Imagen de recurso: recreación digital.
La detección de la variante BA.3.2 Cigarra ha puesto en alerta a la comunidad científica que la vigila de cerca por su alto nivel de mutación y potencial para evadir anticuerpos.
Por: A. Lagar | 5 de abril de 2026
La variante BA.3.2, apodada coloquialmente como «Cigarra» (o Cicada en inglés), se ha convertido en el nuevo centro de atención de la evolución del SARS-CoV-2 este mes de abril. Aunque las autoridades sanitarias piden calma y subrayan que no hay evidencias de que sea más letal, su estructura genética está siendo analizada minuciosamente en laboratorios de todo el mundo.
70 mutaciones en la proteína Spike
Lo que diferencia a la BA.3.2 de sus predecesoras, como la JN.1 o la «Nimbus», es su complejidad genética. Los informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que este linaje porta entre 70 y 75 mutaciones en la proteína spike, la «llave» que utiliza el virus para entrar en las células humanas.
Esta cifra es casi el doble de la observada en variantes dominantes anteriores. Esta divergencia genética sugiere una mayor capacidad de escape inmunitario, lo que significa que tanto las personas vacunadas como aquellas que han pasado la infección recientemente podrían ser susceptibles de contraer esta nueva versión del virus.
Síntomas conocidos, pero con vigilancia en niños
El cuadro clínico parece mantenerse dentro de los parámetros habituales de la era Ómicron. Los síntomas reportados hasta el momento incluyen:
- Vías respiratorias: Tos seca, dolor de garganta y congestión nasal.
- Generales: Fiebre, fatiga intensa, dolores musculares y cefalea.
- Digestivos: Se ha observado una presencia notable de náuseas y diarrea en algunos focos.
Recientemente, algunos expertos han señalado que la variante podría estar mostrando una incidencia particular en la población infantil, aunque los datos todavía son preliminares y están bajo estudio para confirmar si se trata de una tendencia real o de brotes localizados.
Presencia internacional y detección
La variante BA.3.2 no es estrictamente «nueva» en cuanto a su origen —se detectó por primera vez en Sudáfrica a finales de 2024—, pero es ahora cuando ha comenzado a ganar tracción en las tendencias globales.
- Vigilancia de aguas residuales: En países como Estados Unidos, ya representa aproximadamente el 11% de las muestras analizadas, detectándose en más de 25 estados.
- Situación en España: La tasa de incidencia actual se sitúa en torno a los 13,4 casos por cada 100.000 habitantes. Es una cifra controlada, pero la positividad en los test sugiere que el virus sigue circulando de forma silenciosa.
¿Debemos preocuparnos?
La respuesta corta de los virólogos es: vigilancia, no pánico. Las vacunas actuales, aunque puedan ver reducida su eficacia contra la infección leve por BA.3.2, siguen siendo la herramienta fundamental para prevenir el COVID grave y la hospitalización.
Los test de antígenos caseros siguen siendo efectivos para detectar esta variante, por lo que las recomendaciones básicas de higiene y aislamiento ante síntomas sospechosos continúan siendo la mejor defensa para evitar que la «Cigarra» provoque una ola de contagios más amplia durante la primavera.







