Imagen digital de recurso.
El uso de un andador inteligente equipado con sistemas de asistencia basados en sensores se presenta como una innovación para mejorar la seguridad y la independencia de las personas mayores. Un estudio reciente analiza cómo la integración de navegación, detección de caídas y retroalimentación háptica en estos dispositivos ayuda a mantener la movilidad.
Por: A. Lagar | 20 de abril de 2026
Caminar por la calle, ir a la compra o acudir a una cita médica son actos cotidianos que, con el paso de los años, pueden convertirse en un reto físico. Para muchas personas mayores, el andador es el aliado fiel que permite mantener ese vínculo con el mundo exterior. Sin embargo, los modelos convencionales a menudo se quedan cortos ante baches en la calzada o la desorientación en rutas desconocidas.
Investigadores han explorado cómo transformar este objeto cotidiano en un andador inteligente. Mediante un enfoque de investigación basada en el diseño, han colaborado estrechamente con 30 participantes —15 usuarios y 15 profesionales sanitarios— para desarrollar un prototipo que no solo sostiene el cuerpo, sino que también guía y protege mediante tecnología digital.
Un andador inteligente que siente el entorno
El prototipo desarrollado utiliza una plataforma de inteligencia artificial y cámaras estereoscópicas para «ver» lo que rodea al usuario. Este sistema es capaz de identificar objetos como coches, bicicletas o bordillos, clasificando los peligros mediante un código de colores similar al de un semáforo.
Además de la visión, el dispositivo cuenta con sensores en los puños que analizan la postura y el movimiento de la marcha. Los profesionales de la salud participantes señalaron que esta monitorización es clave para prevenir caídas y puede servir como motivación, al mostrar datos como la distancia recorrida o los pasos dados durante el día.

Vibraciones que guían el camino
Una de las novedades más valoradas por los usuarios es la retroalimentación háptica. En lugar de depender solo de una pantalla, las empuñaduras del andador —fabricadas con impresión 3D— emiten vibraciones para dar instrucciones. Estas señales pueden advertir de un obstáculo o indicar hacia dónde girar en una ruta de navegación.
Los usuarios de andadores inteligentes prefirieron patrones de vibración continuos y ajustables. Para quienes tienen dificultades auditivas o visuales, sentir el aviso directamente en las manos aumenta la percepción de seguridad. No obstante, los expertos advierten que la intensidad debe ser personalizable para evitar molestias en personas con sensibilidades neurológicas.
Una interfaz pensada para la sencillez
La tecnología solo es útil si es fácil de usar. Por ello, el sistema incluye una interfaz digital con funciones básicas: navegación para destinos predefinidos (como el médico o la farmacia) y una función de llamada de emergencia. Esta última puede activarse manualmente o dispararse de forma automática si los sensores detectan una caída.
Aunque al principio algunos participantes sintieron escepticismo o miedo ante lo desconocido, el uso repetido y una interfaz con letras grandes y modo oscuro facilitaron la aceptación. Los profesionales destacaron que, en entornos hospitalarios o residencias, estos dispositivos podrían guiar a los pacientes a sus consultas de forma autónoma, ahorrando tiempo al personal.
Retos para su llegada a las calles
A pesar de los beneficios en autonomía y seguridad, el camino hacia una implementación masiva tiene obstáculos. Los participantes señalaron el elevado coste de estos dispositivos y la necesidad de formación específica para que los usuarios pierdan el miedo a la tecnología.
El estudio concluye que el desarrollo modular —donde se pueden añadir o quitar funciones según la necesidad de cada persona— es la vía más práctica. Esto evita que el dispositivo sea demasiado pesado y permite que se adapte a diferentes terrenos y estados de salud, asegurando que la tecnología sea una ayuda y no una carga adicional.
Schwaiger P, Müller J, Obert M, Twieg S, Butkov A, Steinmann U, Paulicke D and Jahn P (2026) Promotion and preservation of mobility and autonomy in old age through smart rollators—a qualitative study. Front. Digit. Health 8:1783585. doi: 10.3389/fdgth.2026.1783585





