Imagen: CSIC
El CSIC mete la mano de lleno en la agenda internacional que marcará el ritmo de la investigación en la Antártida durante los próximos años.
Por A. Lagar | 11 de agosto de 2026
¿Qué es el Antarctica InSync y por qué nos afecta a todos?
Si piensas que lo que pasa en el Polo Sur se queda en el Polo Sur, toca cambiar el chip.
El Comité Científico para la Investigación en la Antártida (SCAR) ha diseñado un plan de acción para el periodo 2027-2030 denominado Antarctica InSync Science Plan.
¿La meta?
Entender de una vez por todas cómo reacciona todo ese gigante de hielo ante el calentamiento global y qué consecuencias va a traer eso para el resto del planeta.
En esta estrategia, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha tenido un peso enorme.
A través de la red PolarCSIC, su personal investigador ha metido mano en seis de los siete documentos científicos de referencia (los conocidos en el argot como white papers).
Son los textos que fijan las prioridades reales de trabajo, dejando a un lado la teoría vacía para ir directos a los problemas urgentes.
¿En qué áreas concretas han trabajado los investigadores españoles?
La presencia de los especialistas del CSIC abarca desde la física marina hasta la vida microscópica.
El trabajo se reparte entre personal de cinco institutos del organismo, abordando la investigación desde diferentes ángulos:
- Ciclos del océano y carbono: Esther Olmedo y Roger Urgeles (Instituto de Ciencias del Mar, ICM-CSIC), Mireia Mestre (Museo Nacional de Ciencias Naturales, MNCN-CSIC), Pedro José Llanillo (Centro Oceanográfico de Canarias, IEO-CSIC) y Ricardo León (Instituto Geológico y Minero de España, IGME-CSIC) han analizado cómo el Océano Austral regula el clima del planeta y absorbe el carbono de la atmósfera.
- El deshielo acelerado: Carolina Gabarró (ICM-CSIC) y Pedro José Llanillo (IEO-CSIC) se han centrado en estudiar la pérdida rápida de hielo marino y las consecuencias que esto genera en las corrientes y la vida marina.
- Biodiversidad y huella humana: Blanca Figuerola (ICM-CSIC) y Mireia Mestre (MNCN-CSIC) han trabajado en el área de los ecosistemas, mientras que Antonio Tovar-Sánchez y Alejandro Román (Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía, ICMAN-CSIC), junto a la propia Figuerola, han analizado el impacto directo de la contaminación y la actividad humana en la zona.
- Nubes, aire y clima extremo: Rafel Simó (ICM-CSIC) ha aportado su visión en la interacción entre aerosoles, nubes y lluvias, mientras que Pedro José Llanillo (IEO-CSIC) ha sumado su experiencia en el estudio de fenómenos climáticos extremos y puntos de no retorno.
María Gema Llorens y Ricardo León, responsables de coordinar la red PolarCSIC, señalan que esta presencia demuestra la solidez de la ciencia española en el exterior.
Participar en la redacción de estas pautas permite influir directamente en cómo se responderá a dudas apremiantes como la subida del nivel del mar o el cambio en las corrientes marinas.
Una red de barcos, satélites y estaciones trabajando a la vez
Hasta ahora, muchas de las expediciones al Polo Sur se hacían de forma aislada o por campañas individuales.
La propuesta de Antarctica InSync rompe ese esquema e introduce una estrategia de observación sincronizada en todo el perímetro polar durante los 365 días del año.
Entre 2027 y 2029 se desplegará una red integrada por buques oceanográficos, estaciones científicas permanentes, datos de satélites y plataformas autónomas flotantes.
Toda la información recogida por esta infraestructura se analizará en una fase final de síntesis fijada para 2030.
Estos datos servirán además como base preparatoria para el próximo Año Polar Internacional, previsto para el periodo 2032-2033.
¿Cómo se organiza el CSIC para investigar los polos?
Todo este trabajo en el Polo Sur y el Ártico se gestiona internamente a través de la red PolarCSIC.
Esta plataforma, dirigida por María Gema Llorens (Geociencias Barcelona, GEO3BCN-CSIC) y Ricardo León (IGME-CSIC), conecta a personal científico repartido en 21 centros de investigación del organismo.
- Geología y glaciología: Estudio de los suelos, el hielo profundo y los registros del pasado.
- Oceanografía y biología: Análisis de la masa de agua, el fitoplancton, la fauna y los microorganismos.
- Ciencias de la atmósfera: Medición de gases, aerosoles y dinámicas del aire polar.
Esta estructura interna permite que oceanógrafos, geólogos o biólogos trabajen bajo el mismo paraguas, garantizando que España mantenga un sitio fijo en las mesas donde se decide el futuro de la investigación polar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Antarctica InSync Science Plan?
Es una hoja de ruta científica internacional impulsada por el SCAR para coordinar la investigación en la Antártida y el Océano Austral entre 2027 y 2030.
¿En qué medida participa el CSIC en esta iniciativa?
Personal científico del CSIC ha participado en la elaboración de seis de los siete documentos marco (white papers) que definen las prioridades del plan.
¿Qué centros del CSIC intervienen en el proyecto?
Participa personal investigador del ICM, MNCN, IEO, IGME e ICMAN, coordinados a través de la plataforma interna PolarCSIC.
¿Cuándo se llevarán a cabo las campañas de observación?
Las expediciones internacionales y mediciones coordinadas se desarrollarán entre 2027 y 2029, reservando el año 2030 para la síntesis de datos.
¿Qué es la Conexión PolarCSIC?
Es una red que agrupa a personal investigador de 21 centros del CSIC para coordinar la actividad científica española en el Ártico y la Antártida.