Recreación digital de recurso
La jueza de Santander cierra la instrucción contra el empleado y Novo Banco por la presunta estafa que dejó 84 víctimas.
Por A. Lagar | 1 de agosto de 2026
¿Cómo funcionaba la presunta trampa financiera de Novo Banco en Santander?
Poner el dinero en manos de alguien de confianza es la norma habitual cuando se busca rentabilidad.
En la oficina de Novo Banco en Santander, un gestor financiero presuntamente aprovechó esa cercanía desde 2006 para ocultar que las inversiones en derivados, un mercado con un riesgo altísimo, estaban saliendo rematadamente mal.
En lugar de asumir las pérdidas, este empleado confeccionaba presuntamente informes bancarios falsos.
Creó una estructura de contabilidad paralela donde les decía a sus clientes que sus ahorros crecían a buen ritmo, cuando la realidad era que el capital se había perdido en gran parte.
Para mantener el engaño sin que nadie retirara los fondos, realizaba presuntamente traspasos entre cuentas de personas que ni se conocían.
Tapaba el agujero de un cliente con el saldo de otro para dar liquidez a quien pedía retirar dinero.
Todo esto lo hacía presuntamente usando órdenes firmadas en blanco, firmadas a posteriori o simulando la firma de los titulares.
¿Dónde terminaron los 38,5 millones de euros que reclaman los clientes?
El balance total de perjudicados asciende a 84, entre particulares y empresas.
La cifra global que reclaman alcanza los 38.497.283 euros.
Mientras la mayoría de los inversores sufría pérdidas, el gestor repartía presuntamente los rendimientos de las operaciones entre sus allegados.
A partir de mayo de 2010, activó una red de cuentas bancarias a nombre de su entorno para operar en productos derivados.
A través de esa estructura, realizó presuntamente transferencias a un segundo grupo de cuentas manejadas por él y su esposa.
Con ese capital habrían pagado viajes, compras personales y retirado dinero en efectivo.
Finalmente, mediante un tercer grupo de cuentas, enviaba presuntamente asignaciones mensuales de entre 1.000 y 2.000 euros a sus familiares para sus recibos, tarjetas y pagos cotidianos.
El auto judicial detalla cómo se distribuyeron los 1.680.300 euros que los beneficiarios recibieron presuntamente a título lucrativo:
- Esposa: 592.181 €
- Padre: 570.174 €
- Hermano 1: 328.739 €
- Hermana: 104.777 €
- Hermano 2: 84.450 €
¿Por qué Novo Banco se sienta en el banquillo como responsable penal?
La investigación judicial no solo se centra en el empleado.
La titular de la Plaza n.º 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santander ha procesado a Novo Banco como persona jurídica por un presunto incumplimiento grave de sus deberes de supervisión, vigilancia y control.
Las miles de operaciones realizadas por el gestor generaron comisiones para la entidad financiera.
A pesar de contar con un Comité de Control y Seguimiento del Plan Compliance, los sistemas internos no detectaron la maniobra.
Un informe de auditoría del propio banco presentado en 2019 ya advertía de irregularidades continuadas y del descuido generalizado de las políticas internas.
Sin embargo, el caso no saltó por las alarmas de la entidad, sino porque el propio gestor confesó los hechos en febrero de 2020.
Por esta razón, la magistrada concluye que los mecanismos de prevención no alcanzaron la eficacia exigida.
¿En qué punto se encuentra la causa judicial actual?
Tras la celebración de las últimas declaraciones indagatorias, la fase de instrucción ha finalizado.
La magistrada ha reunido indicios racionales de presuntos delitos continuados de estafa, falsificación de documento mercantil y administración desleal.
El auto de procesamiento no es firme y ha sido recurrido en apelación.
Una vez resueltos los recursos, el sumario quedará concluido para enviar la causa a la fase de juicio oral, donde se dirimirán las responsabilidades penales del gestor y del banco, así como las reclamaciones económicas de las 84 víctimas.
