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El Consell Agrari Municipal activa una inversión de 4,7 millones de euros para reconstruir y blindar los caminos rurales y acequias de las pedanías más castigadas por la riada.
La huella del 29 de octubre de 2024 empieza a borrarse a golpe de asfalto y hormigón. El Consell Agrari Municipal (CAV) ha activado lo que ya se califica como la mayor actuación rural en la historia reciente de València.
No se trata solo de «parchear» lo que el agua se llevó, sino de una reforma estructural que busca que el campo valenciano no vuelva a quedar desamparado ante futuros temporales.
Cuatro pedanías y ocho meses de obras
El plan de choque se centra en el cinturón sur de la ciudad, la zona que recibió el impacto más directo de la crecida. Las máquinas entrarán a fondo en cuatro puntos clave:
- Castellar–l’Oliveral
- Faitanar
- El Forn d’Alcedo
- La Torre
El presupuesto total subvencionable roza los 4,8 millones de euros (exactamente 4.775.424,58 €).
El objetivo es que en un plazo de ocho meses, los agricultores de estas zonas puedan transitar por viales que, hasta ahora, presentaban socavones, márgenes de acequias derruidos y señalización inexistente.
¿En qué se va a notar la inversión del Consell Agrari?
La actuación no es solo estética. El proyecto técnico detalla intervenciones que buscan la durabilidad por encima de todo. Estas son las claves de la reforma:
- Viales asfaltados: Se fresarán unos 5 o 6 centímetros para reponer por completo la capa de rodadura.
- Caminos de tierra: Se aportarán 20 centímetros de zahorra artificial para garantizar que los tractores y vehículos no se queden atrapados.
- Blindaje de acequias: Se construirán muretes de contención en las acequias de tierra para evitar que las márgenes se desmoronen en el futuro.
- Seguridad: Reposición de toda la señalización horizontal.
Según el concejal de Emprendimiento y presidente del CAV, José Gosálbez, esta inversión responde a un «abandono histórico» de las administraciones, asegurando que el agricultor lo que necesita son «infraestructuras seguras y una administración que responda».
El filtro de la titularidad
Aunque la intención es llegar a todos los rincones, hay un matiz importante: el Informe del Servicio de Patrimonio.
Solo se intervendrá en aquellos caminos cuya titularidad municipal esté 100% acreditada.
Esto significa que la longitud final de algunas actuaciones podría ajustarse si se detectan tramos de propiedad privada o cuya documentación no esté clara.
Con esta medida, el campo valenciano busca recuperar no solo la normalidad, sino una protección extra para que el motor agrícola de las pedanías del sur tenga un suelo firme sobre el que trabajar.
