Imagen de recurso. La biblioteca María Moliner acoge talleres que combinan la costura y la literatura.
La Biblioteca María Moliner de la zona de Xúquer impulsa talleres donde familias y vecinos comparten lecturas mientras aprenden ganchillo y costura para fortalecer sus vínculos emocionales.
Por: A. Lagar | 7 de abril de 2026
La Biblioteca Municipal María Moliner ha encontrado una fórmula original para conectar a los vecinos de su barrio: unir el hilo y la aguja con las páginas de los libros. Lo que comenzó tras la pandemia como una vía para que las mujeres jubiladas recuperaran sus espacios de socialización, ha evolucionado hasta convertirse en un programa que reúne a distintas generaciones.
El concejal de Acción Cultural, José Luis Moreno, ha destacado hoy que estas propuestas «consolidan las bibliotecas como lugares de encuentro, aprendizaje y creación compartida». Según el edil, el objetivo es que los participantes establezcan lazos «con hilos y con palabras» mientras desarrollan habilidades manuales y cognitivas.
De la recuperación al éxito familiar
La iniciativa arrancó con «Filant paraules», un proyecto que permitió a 15 mujeres del barrio combatir la soledad y compartir experiencias. Actualmente, parte de este grupo inicial continúa su actividad de ganchillo en un local cercano, pero la biblioteca ha dado un paso más con el programa «Costura y literatura en familia».
Esta segunda propuesta se realiza dos o tres tardes al mes y está diseñada para un perfil diferente. En ella participan familias con niños a partir de 7 años y adultos que acuden solos. El éxito de la convocatoria es notable: el grupo cuenta con 85 personas a nivel virtual, aunque las sesiones presenciales se limitan a 5 o 6 familias para garantizar una atención adecuada. En estos talleres, es habitual ver a abuelas trabajando junto a sus hijas y nietas en proyectos de costura que se complementan con recomendaciones de libros y lecturas.
Los beneficios de los talles en la Biblioteca María Moliner
Además del componente social, José Luis Moreno ha subrayado el «valor social y emocional» de estas actividades. Según el concejal, la costura aporta beneficios:
- Mejora la atención y la concentración.
- Desarrolla la motricidad, lo que ayuda a mejorar la escritura.
- Impulsa habilidades de lógica, matemáticas y orientación espacial.
- Fomenta la paciencia y la resolución de problemas.
La biblioteca gestiona las sesiones mediante un calendario colaborativo que se adapta a la demanda de los usuarios, variando su frecuencia en periodos como las Fallas o las vacaciones. Además, los talleres incentivan el uso del servicio de préstamo, ya que los asistentes aprovechan sus visitas para devolver volúmenes y llevarse nuevas lecturas a casa.
Estas actividades, que se replican en bibliotecas de otras comunidades y países, reafirman el papel de estos centros culturales como ejes de la vida comunitaria y la creación compartida.