Imagen: CSIC
El nuevo carro de bronce desenterrado en Badajoz confirma los intercambios comerciales entre la cultura de Tarteso y el Mediterráneo hace 2500 años.
Por A. Lagar | 24 de junio de 2026
¿Por qué importa el yacimiento de Casas del Turuñuelo en Extremadura?
Piensa en el suroeste de la península ibérica durante el siglo V antes de Cristo.
El Instituto de Arqueología de Mérida, que es un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Junta de Extremadura, lleva picando piedra en Guareña, Badajoz, desde el año 2015.
Los investigadores trabajan en Casas del Turuñuelo, un edificio tartésico que fue sellado a conciencia por sus propios habitantes bajo un túmulo de 90 metros de diámetro y seis metros de altura.
Un túmulo es una montaña artificial de tierra y piedras que ha servido para conservar la arquitectura de una forma excepcional.
En esta octava campaña de excavaciones, desarrollada durante los meses de abril y mayo de 2026, el equipo se ha centrado en los sectores norte y sur de esta gran estructura arqueológica.
El objetivo era ampliar el conocimiento sobre cómo se movía la gente por el complejo y descubrir nuevas habitaciones que rodeaban a la estancia H-100, el espacio más grande excavado hasta la fecha con sus 70 metros cuadrados.
¿Cómo es el carro de bronce encontrado en las excavaciones de Badajoz?
La gran sorpresa de esta campaña ha aparecido en el sector sur del edificio principal.
Los arqueólogos han sacado a la luz un carro de bronce que destaca por una estructura y una decoración figurativa que jamás se habían visto antes en toda la península ibérica.
La pieza cuenta con una caja central decorada donde aparece representado en la parte frontal un Aqueloo, una divinidad fluvial clásica vinculada al inframundo por su gestualidad.
En los laterales de la caja se pueden ver dos grifos, que son unos seres mitológicos con cabeza de águila y cuerpo de león.
Toda esta estructura descansa sobre dos ruedas que también están decoradas, y en los extremos hay dos figuras humanas con los brazos alzados que sostienen el conjunto.
Esther Rodríguez, codirectora de las excavaciones, explica que este es uno de los hallazgos más relevantes realizados hasta la fecha en este enclave.
¿Qué elementos conectan este objeto con las rutas comerciales del Mediterráneo?
Si te preguntas de dónde salió este vehículo, el equipo investigador apunta directamente a la civilización etrusca.
Los etruscos vivieron su época de máximo esplendor en el centro de la actual Italia entre los siglos VIII y V antes de Cristo.
Como las únicas piezas similares conocidas proceden de esa región, la hipótesis principal es que el objeto llegó a Extremadura mediante las redes de intercambio que conectaban a Tarteso con el resto del Mediterráneo.
¿Para qué lo usaban?
Su función exacta todavía está por determinar, pero Sebastián Celestino, el otro codirector de los trabajos, señala que podría estar relacionado con actividades rituales y banquetes religiosos.
De hecho, el objeto apareció justo al lado de la estancia bautizada como la habitación del banquete.
Este lugar conserva los restos del ágape final que celebró la comunidad del Turuñuelo antes de clausurar y enterrar el edificio de forma definitiva.
¿Qué otros materiales aparecieron junto a la estructura arquitectónica principal?
El comercio de lujo de los tartesios no se limitaba a Italia.
Justo al lado del vehículo de bronce se han recuperado materiales importados de distintas zonas del Mediterráneo oriental.
Entre los hallazgos destaca cerámica procedente de la región del Ática, en Grecia, un recipiente de alabastro de origen egipcio y varios marfiles decorados con representaciones de guerreros, motivos animales y vegetales.
Por otra parte, en el sector norte del túmulo se han localizado dos braseros y un caldero de bronce que confirman la riqueza material del yacimiento.
Sin embargo, los investigadores aclaran que el volumen de cerámica común recuperado en esta campaña de 2026 ha sido significativamente menor si lo comparamos con los años anteriores.
Aunque todavía no hay datos concluyentes sobre para qué servían estos nuevos espacios, las piezas sirven para reconstruir las rutas comerciales de la antigüedad.

Cuál es el alcance científico de este descubrimiento arqueológico
Una vez terminada la fase de campo, el proyecto se traslada a los laboratorios del Servicio de Conservación, Restauración y Estudios Científicos del Patrimonio Arqueológico de la Universidad Autónoma de Madrid.
Allí se realizará la restauración, el dibujo y el análisis técnico de cada pieza para responder a las preguntas históricas pendientes sin elevar el nivel de certeza por encima de lo que dicen los datos materiales.
La trayectoria de Casas del Turuñuelo muestra que cada campaña aporta información nueva.
En 2017 se descubrieron los restos del mayor sacrificio de animales del Mediterráneo occidental, en 2023 aparecieron las primeras representaciones humanas de Tarteso, en 2024 una placa de pizarra con escenas de guerreros y un abecedario paleohispánico, y en 2025 el altar de mármol griego más antiguo de la zona occidental.
El análisis actual refuerza que la constancia en la financiación pública y la colaboración entre instituciones son los elementos que permiten documentar estas redes de intercambio que conectaban Badajoz con las grandes culturas de la antigüedad.
El pasado siempre se guarda un as bajo la manga, así que no te despegues si quieres enterarte de las noticias más impactantes de ciencia aquí.