sus datos analíticos.
El objetivo final es que el turismo deje de ser visto como una cifra de negocio para entenderse como una herramienta de desarrollo que no hipoteque el futuro de los valencianos.
Parece que la ciudad ha entendido que para seguir siendo la «millor terreta del món», primero hay que medir cuánto nos cuesta mantenerla así.


