Imagen: Ministerio del Interior.
La Policía Nacional ha desarticulado una peligrosa organización criminal tras incautar el mayor alijo de cocaína intervenido hasta la fecha en las costas de la provincia de Huelva. La operación se ha saldado con la detención de diez personas, todas ellas ya en prisión, y el decomiso de un arsenal que incluía cinco armas de guerra para proteger la mercancía.
Por: A. Lagar | 11 de abril de 2026
Agentes de la Policía Nacional han desmantelado una red perfectamente estructurada que acababa de introducir 5.000 kilos de cocaína en España mediante el uso de embarcaciones de alta velocidad. Los investigadores han conseguido neutralizar el cargamento y la infraestructura logística que el grupo mantenía entre las provincias de Huelva y Sevilla.
Los hechos se desencadenaron el pasado 13 de marzo. Tras desembarcar la droga en la costa, los sospechosos trasladaron la carga por carretera hasta una vivienda en la localidad de Gibraleón (Huelva), que funcionaba como centro de operaciones y almacenaje. Al día siguiente, la organización inició el reparto de la droga, momento en el que los agentes decidieron intervenir.
Un arsenal para custodiar el alijo de cocaína
La peligrosidad del grupo quedó patente durante la interceptación de una furgoneta que transportaba más de una tonelada de cocaína distribuida en 35 fardos. El conductor y los dos encargados de la contravigilancia fueron arrestados en ese momento. En el interior del vehículo, los agentes hallaron un arma larga de guerra, una pistola, munición abundante y un inhibidor de frecuencia, herramientas con las que pretendían blindar el transporte frente a posibles robos o acciones policiales.
De forma simultánea, el operativo se centró en las dos «guarderías» donde se ocultaba el resto de la mercancía. En el registro de la finca de Gibraleón, llevado a cabo por el Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES), se incautaron más de 3.500 kilos de cocaína. Allí, cinco personas intentaron huir sin éxito antes de ser detenidas. En este inmueble se localizaron además cuatro fusiles de asalto tipo Kalashnikov y una furgoneta robada con placas de matrícula dobladas.
Diez detenidos
La segunda fase del operativo tuvo lugar en Utrera (Sevilla), donde se localizaron otros 400 kilogramos de cocaína y se procedió al arresto de dos personas vinculadas a la red. El balance final de la operación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Especial Antidroga, arroja cifras contundentes: diez detenidos, cinco armas de guerra (cuatro de ellas Kalashnikov), una pistola, cinco vehículos, 17 teléfonos móviles y más de 5.000 euros en efectivo.
A los arrestados se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y robo de vehículo. Tras pasar a disposición judicial, la autoridad ha decretado el ingreso en prisión para todos los implicados, dando por desmantelada una estructura con capacidad para la distribución internacional de estupefacientes.