Recreación digital de recurso
Explorar el misterio del grial en València cambia para siempre con una ruta interactiva repleta de tecnología, realidad aumentada y juegos en tu móvil.
Por A. Lagar | 20 de julio de 2026
¿En qué consiste la nueva experiencia?
El Ayuntamiento de València ha puesto en marcha un sistema para renovar por completo la visita a los puntos vinculados a esta célebre pieza.
La iniciativa suma una aplicación móvil gratuita y dos pantallas informativas ubicadas en dependencias municipales.
El objetivo principal es dar un vuelco a la forma en que residentes y visitantes descubren el itinerario.
Mediante un teléfono, cualquiera puede realizar la caminata a su propio ritmo.
El sistema integra las siguientes herramientas:
- Mapas interactivos: Navegación en dos y tres dimensiones con geolocalización en tiempo real.
- Formatos multimedia: Material en texto, galerías fotográficas, infografías y vídeos listos para compartir.
- Audioguías: Explicaciones narradas sobre cada parada.
- Realidad aumentada y dinámicas de juego: Filtros interactivos, búsqueda de objetos digitales en 3D, retos de preguntas y una experiencia estilo escape room.
Toda la información se encuentra disponible en castellano, valenciano e inglés, bajo criterios de lectura fácil para garantizar el acceso a cualquier tipo de público.
¿Cuáles son las 12 paradas incluidas en la aplicación?
La aplicación guía a los usuarios por una docena de enclaves históricos de la ciudad. Cada punto ofrece datos contextuales, curiosidades y detalles específicos sobre su relación con la copa.
Parada 1: L’Almodí
Parada 2: Monestir de la Santíssima Trinitat
Parada 3: Museu de les Belles Arts
Parada 4: Jardins del Real
Parada 5: Convent de Sant Domènec
Parada 6: Església del Patriarca
Parada 7: Llotja de la Seda
Parada 8: Torres dels Serrans
Parada 9: Palau dels Borja
Parada 10: Reial Basílica de la Mare de Déu dels Desemparats
Parada 11: Plaza de l’Arquebisbe
Parada 12: Catedral de València
Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones, ha señalado que esta medida busca diversificar las opciones turísticas del municipio y modernizar la divulgación del patrimonio histórico y religioso.
¿Cómo se ha financiado este proyecto municipal?
La herramienta no ha requerido aportaciones exclusivas de las arcas locales. La financiación procede de la Unión Europea a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia-NextGenerationEU.
Esta partida se integra dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino de València, bajo la línea de trabajo denominada «Creación del producto turístico: València Ciudad del Santo Cáliz». Con ello se busca reforzar el perfil tecnológico del destino.
¿Qué revelan las investigaciones científicas sobre la copa?
Para entender el valor de la ruta, conviene repasar las características del objeto custodiado en la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral de Santa María de València.
El conjunto consta de dos partes bien diferenciadas:
- La copa superior: Una pieza de piedra calcedonia de 7 centímetros de altura y 9,5 centímetros de diámetro. El arqueólogo Antonio Beltrán fechó su talla alrededor del siglo I. Más recientemente, en 2019, la investigadora Ana Mafé García la catalogó como un Kos Kidush (copa de bendición hebrea) del periodo del Segundo Templo, contemporánea a Herodes el Grande.
- El pie y las asas: Añadidos con posterioridad. Incluye una columna central hexagonal, asas con forma de serpiente y una base elíptica de calcedonia decorada con oro, 28 perlas, dos rubíes y dos esmeraldas.
El pintor Juan de Juanes reflejó esta estructura completa en su obra La Santa Cena en 1560, lienzo conservado en el Museo del Prado que confirma que el pie ya estaba unido a la copa en el siglo XVI.
La ruta histórica del cáliz: de Jerusalén a tierras valencianas
De Judea a Roma
La tradición cristiana señala que, tras la Última Cena en Jerusalén, los apóstoles guardaron el vaso y lo utilizaron.
De allí, San Pedro lo habría trasladado a Antioquía para después llevarlo a Roma, donde fue empleado por los primeros papas.
En la plegaria eucarística del rito romano del siglo II se mencionaba «tomó este cáliz glorioso», a diferencia de otros ritos que hablaban de un cáliz genérico, lo que se interpreta como un indicio de la presencia del objeto original en Roma durante esa época.
De Roma a Hispania
Según la tradición aragonesa, la copa permaneció en Roma hasta el pontificado de San Sixto II (257-258).
Ante las persecuciones romanas, el papa confió la reliquia a su joven diácono San Lorenzo, originario de Huesca.
Lorenzo la envió para que fuera escondida en casa de sus padres, cerca de la actual ermita de la Virgen de Loreto.
En la Biblioteca Nacional de Madrid se conserva un manuscrito del siglo XVII titulado Vida y martirio del glorioso español San Laurencio, escrito por Lorenzo Mateu y Sanz (que afirma traducir un original del siglo VI del abad Donato).
En él se narra que San Lorenzo, antes de su martirio, entregó al legionario español Precelio varias reliquias para enviarlas a Hispania, destacando entre ellas la copa utilizada en la Última Cena.
En la Basílica de San Lorenzo Extramuros de Roma existía un fresco del siglo XIII que representaba este momento, pero fue destruido el 19 de julio de 1943 durante un bombardeo en la Segunda Guerra Mundial, conservándose solo una fotografía de baja calidad.
El periplo por el Reino de Aragón
Una vez en Hispania, la tradición oral sitúa el paso de la pieza por varios puntos aragoneses:
- La cueva de Yesa
- San Pedro de Siresa
- San Adrián de Sásabe
- San Pedro de la Sede Real de Bailo
- La catedral de Jaca
En 1071, el obispo de Jaca, Subvención Sancho I, trasladó la copa al monasterio de San Juan de la Peña (donde había sido monje) con motivo de la visita del cardenal Hugo Cándido, enviado del papa Alejandro II.
El documento Vida de S. Lorenzo, redactado por el canónigo de Zaragoza Carreras Ramírez en 1134, confirma la presencia de la pieza en dicho monasterio señalando que se custodiaba en un arca de marfil.
Coincidiendo con este periodo, se introdujo en España el rito romano en sustitución del mozárabe.
En 1399, el rey Martín I el Humano trasladó el objeto al palacio de la Aljafería de Zaragoza, pasando a custodia de la Corona de Aragón.
No obstante, el rey Jaime II el Justo demostró dudas sobre su autenticidad al solicitar al sultán Muhammad al-Nasir la entrega del Grial y de la Vera Cruz, creyéndolos en su poder.
El pergamino 136 del Archivo de la Corona de Aragón contiene el acta notarial original de la entrega al rey Martín I.
Tras su muerte, el relicario pasó a la reina viuda Margarita de Prades.
Esto desató un litigio con los monjes celestinos para quedarse con el conjunto, realizándose un inventario para identificar las piezas.
Más tarde, la reina viuda se trasladó a València hacia el año 1424, ciudad donde se instaló la corte aragonesa.
El asentamiento definitivo en València
En 1424, el rey Alfonso el Magnánimo trasladó su relicario a València, reclamó el resto de las piezas a la reina viuda Margarita de Prades y lo depositó en la capilla del Palacio Real como agradecimiento por el apoyo del Reino de València en sus campañas mediterráneas.
En 1437, la reliquia fue entregada al Cabildo Catedralicio en nombre del rey como aval por un préstamo de 40.000 ducados de oro destinados a sus guerras en Italia.
Desde entonces ha permanecido en la Catedral de Santa María de València, salvo traslados puntuales durante las guerras napoleónicas y la Guerra Civil (periodo en el que estuvo escondido en la localidad de Carlet), además de dos visitas de regreso a San Juan de la Peña en 1959 y 1994.
Un episodio destacado ocurrió el 3 de abril de 1744 durante el servicio de Semana Santa: la pieza se le escurrió de las manos al canónigo Vicente Frígola y Brizuela y se partió en dos al caer.
El maestro platero Luis Vicent la reparó esa misma tarde en presencia del notario Juan Claver.
Salvo dos pequeñas grietas, la fractura no es visible.
La impresión del accidente fue tan grave que el canónigo Frígola enfermó y falleció días después.
El respaldo de la Iglesia y el futuro de la reliquia en el entorno digital
El valor espiritual e histórico de la copa ha contado con el reconocimiento explícito del Vaticano en tiempos recientes.
Durante sus visitas a València, tanto San Juan Pablo II como Benedicto XVI utilizaron este cáliz en sus misas multitudinarias.
Asimismo, en 2014, el papa Francisco aprobó la concesión de un Año Jubilar Eucarístico cada cinco años en la ciudad, convirtiendo a la capital del Turia en un centro de peregrinación internacional.
Detrás de la conservación de esta tradición se encuentran instituciones como la Cofradía del Santo Cáliz (erigida en la Catedral en 1955), la Real Hermandad del Santo Cáliz (cuerpo colegiado de la nobleza valenciana creado en 1918) y la Asociación Cultural El Camino del Santo Grial.
Esta última fomenta desde 2002 un itinerario que se puede recorrer a pie, en bicicleta o a caballo desde el puerto de Somport en Aragón hasta la Catedral valenciana.
Con la llegada de esta nueva aplicación móvil y la señalización digital, València no solo protege el patrimonio que heredó en el siglo XV, sino que adapta una de las historias más antiguas del mundo a las costumbres del viajero del siglo XXI.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la nueva app de la ruta del Santo Cáliz?
Es un sistema móvil con mapas 3D, audioguías, realidad aumentada y pruebas interactivas para recorrer 12 enclaves históricos de València de forma autoguiada.
¿Qué paradas incluye el itinerario interactivo?
Cubre 12 puntos emblemáticos como la Catedral de València, la Llotja de la Seda, las Torres dels Serrans, l’Almodí y el Museu de les Belles Arts.
¿En qué idiomas está disponible el contenido?
Se puede consultar en castellano, valenciano e inglés, con formatos adaptados para facilitar la lectura.
¿Es auténtico el Santo Cáliz de la Catedral de València?
Estudios arqueológicos fechan la copa superior en el siglo I como un vaso de bendición hebreo, y la Iglesia permite celebrar un Año Jubilar en la ciudad cada cinco años.

