La Comunitat Valenciana logra reducir por primera vez en un lustro el volumen de pacientes atendidos, mientras que la tasa de suicidios experimenta su mejor evolución desde el año 2002 gracias a un refuerzo sin precedentes del sistema público.
Por: A. Lagar | Fecha: 16 de enero de 2026
El tratamiento por depresión en la Comunitat Valenciana ha registrado un cambio de ciclo fundamental al cierre del año 2025. Según los datos facilitados por la Conselleria de Sanidad con motivo del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, las Unidades de Salud Mental atendieron a un total de 52.210 personas, lo que representa un descenso del 1,5 % respecto al ejercicio anterior. Este indicador es especialmente relevante, ya que supone la primera bajada de la incidencia desde el estallido de la pandemia en 2020, periodo en el que la demanda asistencial crecía a un ritmo medio del 6,2 % anual.
El fin de la tendencia alcista tras la pandemia
La estabilización de los casos tras la crisis del COVID-19 marca lo que el director general de Salud Mental y Adicciones, Bartolomé Pérez, define como un «punto de inflexión». El análisis demográfico revela que el perfil del paciente se mantiene alineado con los estándares internacionales: el 68 % de quienes reciben tratamiento por depresión son mujeres, frente a un 32 % de hombres. Por provincias, la distribución es homogénea, con Castellón a la cabeza (1,2 % de su población), seguida de Valencia (1,0 %) y Alicante (0,9 %).
Este descenso global es un indicador de la eficacia de las nuevas rutas asistenciales, según detallan fuentes de la Generalitat Valenciana. La mayor capacidad de detección precoz en la Atención Primaria ha permitido que muchos cuadros leves no deriven en una atención especializada, agilizando el flujo del sistema sanitario.
Impacto de la DANA y normalización en l’Horta Sud
Un factor determinante en el balance de 2025 ha sido la gestión emocional tras la catástrofe de la DANA que asoló la provincia de Valencia en octubre de 2024. Aunque en la comarca de l’Horta Sud el número de personas en tratamiento por depresión aumentó un 4,1 %, la cifra es significativamente inferior al incremento del 94 % registrado en los momentos inmediatos al desastre.
En el resto de la autonomía, la reducción ha sido aún más acusada, alcanzando un 2,5 %. Estos datos sugieren una «normalización» progresiva de la salud mental en las zonas castigadas, demostrando la capacidad de contención del sistema público valenciano ante eventos traumáticos de gran escala. La resiliencia comunitaria y el apoyo psicológico intensivo en los municipios afectados han sido pilares básicos para evitar una cronificación masiva de los trastornos depresivos.
Reducción histórica de la tasa de autolesiones
Más allá de la depresión clínica, los indicadores de conductas extremas también muestran una mejora sustancial. La tasa de suicidios en la Comunitat Valenciana se ha desplomado un 11,8 % en el último año, superando la media nacional y firmando su mejor registro desde el año 2002. Solo Madrid y Cataluña presentan datos comparables entre las regiones más pobladas.
Acompañando a esta estadística, por segundo año consecutivo han descendido las urgencias hospitalarias por autolesiones. Este avance está vinculado directamente a las políticas de prevención activa y a la reducción de los tiempos de espera en las consultas especializadas, factores críticos para la intervención en crisis.
Refuerzo masivo de plantillas y recursos asistenciales
El éxito de estas cifras no es fruto del azar, sino de una inversión de choque en capital humano. Desde septiembre de 2024, la Conselleria ha creado más de 640 nuevos puestos de trabajo específicos para salud mental, incrementando la plantilla previa en un 60 %. Este refuerzo incluye:
- 100 nuevos psiquiatras para reducir la demora en primeras consultas.
- 182 nuevos psicólogos para intensificar las terapias de seguimiento.
- Refuerzo en personal de enfermería especializada y trabajadores sociales.
Este aumento de recursos ha permitido una continuidad asistencial mucho más sólida. Con más profesionales sobre el terreno, el seguimiento de los pacientes es más estrecho, lo que previene recaídas y mejora el pronóstico a largo plazo de quienes sufren trastornos del ánimo. La Comunitat Valenciana encara 2026 con un sistema más robusto y una tendencia descendente que ofrece un horizonte de esperanza para miles de familias.
Un sistema que empieza a sanar
La reducción del 1,5 % en los pacientes en tratamiento por depresión es un dato esperanzador, pero no debe invitar a la complacencia. Que l’Horta Sud siga mostrando repuntes, aunque sean leves, recuerda que las cicatrices de una catástrofe tardan años en cerrarse. El verdadero éxito de la administración actual ha sido entender que la salud mental no se cura solo con palabras, sino con hechos: el incremento del 60 % de la plantilla es el único camino real para pasar de la gestión de la crisis a la verdadera atención de calidad. Mantener este ritmo de inversión será vital para que el «punto de inflexión» anunciado hoy se convierta en una mejora estructural y duradera para la sociedad valenciana.
Fuente: Portal de Comunicación de la Generalitat Valenciana. 13.01.2026