Recreación digital de recurso
Las imágenes por satélite del CEAM muestran el impacto de las llamas en La Vall de Uxó tras perder el monte la mitad de su agua en pocos meses.
Por A. Lagar | 8 de agosto de 2026
El incendio declarado el pasado 25 de julio en La Vall de Uxó ha dejado una marca evidente en la provincia de Castellón.
Tras semanas de trabajo intenso, el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM), dependiente de la Conselleria de Medio Ambiente de la Generalitat, ha hecho públicos los primeros datos técnicos sobre las condiciones previas del terreno y el alcance de los daños.
El balance provisional arroja una cifra cercana a las 9.600 hectáreas afectadas por el fuego. De toda esa superficie, el 43% se sitúa dentro de los límites del parque natural de la Sierra de Espadán, uno de los espacios protegidos más valiosos del territorio valenciano.
¿Qué tipo de vegetación se ha quemado en La Vall de Uxó?
El informe elaborado por los investigadores del CEAM detalla la composición de la cubierta forestal que ha quedado arrasada por las llamas:
- Los pinares encabezan las pérdidas al concentrar un 40% del terreno calcinado.
- El matorral ocupa el segundo lugar en extensión, representando el 30% del área golpeada.
- Los alcornocales sufren un golpe directo al constituir el 10% de la superficie quemada.
El resto de la extensión afectada se reparte entre cultivos abandonados, pastizales y otras variedades vegetales de la zona.
¿Por qué ardió el monte con tanta velocidad en pleno julio?
La clave del avance rápido de las llamas no estuvo solo en el calor del verano, sino en la evolución meteorológica previa.
La primavera de 2026 arrancó con lluvias generosas que superaron las cifras de los dos años anteriores.
Ese aporte de agua favoreció un crecimiento enorme de la hierba y el matorral bajo.
El problema vino después.
Entre abril y julio, las temperaturas elevadas y la falta total de lluvias secaron esa vegetación en tiempo récord.
Según los datos del CEAM obtenidos por satélite, la flora de la zona perdió un 51% de su humedad interna en apenas cuatro meses.
Toda esa biomasa que había crecido con fuerza durante la primavera se convirtió en un combustible muy seco y listo para arder.
¿Qué señalan los índices de salud vegetal tomados desde el espacio?
Para calcular el deterioro de la masa forestal antes de que saltara la primera chispa, los científicos recurrieron al índice NDVI, una herramienta satelital que mide el nivel de verdor y el estado de la vegetación.
Los valores registrados por este indicador sufrieron una caída del 38% entre abril y julio.
Este desplome refleja cómo el estrés hídrico desgastó la masa forestal antes del 25 de julio, dejándola en una situación de vulnerabilidad extrema ante cualquier foco de incendio.

¿Cuál es la gravedad de los daños en el terreno?
A falta de cerrar el informe definitivo cuando el fuego quede extinguido del todo, las primeras estimaciones del CEAM señalan que un 16% de la superficie calcinada presenta una severidad de grado muy alto.
Esto significa que en esa porción del terreno la materia orgánica se ha consumido de forma profunda, destruyendo la copa de los árboles y dejando el suelo desnudo.
Determinar estos niveles resulta prioritario para evaluar la capacidad de regeneración de las plantas, calcular el peligro de erosión cuando lleguen las lluvias de otoño y coordinar las tareas de recuperación en la Sierra de Espadán.
¿Cómo se va a planificar la regeneración de la zona quemada?
A partir de la próxima semana, el equipo del Área de Investigación Forestal de la Fundación CEAM se sumará a los trabajos de campo en coordinación con otros grupos científicos de la Generalitat.
Este organismo, fundado en 1992 y especializado en ecología del fuego y sequías en ecosistemas mediterráneos, empleará herramientas como la plataforma POSTFIRE.
Este sistema combina parámetros científicos y mediciones directas sobre el terreno para orientar las labores de restauración ambiental de forma precisa, evitando la pérdida de suelo y facilitando el brote natural de especies autóctonas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas hectáreas se han quemado en el incendio de La Vall d’Uixó?
El informe del CEAM estima de forma provisional una superficie calcinada de cerca de 9.600 hectáreas en el entorno de La Vall d’Uixó.
¿Qué porcentaje del parque natural de la Serra d’Espadà se ha visto afectado?
Un 43% de la superficie total calcinada por el incendio se encuentra dentro de los límites protegidos del parque natural de la Serra d’Espadà.
¿Por qué perdió la vegetación tanta agua antes del incendio?
Tras una primavera lluviosa con gran crecimiento de masa vegetal, las elevadas temperaturas y la falta de precipitaciones entre abril y julio provocaron un secado rápido, perdiendo un 51% de humedad.
¿Qué masa vegetal ha resultado más dañada por las llamas?
Los pinares representan el 40% del área quemada, seguidos del matorral con un 30% y los alcornocales con un 10%.
¿Qué herramienta utilizarán los científicos para restaurar la zona quemada?
El CEAM utilizará la plataforma POSTFIRE, un sistema especializado en evaluar impactos ecológicos de incendios para guiar la restauración del terreno.