Susana Camarero destaca que la Comunitat Valenciana es “el gran motor del trabajo autónomo en España. Foto: GVA
La región registra 12.528 nuevas altas en el último año, triplicando la media estatal, mientras la Generalitat reclama al Gobierno central una rebaja de la presión fiscal para consolidar la tendencia.
Por: A. Lagar | Fecha: 13 de enero de 2026
El trabajo autónomo en la Comunitat Valenciana se ha posicionado como la principal palanca de creación de tejido empresarial en España durante el último ejercicio. Según los datos hechos públicos este lunes por la Generalitat, el dinamismo emprendedor en las tres provincias valencianas ha superado todas las previsiones, hasta el punto de que uno de cada tres nuevos trabajadores por cuenta propia registrados en el país durante 2025 corresponde a este territorio. Las cifras confirman un cambio de tendencia en el mapa económico nacional, desplazando el peso del emprendimiento hacia el arco mediterráneo.
Liderazgo en cifras absolutas y relativas
La vicepresidenta primera y consellera de Empleo, Susana Camarero, ha desgranado esta estadística durante su reunión institucional con Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). El balance interanual arroja un saldo positivo de 12.528 nuevos autónomos en la Comunitat Valenciana en un solo año.
Para dimensionar este dato, es necesario compararlo con el contexto estatal. Mientras que en el conjunto de España el crecimiento del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) se situó en un modesto 1,2%, la autonomía valenciana disparó su registro hasta el +3,3%. En términos absolutos, de los aproximadamente 39.000 nuevos afiliados que sumó el sistema en todo el país, casi un tercio provienen de Alicante, Castellón o Valencia.
Desde el inicio de la actual legislatura, el acumulado asciende a cerca de 22.000 nuevas altas, lo que representa el 25% del crecimiento nacional total en este periodo. Camarero ha calificado la región como «el gran motor del trabajo autónomo en España», atribuyendo el éxito a un ecosistema que combina la iniciativa privada con el acompañamiento institucional.
Reclamaciones fiscales al Gobierno central
A pesar de la euforia por los datos de afiliación, el encuentro con la patronal de autónomos ha servido también para poner sobre la mesa las dificultades estructurales que atraviesa el colectivo. La titular de Empleo ha aprovechado la coyuntura para marcar distancias con la política económica del Ejecutivo central, señalando que el crecimiento se produce «a pesar» de un entorno fiscal que considera adverso.
La Generalitat ha instado al Gobierno de España a acometer una «simplificación real» de la burocracia y a revisar la fiscalidad que soportan las microempresas y los profesionales independientes. Según la vicepresidenta, los autónomos continúan asfixiados por un «exceso de cargas administrativas y fiscales» y una protección social que, a juicio del Consell, sigue siendo insuficiente comparada con la de los trabajadores asalariados.
El papel de Labora y la respuesta post-DANA
Parte del análisis del crecimiento se centra en la reestructuración de los servicios públicos de empleo. Desde la administración autonómica se destaca la transformación de Labora, el Servicio Valenciano de Empleo y Formación, que ha implementado figuras especializadas en emprendimiento en cada una de sus oficinas (Espai Labora).
Esta estrategia de personalización, sumada a la colaboración con las Cámaras de Comercio y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), ha provocado un aumento exponencial en las acciones de asesoramiento. Las estadísticas oficiales reflejan un salto de las 1.567 acciones de emprendimiento en 2023 a las 19.646 contabilizadas al cierre de 2024, un incremento superior al 1.000% que evidencia una mayor demanda de orientación por parte de la ciudadanía.
Asimismo, la reunión ha servido para hacer balance de las ayudas extraordinarias desplegadas tras los episodios de la DANA. La Generalitat ha cifrado en 110 millones de euros la inversión destinada a sostener la actividad de 18.387 autónomos afectados por el temporal, una inyección de liquidez que ha sido determinante para evitar el cierre masivo de negocios en las comarcas damnificadas.
Radiografía por sectores: auge tecnológico y crisis agraria
El perfil del nuevo autónomo valenciano está evolucionando. El desglose de los datos de afiliación muestra que el crecimiento no es homogéneo en todas las actividades. Los sectores que actúan como locomotora de este auge son las actividades profesionales y técnicas, la construcción —que vive un nuevo ciclo de reactivación—, el sector de la información y comunicaciones (TIC) y las actividades inmobiliarias.
En la otra cara de la moneda se encuentran los sectores tradicionales. El comercio minorista, la industria manufacturera y, muy especialmente, la agricultura, muestran signos de estancamiento o retroceso. La administración reconoce que estos ámbitos requieren de «medidas específicas y un mayor respaldo institucional» para frenar la sangría de profesionales, en un momento donde el relevo generacional en el campo y el pequeño comercio es una incógnita.
El reto de la consolidación
Con más de 12.000 nuevos efectivos en un año, el desafío para 2026 deja de ser la creación de altas para centrarse en la supervivencia de los proyectos. La tasa de mortalidad de las microempresas en sus primeros tres años de vida sigue siendo elevada. Por ello, las políticas anunciadas por la Conselleria de Empleo miran ahora hacia la consolidación: apoyar no solo el inicio de la actividad, sino las fases de crecimiento y maduración, especialmente para mujeres emprendedoras y negocios en zonas rurales con riesgo de despoblación (municipios de menos de 5.000 habitantes).
Fuente: Portal de Comunicación de la Generalitat Valenciana. (12.01.2026).
Un cambio en el mapa económico
El dato de que Valencia aporte uno de cada tres nuevos autónomos a nivel nacional es un indicador macroeconómico de primer orden. Revela un dinamismo superior al de plazas tradicionalmente dominantes como Madrid o Cataluña en lo que respecta al autoempleo. Sin embargo, este crecimiento cuantitativo debe analizarse con cautela cualitativa. El auge en sectores técnicos y de información sugiere una modernización del tejido productivo, pero la debilidad en agricultura y comercio advierte de una economía a dos velocidades. El éxito a largo plazo dependerá de si estas nuevas altas corresponden a vocaciones empresariales sólidas con capacidad de contratación o si, por el contrario, responden a una necesidad de autoempleo refugio ante la rigidez del mercado laboral asalariado.