Imagen: Jordi Garamundi
La ciudad vive un crecimiento imparable y ya roza los 860.000 vecinos, aunque las cuentas entre el Ayuntamiento y el INE no terminan de cuadrar.
València está de moda y los números no mienten: la ciudad ha ganado entre 8.000 y 17.000 personas en apenas doce meses.
Sin embargo, hay un pequeño «lío» de despachos: mientras el padrón municipal dice que ya somos 858.178 habitantes, el INE se queda un poco más corto.
Sea como sea, la capital del Turia está pegando un estirón que la consolida, por goleada, como la tercera ciudad de España.
La guerra de las cifras: ¿Quién tiene razón?
A fecha de 1 de enero de 2026, los datos oficiales han puesto sobre la mesa una discrepancia que obligará a ambas administraciones a sentarse y revisar los papeles.
Aquí te dejamos el desglose de la situación:
- Cifra del Ayuntamiento: 858.178 habitantes.
- Cifra del INE: 849.400 habitantes.
- El desfase: 8.778 personas que están en el «limbo» administrativo hasta que se resuelvan las alegaciones a final de año.
Un crecimiento que mete miedo (a la competencia)
Independientemente de quién gane el pulso de los datos, la realidad es que València está imparable.
Si comparamos con el 1 de enero de 2025 (cuando éramos 840.792), el subidón es evidente.
La ciudad se distancia cada vez más de sus perseguidores inmediatos en el ranking nacional:
- Madrid: 3.506.730 habitantes.
- Barcelona: 1.731.649 habitantes.
- València: 858.000 habitantes.
- Zaragoza: 693.091 habitantes.
- Sevilla: 689.423 habitantes.
¿Qué pasa ahora?
Este baile de números no es solo una curiosidad estadística; de la población definitiva dependen desde las ayudas estatales hasta la representación política.
Ahora se abre un periodo de alegaciones para ver quién ha contado mejor.
Lo que está claro es que cada vez más gente elige el código postal 46000 para vivir, y eso, con o sin desfase del INE, es una señal de que la ciudad es muy atractiva.
Veremos en qué queda el recuento final, pero lo cierto es que cada vez somos más compartiendo el mismo cielo (y el mismo tráfico).
Habrá que ir haciendo hueco en la barra del bar, porque parece que la familia valenciana no va a dejar de crecer.