Imagen: El amigo silencioso © Pandora Film / Cortesía de Filmin
La nueva película de la directora húngara Ildikó Enyedi llegará a las salas de cine españolas el próximo 15 de mayo. Se trata de una propuesta sensorial que recorre más de un siglo de historia a través de la conexión entre los seres humanos y la naturaleza, contando con el debut del actor asiático Tony Leung en una producción de autor occidental.
Por: A. Lagar | 12 de abril de 2026
Ildikó Enyedi, reconocida internacionalmente por obras como «En cuerpo y alma», regresa a la cartelera con «El amigo silencioso». La cinta aterriza en España precedida por una excelente acogida en certámenes internacionales, tras obtener el premio FIPRESCI en el Festival de Venecia y la Espiga de Plata en la pasada Seminci de Valladolid.
Un árbol como testigo del tiempo
La trama se desarrolla en un jardín botánico de una ciudad universitaria alemana, donde un majestuoso árbol ginkgo actúa como eje central. A lo largo de tres épocas distintas, el filme muestra cómo la naturaleza influye en la vida de sus protagonistas:
- En 1908: Una de las primeras mujeres universitarias descubre patrones universales en las plantas a través de la fotografía.
- En 1972: Un estudiante experimenta una transformación personal al observar y conectar con un geranio.
- En 2020: Un neurocientífico llegado de Hong Kong realiza un experimento inesperado con el viejo ginkgo mientras investiga la mente infantil.
El esperado debut de Tony Leung
Uno de los grandes reclamos de la película es la participación de Tony Leung Chiu-Wai. El actor, icono del cine de Wong Kar-wai y conocido por el gran público por «Shang-Chi», se estrena en el cine europeo con un papel escrito específicamente para él.
Leung interpreta a un neurocientífico introvertido, un trabajo que le ha exigido una de las preparaciones más largas de su trayectoria. El reparto principal se completa con nombres destacados como Léa Seydoux y la joven Luna Wedler, quien fue premiada en Venecia por su interpretación en esta cinta.
Una experiencia visual y sensorial en ‘El amigo silencioso’
La directora ha buscado que el espectador aprenda a escuchar y sentir el entorno. Para dar personalidad al árbol protagonista, la fotografía de Gergely Pálos utiliza diferentes formatos según la época: blanco y negro en 35mm para principios de siglo, el grano cálido del 16mm para los años 70 y una estética digital experimental para el segmento actual.
Esta variedad técnica busca traducir visualmente las conexiones invisibles entre las plantas y las personas, reafirmando la visión de Enyedi sobre la naturaleza como un organismo vivo y complejo.