Imagen digital de recurso
El Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia revoca la condena por el crimen de la escalera en Lorca al detectar dudas razonables en la investigación.
Por A. Lagar | 25 de junio de 2026
Giro total en Murcia.
Seguro que recuerdas el revuelo con el crimen de la escalera en Lorca, donde un hombre terminó muerto de once puñaladas en un portal y la Audiencia Provincial le metió 15 años de cárcel al acusado.
Pues bien, la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJMU) ha revocado esa condena y ha dictado su libre absolución.
¿El motivo?
Las pruebas no dejan claro al 100% que él fuera quien manejó el cuchillo en el momento fatal.
¿Por qué el TSJ de Murcia tumba la condena del crimen de la escalera?
Para mandar a alguien a prisión en el derecho penal necesitas certezas, no suposiciones.
El TSJMU revisó el recurso de apelación de la defensa y modificó en parte los hechos que se daban por probados.
Los magistrados explican que el Tribunal del Jurado basó su veredicto de culpabilidad en una serie de deducciones que no son suficientes para romper la presunción de inocencia.
No hay ninguna prueba directa de los segundos finales del ataque.
La clave de este vuelco jurídico está en que los indicios tienen lo que la sentencia llama fuertes dosis de ambigüedad.
Cuando las pruebas pueden significar dos cosas distintas, la ley obliga a ponerse del lado del acusado.
¿Qué pasó realmente en el portal de Lorca según los hechos probados?
La historia comenzó al revés de lo que parecía.
El propio Jurado ya había aceptado que la víctima mortal fue quien atacó primero al acusado.
Todo empezó con una fuerte discusión dentro de una vivienda que luego se trasladó a las escaleras y al vestíbulo del edificio.
Durante esa primera pelea, el acusado recibió heridas de extrema gravedad.
Los informes forenses y los análisis de sangre en el suelo confirmaron que sufrió cortes profundos en el cuello que le alcanzaron las venas yugulares, además de un traumatismo en el tórax que le causó un neumotórax.
Estaba perdiendo muchísima sangre y su vida corría peligro antes de que la otra persona falleciera.
¿Cómo explica la justicia los restos de ADN en el cuchillo?
Una de las grandes bazas para la condena inicial era que el mango del cuchillo, encontrado al lado del cadáver, tenía perfiles genéticos de los dos implicados.
También había sangre del acusado en las manos y la ropa de la víctima.
Parece definitivo, ¿verdad? Pues no lo es.
El tribunal detalla que estos restos biológicos son perfectamente lógicos debido a la paliza previa que recibió el acusado.
Si te cortan el cuello y sangras abundantemente, es normal que manches al agresor y que tus fluidos terminen en el arma con la que te están atacando.
Por tanto, que el ADN del acusado esté ahí no demuestra que luego agarrase el cuchillo para devolver las puñaladas.
Las contradicciones físicas que hacen imposible la condena
La lógica científica no encaja con la versión que dio el Jurado. Los magistrados ponen el foco en varios detalles físicos imposibles de obviar:
- La gravedad de las lesiones: Cuesta creer que una persona con la yugular cortada y un pulmón colapsado por un neumotórax tenga la fuerza física necesaria para desarmar a la otra persona y asestarle once puñaladas certeras.
- La hoja limpia de sangre: En la hoja del cuchillo que causó la muerte no había rastro de la sangre del acusado, algo extraño en un escenario tan violento y cerrado.
- El camino sin manchas: La hipótesis de la acusación decía que el acusado tuvo que desplazarse hasta el lugar exacto donde apareció el cadáver y luego volver al vestíbulo, donde un testigo lo encontró casi inconsciente. Sin embargo, en todo ese trayecto de ida y vuelta no hay ni una sola gota de su sangre en el suelo.
¿Qué pasa ahora con el caso de la escalera en Lorca?
La defensa planteó durante el proceso que una tercera persona pudo entrar en el portal y acabar con la vida de la víctima.
El TSJ de Murcia aclara que esta teoría no está demostrada, pero tampoco se ha podido descartar por completo. Al existir esa posibilidad, el beneficio de la duda prevalece.
Esto no significa que el caso esté cerrado con llave de forma definitiva.
La sentencia actual no es firme. Esto quiere decir que las acusaciones todavía tienen la opción de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo para intentar revertir la absolución.
Pero, a día de hoy, el acusado esta libre de forma legal.