Imagen de recurso: El Ayuntamiento de Valencia establece perímetros de seguridad en los monumentos para evitar actos vandálicos. Foto: Emilio Sánchez Hernández
Valencia reforzará la seguridad para proteger su patrimonio histórico durante las fallas de 2026 mediante la actualización de un protocolo específico de actuación. La Junta de Gobierno Local ha aprobado este documento, elaborado por el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico, que establece el vallado de monumentos y medidas de vigilancia para evitar actos vandálicos e incidentes.
Por: A. Lagar | Fecha: 14 de febrero de 2026.
El Ayuntamiento de Valencia actualiza el protocolo destinado a salvaguardar los inmuebles y elementos monumentales de la ciudad ante el inicio de las fiestas falleras. El acuerdo, ratificado por la Junta de Gobierno Local, responde a la necesidad de coordinar los servicios municipales para garantizar la integridad de los bienes durante los días de mayor afluencia de público y actividad en la vía pública.
Esta planificación técnica estipula que Valencia reforzará la seguridad para proteger su patrimonio histórico durante las fallas a través de una serie de intervenciones físicas y de vigilancia. El documento aprobado pone especial énfasis en el «vallado preventivo» de edificios emblemáticos, una medida que busca establecer distancias de seguridad efectivas para evitar daños directos sobre las estructuras protegidas.
Marco normativo y coordinación municipal
El protocolo se fundamenta en el respeto estricto a los instrumentos de planeamiento vigentes en la ciudad. Entre ellos, destacan el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos (CBEP) y el Plan Especial de Protección de Ciutat Vella. La aplicación de estas normas implica una coordinación entre diferentes departamentos del consistorio para asegurar que la actividad festiva no entre en conflicto con la conservación de los elementos.
Una de las disposiciones principales del texto es la fijación de distancias mínimas obligatorias. Estas separaciones afectarán a la instalación de carpas, escenarios, puestos de venta, aseos portátiles y cualquier tipo de mobiliario urbano que se pretenda ubicar en el entorno de los Bienes de Interés Cultural (BIC) y los Bienes de Relevancia Local (BRL).
Prohibiciones y restricciones técnicas en entornos protegidos
El documento aprobado por la Junta de Gobierno detalla una serie de prohibiciones técnicas para las comisiones falleras y servicios públicos. Queda estrictamente prohibida la realización de anclajes en fachadas o en cualquier elemento de carácter monumental. Asimismo, el protocolo veta la colocación de instalaciones que emitan humos en las proximidades de edificios históricos, con el fin de evitar el deterioro de los materiales pétreos y ornamentales.
El Ayuntamiento ha delimitado espacios considerados como «libres de ocupación». Esta restricción afecta especialmente a los perímetros de monumentos de alto valor arquitectónico, entre los que se encuentran:
- La Lonja de los Mercaderes.
- El Mercado Central.
- La Catedral de Valencia.
- Las Torres de Serranos.
- Las Torres de Quart.
En estos puntos, no se permitirá la instalación de elementos temporales que puedan comprometer la visibilidad o la integridad física de los edificios.
Medidas de vigilancia y limpieza especializada
La protección del patrimonio durante las Fallas de 2026 incluirá también un despliegue de seguridad humana. En el caso de La Lonja de los Mercaderes, edificio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se ha dispuesto la contratación de vigilancia privada para los días de máxima afluencia. Complementariamente, la Policía Local reforzará la presencia en museos, puentes y otros inmuebles de titularidad pública.
En el ámbito logístico, el Servicio de Patrimonio ha previsto la elaboración de planos específicos para la ubicación de contenedores y urinarios, garantizando que estos servicios no interfieran en las visuales de los monumentos. Además, se intensificarán las labores de limpieza durante toda la semana festiva.
Seguimiento y control tras la festividad
El Ayuntamiento ha programado una fase de inspección técnica una vez concluidas las Fallas para detectar posibles daños estructurales, suciedad acumulada o la aparición de pintadas en las superficies protegidas.
Respecto a la seguridad tecnológica, el plan contempla la retirada temporal de cámaras de videovigilancia en aquellos puntos donde exista un riesgo directo derivado de los actos pirotécnicos o durante la celebración de la Cremà. Una vez finalizados estos eventos, las cámaras serán repuestas de forma inmediata por los servicios técnicos municipales para retomar las labores habituales de monitorización urbana.