Giacomo Gianniotti y Vanessa Morgan. Imagen cortesía de Mediaset.
Giacomo Gianniotti y Vanessa Morgan protagonizan este adrenalítico procedimental canadiense que se estrena en Divinity el martes 5 de mayo a las 21:45 horas.
Por: M. Ortega | 4 de mayo de 2026
Vancouver se convierte en el escenario de una alianza imposible. Un policía degradado y una estafadora profesional están obligados a entenderse para limpiar sus nombres.
La nueva apuesta de Divinity para el ‘prime time’, titulada ‘Infiltrada’, recupera el espíritu de las grandes parejas de detectives opuestos, mezclando el rigor de la investigación criminal con la picardía del engaño.
Bajo la batuta creativa de Michael Konyves, conocido por su trabajo en ‘Bad Blood’, la serie se inspira abiertamente en la dinámica de clásicos como la película ‘Límite: 48 horas’. Aquí, la redención es el motor principal: él busca recuperar su placa y ella, evitar una celda.
Un reparto de estrellas
El gran reclamo de ‘Infiltrada’ reside en su pareja protagonista, dos rostros que han dominado la televisión internacional en los últimos años. Giacomo Gianniotti, el recordado doctor Andrew De Luca en la premiada ‘Anatomía de Grey’, cambia el bisturí por el arma reglamentaria para dar vida a Cole Ellis.
Gianniotti interpreta a un agente irónico, honesto y extremadamente meticuloso que ha pasado el último año relegado a la patrulla marítima de la Policía Metropolitana de Vancouver.
A su lado brilla Vanessa Morgan. La actriz, que alcanzó el estatus de icono juvenil tras su paso por ‘Riverdale’ como Toni Topaz, encarna aquí a Max Mitchell. Su personaje es un torbellino de recursos: una delincuente camaleónica, capaz de alterar su acento y apariencia en segundos, que ha hecho de la estafa su modo de vida.
Además, la ficción cuenta con la participación de un veterano de la pequeña pantalla: Jason Priestley. El eterno Brandon Walsh de ‘Sensación de vivir’ asume un rol crucial como George Graham, el padre de Max. Graham es un maestro del engaño que, pese a estar en prisión, ejerce una influencia constante sobre las decisiones de su hija.
Casos complejos y una comisaria con visión
La trama arranca cuando Max, tras ser arrestada por Ellis, demuestra una capacidad de deducción asombrosa al resolver un caso que tenía en jaque a la comisaría. Este hecho no pasa desapercibido para la comisaria Russo, interpretada por Karin Konoval (reconocida por su papel en la reciente saga de ‘El planeta de los simios’). Russo decide arriesgarse con un experimento: un periodo de prueba donde ambos deben trabajar codo con codo.
La dinámica de trabajo no podría ser más dispar. Mientras Ellis confía en el análisis de huellas, el protocolo policial y el rastreo de pruebas físicas, Max utiliza disfraces, entabla falsas amistades con sospechosos y recurre a su red de contactos en los bajos fondos.
A lo largo de la temporada, los protagonistas se enfrentarán a crímenes que van desde amenazas de muerte a estrellas de televisión hasta la misteriosa muerte de un surfista o el asesinato de un agente deportivo.
El equipo se completa con secundarios de peso. Terry Chen, a quien vimos en ‘House of Cards’, interpreta al Jefe Li, el hombre firme que degradó a Ellis. También destacan Michael Xavier y Amy Goodmurphy como los detectives Simmons y Yates, quienes inicialmente observan con escepticismo la incorporación de una criminal al departamento, pero terminan sucumbiendo al carisma arrollador de Max.
El arranque de la serie
En los primeros compases de la serie, el espectador asistirá al choque frontal entre los dos mundos. En el capítulo de estreno, la tensión estalla cuando Ellis traslada a Max a comisaría, solo para descubrir que la estafadora tiene mejores ojos para detectar a un ladrón escurridizo que todo el cuerpo policial.
La acción no da tregua. En la segunda entrega, una charla rutinaria sobre ciberseguridad deriva en el hallazgo de un cadáver en un edificio de apartamentos donde los vecinos aseguran que habita un fantasma.
Max tendrá que recurrir a los consejos de su padre desde la cárcel para desentrañar la verdad tras este asesinato. Poco después, la pareja se desplazará a una zona rural para investigar la extraña desaparición de un carnicero, un caso que servirá para que Max intente derribar los muros emocionales de un Ellis siempre hermético.