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Tres fallecidos y un barco aislado en Cabo Verde por el brote de hantavirus que ha puesto en jaque a la OMS tras una ruta por la Antártida.
Lo que comenzó como una expedición de ensueño desde Ushuaia hacia los confines más remotos del planeta se ha transformado en un thriller en alta mar.
El buque, que transporta a 147 personas entre pasajeros y tripulación, permanece fondeado frente a las costas de Cabo Verde bajo una vigilancia internacional extrema.
Tres personas ya han perdido la vida, y la sombra de una enfermedad vinculada a la vida silvestre recorre los pasillos de una embarcación que ha tocado los puntos más aislados del Atlántico Sur.
Una ruta de ensueño con un invitado inesperado
El itinerario parecía sacado de una novela de aventuras. El pasado 1 de abril, 88 pasajeros y 59 miembros de la tripulación de 23 nacionalidades diferentes zarparon de Argentina con el objetivo de explorar territorios vírgenes. Durante semanas, el barco navegó por:
- La Antártida continental.
- Georgia del Sur.
- La Isla Nightingale y Tristán de Cunha.
- Santa Elena y la Isla de la Ascensión.
Sin embargo, el contacto con la fauna local en estos ecosistemas tan específicos pudo ser el detonante. Aunque el riesgo para la población mundial se considera bajo, la gravedad del brote ha obligado a activar protocolos de evacuación médica y aislamiento.
Desde el lunes 4 de mayo, el barco es una fortaleza flotante mientras los expertos intentan determinar exactamente cuándo y dónde se produjo el contagio.
¿Qué es realmente el hantavirus y por qué asusta tanto?
El hantavirus no es un enemigo nuevo, pero sí uno implacable. Identificado originalmente en la década de los 70, aunque con casos conocidos desde 1950, este grupo de virus tiene a los roedores silvestres como principales reservorios.
Los humanos no suelen ser el objetivo principal, pero la exposición a su orina, saliva o excrementos puede ser fatal.
Existen dos caras de esta enfermedad, y una de ellas es especialmente oscura:
- Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH): Es la variante detectada habitualmente en América. Es la más letal; al menos un tercio de los infectados no sobrevive. Los síntomas comienzan como una gripe común (fiebre, dolores musculares, vómitos), pero a los 10 días se produce un colapso respiratorio fulminante.
- Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR): Más común en Europa y Asia. Aunque el riesgo de muerte es menor (entre el 1 y el 15%), provoca sangrados internos graves e insuficiencia renal.
¿Estamos ante una amenaza global?
Fernando Esperón, investigador de la Universidad Europea, explica que el contagio entre humanos es extremadamente raro y suele limitarse a casos muy específicos del «virus Andes» con contactos muy prolongados.
Por su parte, Salvador Peiró, director de Gaceta Sanitaria, lanza un mensaje de calma: «No hay riesgo general para la población donde vaya el barco».
El desafío actual reside en la limpieza y «desratización» del buque, además de un control exhaustivo de los pasajeros que podrían desarrollar síntomas hasta ocho semanas después de la exposición inicial.

