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El Ayuntamiento revoluciona la época de estudios con la apertura ininterrumpida de cinco bibliotecas de Valencia gracias a la movilización de 1.200 funcionarios voluntarios.
Se acabó eso de pelearse por una silla a las ocho de la mañana o tener que recoger los apuntes justo cuando mejor te viene la inspiración nocturna.
Valencia va a romper el molde este año con un proyecto piloto que permitirá a los estudiantes quemar pestañas sin mirar el reloj.
Del 15 de mayo al 14 de junio de 2026, cinco bibliotecas municipales no cerrarán sus puertas ni un solo minuto, fines de semana incluidos, para que la única preocupación de los jóvenes sea aprobar.
El «ejército» de voluntarios en las bibliotecas de Valencia
Lo más curioso de esta medida no es solo el horario, sino quién va a estar allí para que todo funcione.
Después de que la licitación para la seguridad privada quedara desierta, el consistorio lanzó un SOS interno y la respuesta ha sido masiva: 1.200 trabajadores municipales se han ofrecido voluntarios para cubrir los turnos y garantizar que los centros estén operativos.
El concejal de Acción Cultural, José Luis Moreno, lo tiene claro: mientras se cocina una solución administrativa definitiva, no se podía dejar tirados a los estudiantes en plena «temporada alta» de codos y café.
¿Dónde podrás estudiar a las tres de la mañana?
No habrá que cruzar toda la ciudad para encontrar un refugio de silencio. Basándose en las peticiones del Consell de la Joventut, se han seleccionado cinco puntos estratégicos en diferentes barrios para que la igualdad de oportunidades sea real:
- Benimaclet: Biblioteca Carola Reig.
- Patraix: Biblioteca Azorín.
- Arrancapins: Biblioteca Eduard Escalante.
- Beniferri: Biblioteca Joan de Timoneda.
- Sant Marcel·lí: Biblioteca Clara Santiró i Font.
Un mes sin tregua contra los apuntes
Este maratón de estudio durará un mes completo de forma ininterrumpida. La iniciativa, que fue una de las promesas estrella de la alcaldesa María José Catalá, busca atender una demanda histórica del estudiantado valenciano que, hasta ahora, se veía obligado a desplazarse a las bibliotecas universitarias (muchas veces colapsadas) o a estudiar en casa sin las condiciones óptimas.
Con la incorporación de nuevo personal en los últimos meses y este refuerzo 24 horas, la red de bibliotecas municipales da un salto de gigante.
Ya no importa si eres de los que rinden más con el primer café de la mañana o de los que prefieren la paz de la madrugada; ahora los espacios públicos de calidad se adaptan a tu ritmo y no al revés.
