José Luis Ábalos | psoe extremadura, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons
La UDEF revela que Plus Ultra usó a Koldo para acceder a Ábalos y asegurar el rescate en Transportes alegando tener «altas recomendaciones».
Si la influencia del entorno de José Luis Rodríguez Zapatero fue el motor principal para lograr el rescate de Plus Ultra, el informe de la UDEF detalla que los directivos de la aerolínea no apostaron todo a una sola carta.
De forma paralela, activaron una segunda vía de presión política al más alto nivel: el Ministerio de Transportes, liderado entonces por José Luis Ábalos, utilizando como puente a su mano derecha, Koldo García Izaguirre,.
«Tocamos a Ábalos»: El inicio de los contactos
Las intenciones de la cúpula de Plus Ultra quedaron patentes desde los primeros compases de la pandemia.
El 23 de marzo de 2020, Rodolfo Reyes (vinculado al accionariado de la aerolínea) contacta con el abogado Miguel Palomero pidiéndole que busque puertas políticas a las que llamar para conseguir ayudas.
En la página 13 del informe policial, Palomero responde de forma directa y ambiciosa:
«Tocamos a Abalos».
Semanas después, el 4 de mayo de 2020, Palomero confirma a los directivos el éxito de sus gestiones preliminares:
«Rodo, hemos hecho un approach a la mano derecha del ministro».
Según hacen constar explícitamente los investigadores de la UDEF en el documento, esta «mano derecha» del exministro con la que se estableció el contacto es Koldo García Izaguirre.
El «asistente de Ábalos» y la puerta hacia el rescate
Las comunicaciones intervenidas revelan que la urgencia por llegar a la cúpula de Transportes era constante y apremiante.
El 7 de julio de 2020, en conversaciones recogidas en la página 62 del documento policial, Reyes insiste a Palomero tras organizar una comida con él y los directivos de la aerolínea:
«Necesitamos llegar a Abalos. A su mano derecha».
Al día siguiente, la maquinaria de influencias rinde frutos tangibles.
Tal y como se lee en la página 64 del dossier, el vicepresidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, comunica eufórico al resto de la cúpula que han recibido una llamada directa desde el núcleo del Ministerio:
«Me llamo la secretaria de Pedro Saura. Que nos llama de parte del ministro, que para adelantar fechas nos recibe Pedro Saura».
«Altas recomendaciones» y el Ministerio a su favor
La anhelada reunión al más alto nivel se celebra el 22 de julio de 2020.
Ese mismo día, Raif El Arigie (miembro del consejo de Plus Ultra) reenvía al grupo un resumen firmado por los propios directivos donde relatan los detalles del encuentro con Pedro Saura (Secretario de Estado de Transportes) y su jefe de gabinete, Francisco Ferrer.
El balance que hacen los directivos en sus chats privados refleja una total seguridad en el éxito de sus maniobras de presión:
«Lógicamente, se notaba que nos han recibido por ‘altas’ recomendaciones».
En este mismo texto, recabado en la página 70 del informe de la UDEF, se detalla que desde el Ministerio les confesaron que eran un «ejemplo de libro» para recibir las ayudas y que el papel de Transportes a partir de ese momento sería «‘hablar’ bien de la compañía, que en nuestro caso lo tenemos asegurado».
Un rescate con múltiples padrinos políticos
La revelación de esta «vía Ábalos» demuestra que la inyección de 53 millones de euros de la SEPI a Plus Ultra no fue el resultado de un trámite administrativo ordinario, sino la culminación de un asedio sistemático a los despachos más influyentes del Gobierno.
Los mensajes intervenidos por la UDEF constatan que la aerolínea se movió con soltura por los pasillos del poder, utilizando a figuras como Koldo García para saltarse los cauces oficiales y garantizarse el favor de los altos cargos encargados de emitir los informes favorables.
Este segundo capítulo de la trama evidencia cómo el futuro de los fondos públicos se decidía en comidas privadas, cruces de favores y «altas recomendaciones», relegando a un segundo plano el verdadero escrutinio sobre la solvencia real de la compañía rescatada.
*La información es de carácter informativo, no tiene efectos jurídicos vinculantes. Los hechos son presuntos y se respeta la presunción de inocencia.