José Luis Rodríguez Zapatero | Ministry of the Presidency. Government of Spain (Attribution or Attribution), via Wikimedia Commons
Un reciente informe de la UDEF desvela cómo los directivos de la aerolínea Plus Ultra orquestaron presuntamente una estrategia de presión política a través de Zapatero para asegurar el rescate millonario de la SEPI.
Las conversaciones intervenidas muestran la creación de vías de influencia clandestinas, destacando la bautizada como «vía Zapatero», y la configuración de una estructura para el pago de comisiones ilícitas.
El puente hacia el expresidente: «Tengo una ruta linda»
La maquinaria para acceder a los fondos públicos se puso en marcha en marzo de 2020.
Ante la crisis del COVID-19, Rodolfo Reyes, uno de los principales investigados, contactó con el vicepresidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, para buscar la manera de llegar a «los hilos políticos».
La estrategia se dividió rápidamente en varias vías de influencia.
En una conversación del 30 de marzo de 2020, Reyes consultó con el empresario Ramón Gordils la viabilidad de utilizar al expresidente del Gobierno de España para sus fines:
«Tú crees que podamos pedir ayuda a Zapatero.. tema lobby politico Plus Ultra Líneas Aereas».
Gordils aceptó el encargo y le respondió que buscaría cómo llegar a él, asegurando con confianza:
«Tengo una ruta linda».
La disposición a pagar por estos favores políticos quedó patente cuando el vicepresidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, asumió la situación afirmando:
«Como dice un amigo, vamos a follar aunque tengamos que pagar un poquitín».
El «equipo» del amigo y la presión a los bancos
Las gestiones no tardaron en materializarse.
Las comunicaciones revelan que el entorno del expresidente, al que se referían recurrentemente en clave como «el amigo», estaba compuesto por figuras como Manuel Fajardo y el consultor Julio Martínez Martínez.
El propio Fajardo confirmó esta conexión directa en un mensaje a los directivos de la aerolínea, indicando con quién debían coordinarse:
«Habla con el. En el equipo del amigo estamos el y yo».
La influencia de esta red se utilizó, en un primer momento, para intentar conseguir créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) a través de entidades financieras.
Los investigadores de la UDEF hallaron en el ordenador del director financiero de Plus Ultra una carta dirigida a Juan Manuel Cendoya, vicepresidente del Banco Santander en España, redactada presuntamente bajo las directrices del exmandatario:
«Siguiendo instrucciones del Presidente, D. José Luis Rodríguez Zapatero, nos ponemos en contacto con usted, solicitando su ayuda referente a la obtención de un crédito ICO para nuestra compañía».
La «Finance Boutique» y la «Mordida»
El apoyo político y las labores de «lobby», sin embargo, tenían un precio económico pactado en la sombra.
Según las conversaciones intervenidas, los intermediarios establecieron una estructura societaria específica para justificar el cobro por sus gestiones políticas ante la SEPI.
El 18 de mayo de 2020, el director financiero de Plus Ultra, Roberto Roselli, le explicaba a Rodolfo Reyes la advertencia que habían recibido por parte del entorno del exmandatario:
«Pues ya le dijo a Julio que montaron su finance boutique… Así que por vendrá la mordida».
Lejos de escandalizarse por el término empleado para referirse a la comisión ilícita, Reyes respondió entre risas:
«Jajajjaja. Pues si funciona», a lo que Roselli añadió: «Claro le dije 15 millones».
Estas maniobras culminaron con reuniones presenciales en el Ministerio de Transportes con altos cargos como el Secretario de Estado, de las cuales los directivos salían jactándose de haber sido recibidos por «altas recomendaciones» y de ser el «ejemplo de libro» para recibir las ayudas.
La seguridad del núcleo duro de Plus Ultra en su red de contactos era absoluta, tal y como presumió Rodolfo Reyes al resumir en los chats internos el motivo del éxito de sus reuniones:
«Si bro. Nuestro pana zapatero detrás»
Un rescate marcado por el engaño y el tráfico de influencias
El análisis detallado de estas comunicaciones intervenidas no deja pocas dudas sobre la naturaleza y la opacidad de la operación.
Tal y como concluyen los propios investigadores, nos encontramos ante una «ocultación deliberada de información a la SEPI» y el uso reiterado de «maniobras engañosas orientadas a generar una falsa percepción» sobre la situación patrimonial y de solvencia real de Plus Ultra.
La extrema gravedad de estos hechos no solo en la configuración de esa bautizada «finance boutique», diseñada específicamente como una estructura formal para canalizar «cobros ilícitos a cambio de las influencias ejercidas», sino en el nivel de penetración que esta red logró en las instituciones del Estado.
El dosier evidencia que la cúpula de esta trama de influencias, en la que los investigadores sitúan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero realizando una «supervisión estratégica del proceso», gozaba de un acceso tan privilegiado a la información que conocía la aprobación de la inyección millonaria incluso antes de que el propio Consejo Gestor del fondo de la SEPI se hubiera reunido para decidirlo.
Este informe dibuja un escenario alarmante donde el pago de voluntades y la presión de altos cargos políticos a través de «lugartenientes» primaron sobre el rigor de la administración pública.
Las pruebas documentales muestran la preocupante vulnerabilidad de los fondos de rescate estatales ante el tráfico de influencias, dejando claro que el éxito de la aerolínea no dependió de su viabilidad económica, sino de la eficacia de sus «conseguidores».