Recreación digital de recurso
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid confirma la condena a un hombre por inventar el robo de un colmillo de elefante y otras obras de su casa para cobrar del seguro.
Por A. Lagar | 27 de julio de 2026
¿Cómo empezó el engaño del falso asalto en Velilla de San Antonio?
Todo comenzó el 6 de septiembre de 2017.
Un vecino de la localidad madrileña de Velilla de San Antonio acudió al cuartel de la Guardia Civil de Rivas-Vaciamadrid manifestando que habían entrado en su vivienda.
Según su testimonio inicial, los asaltantes habían forzado una ventana de la terraza para acceder al interior mientras él no estaba.
Doce días después, el 18 de septiembre, el hombre regresó a las dependencias policiales para ampliar la lista de lo sustraído.
En esta segunda comparecencia entregó un listado detallado de bienes cuyo valor total alcanzaba los 252.515,79 euros.
Con ese documento oficial bajo el brazo, el denunciante se presentó ante su compañía aseguradora para exigir la indemnización correspondiente.
¿Qué objetos raros figuraban en el inventario del supuesto robo?
El listado enviado al seguro destacaba por la presencia de piezas de gran valor y coleccionismo.
El denunciante aseguró que los supuestos ladrones se habían llevado:
- Un colmillo de elefante tallado y policromado.
- Un Cristo crucificado elaborado en marfil y madera.
- Un juego de siete figuras de porcelana y una colección de figuras de marfil.
- Una colección compuesta por 39 banderines de coches oficiales.
- Varias joyas y obras de arte de elevado valor económico.
Meses antes de acudir al cuartel, el hombre había modificado la póliza de su seguro del hogar para incluir estos bienes dentro de la cobertura de objetos de especial valor.
¿Cómo descubrió la aseguradora que todo era un montaje?
Al recibir una reclamación superior a los 253.000 euros, la aseguradora detectó incoherencias en el relato y decidió no abonar ningún importe.
La empresa contrató a un detective privado y encargó informes a peritos especializados.
Las averiguaciones del investigador privado, sumadas a las pesquisas posteriores de la Guardia Civil, desmontaron la versión del sospechoso.
La Audiencia Provincial concluyó que el asalto nunca ocurrió y que el propietario había preparado la escena para obtener un beneficio económico.
El fraude quedó frenado antes de que la compañía realizase ningún pago.
¿Por qué el Tribunal Superior ha absuelto a la esposa del acusado?
La esposa del imputado acudió junto a él al cuartel de la Guardia Civil cuando se realizó la ampliación de la denuncia en septiembre de 2017.
Por este motivo, en un primer momento resultó señalada en la causa.
Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha modificado la sentencia de primera instancia para absolverla.
La Sala indica que no existen pruebas que demuestren que la mujer supiera que el robo era un invento de su pareja.
Su absolución responde a esa falta de pruebas sobre su conocimiento del engaño, aunque los magistrados reafirman que el delito cometido por el marido existió.
¿A qué sanción económica se enfrenta el condenado tras la sentencia?
El Tribunal Superior ratifica la culpabilidad del hombre por un delito de tentativa de estafa junto a un delito de simulación de delito, pero ha ajustado las penas tras aplicar la atenuante de dilaciones indebidas.
La condena inicial de cuatro meses y catorce días de prisión se ha sustituido por las siguientes sanciones económicas:
- Una multa de 89 días con una cuota diaria de 50 euros (4.450 euros) por la pena sustituida.
- Una multa de 200 días a razón de 10 euros diarios (2.000 euros) por el delito de estafa.
- Una indemnización a la compañía aseguradora de 8.661,87 euros para cubrir los costes de la investigación privada y pericial.
En total, el hombre debe abonar 15.111,87 euros más el pago de las costas procesales. La resolución todavía admite recurso ante el Tribunal Supremo.