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Cinco pueblos de Alicante en riesgo de despoblación reciben 549.653 euros de la Generalitat Valenciana para rescatar su valioso patrimonio histórico.
Por A. Lagar | 16 de agosto de 2026
¿Por qué la Generalitat rescata estos cinco municipios del interior de Alicante?
Mantener en pie un templo del siglo XVI o evitar goteras en una casa solariega cuando apenas cuentas con un centenar de vecinos empadronados es un desafío económico.
Para los ayuntamientos de montaña, los ingresos corrientes cubren los servicios básicos del día a día, pero difícilmente alcanzan para obras de consolidación arquitectónica.
La Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia ha concedido una partida global de 549.653,92 euros repartida entre cinco localidades alicantinas que comparten dos realidades claras, un legado histórico y una pérdida constante de población.
El objetivo de estas ayudas consiste en dignificar la vida cotidiana de los vecinos que resisten en el interior y dotar a cada comarca de cuidados para dinamizar la hostelería, el turismo rural y el comercio local.
La arquitectura no se entiende sin el paisaje humano que la levantó, por lo que cada intervención atiende a las raíces singulares de estos cinco enclaves.
¿Cuál es la historia de Benifallim y cómo mejorará su edificio consistorial?
Benifallim reposa a los pies de la sierra del Rontonar, en la comarca de l’Alcoià.
Su origen se remonta a una alquería andalusí vinculada a pobladores bereberes que poblaron estas tierras fértiles antes de la llegada de las tropas de Jaime I.
Tras la conquista cristiana, el municipio pasó por sucesivos señoríos feudales y participó de lleno en las revueltas de las Germanías a comienzos del siglo XVI.
Su casco urbano, vigilado desde las alturas por los restos de su castillo medieval, conserva un trazado donde el Ayuntamiento representa el núcleo de la vida civil.
Para asegurar que las dependencias municipales sigan prestando atención a los vecinos en condiciones óptimas, el municipio recibe 42.740,52 euros.
La intervención permite reparar y rehabilitar diversos espacios interiores del inmueble consistorial, saneando elementos deteriorados por el paso de los años.
¿Qué pasado esconde Alcoleja y qué obras necesita la ermita de Beniafé?
Ubicada en la ladera norte de la sierra de Aitana, Alcoleja es uno de los pueblos más elevados de la comarca de El Comtat.
Nació como un asentamiento morisco que en 1547 quedó integrado en el patrimonio de los marqueses de Malferit, familia noble que construyó allí su residencia palaciega.
El municipio agrupaba históricamente varios núcleos agregados, entre ellos la antigua alquería de Beniafé.
En ese paraje se levanta la ermita de la Verge dels Desemparats de Beniafé, un templo modesto pero querido por los vecinos que presentaba fallos en su estabilidad.
La Generalitat destina 149.999,14 euros para acometer una restauración en sus cimientos y muros de carga, impidiendo el colapso de una estructura que resume siglos de devoción rural.
¿Cómo vivió Penàguila su pasado como villa real?
Penàguila destaca en la historia medieval alicantina por haber ostentado el título de Villa Real con voto en las antiguas Cortes del Reino de Valencia.
Durante el siglo XIII resistió los embates de las tropas castellanas y las sublevaciones lideradas por el caudillo Al-Azraq, lo que motivó la construcción de murallas y torres defensivas ordenadas por Jaime I.
En sus calles estrechas todavía se conservan casonas señoriales que atestiguan ese pasado de nobleza y privilegios agrícolas.
Una de las construcciones más representativas es la Casa Gran, un inmueble monumental que requería una actuación de emergencia.
El municipio cuenta con 60.177,05 euros para impermeabilizar y reparar sus cubiertas, instalar cerramientos de seguridad frente a intrusiones y realizar un levantamiento geométrico completo del edificio, paso imprescindible para proyectar su rehabilitación futura.
Por qué Confrides renueva su plaza histórica en lo alto del Valle de Guadalest
Situado a casi 800 metros sobre el nivel del mar, Confrides marca el límite entre la Marina Baixa y El Comtat.
El pueblo creció a partir de la antigua alquería islámica de Aljofra, al abrigo del castillo de Alfofra o Penya del Castellet, la fortaleza más encumbrada de toda la provincia.
Tras la expulsión de los moriscos en 1609, la zona fue repoblada por familias procedentes de otros puntos del reino que mantuvieron el cultivo abancalado del olivo y el almendro.
El corazón social del municipio es la plaza de l’Anoguer, situada en el núcleo urbano fundacional.
Gracias a una ayuda de 149.338,83 euros, el ayuntamiento transformará este punto de encuentro vecinal, renovando el pavimento y mejorando la accesibilidad para que personas mayores y visitantes transiten con total comodidad.
Qué huella templaria tiene L’Orxa y cómo preservará la iglesia de Santa María Magdalena
L’Orxa se sitúa en el valle de Perputxent, junto al cauce del río Serpis.
Durante la Edad Media, su estratégica fortaleza musulmana fue entregada a la Orden del Temple y, tras la disolución de los templarios, pasó a manos de la Orden de Montesa, que dominó el valle durante siglos.
La convivencia de comunidades mudéjares y colonos cristianos dejó una impronta visible en sus sistemas de acequias y en su arquitectura religiosa.
La iglesia de Santa María Magdalena concentra las miradas en el centro del pueblo.
Con una inversión asignada de 147.398,38 euros, se llevarán a cabo labores integrales de mantenimiento y consolidación en sus cubiertas y paramentos exteriores, asegurando que el principal templo local continúe siendo un espacio seguro y visitable.
Cómo repercuten estas obras en el futuro de los pueblos de montaña
El director general de Administración Local, José Antonio Redorat, ha recordado que el patrimonio edificado conforma la carta de identidad de estas poblaciones.
Sin monumentos cuidados ni plazas agradables, resulta muy difícil atraer a familias que busquen teletrabajar en el entorno rural o visitantes que consuman en los pequeños comercios de la comarca.
Al asegurar los techos de la Casa Gran de Penàguila, afianzar la ermita de Alcoleja o revitalizar la plaza principal de Confrides, se dota a estos enclaves de argumentos firmes para seguir vivos.
Las piedras antiguas encuentran así un sentido práctico al convertirse en herramientas de cohesión social y reactivación económica para todo el interior alicantino.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los cinco municipios alicantinos beneficiados por estas ayudas?
Los municipios que reciben financiación son Benifallim, Alcoleja, Penàguila, Confrides y L’Orxa.
¿A cuánto asciende el presupuesto global destinado por la Generalitat?
La inversión total alcanza los 549.653,92 euros, repartidos entre proyectos de conservación arquitectónica y adecuación urbana.
¿Qué intervención se llevará a cabo en la Casa Gran de Penàguila?
Penàguila destina 60.177,05 euros a reparar las cubiertas para evitar filtraciones, colocar sistemas de protección y realizar un levantamiento geométrico del inmueble.
¿Qué valor histórico tiene la ermita que se restaura en Alcoleja?
La ermita de la Verge dels Desemparats se sitúa en el antiguo núcleo de Beniafé y recibirá 149.999,14 euros para consolidar sus daños estructurales.
¿Cómo benefician estas inversiones a los municipios con riesgo de despoblación?
Permiten conservar monumentos que los ayuntamientos no pueden financiar en solitario, fomentando el turismo de interior y dinamizando la economía local.