Imagen de recurso para ilustrar el estudio de la Salud 5.0.
Imagina que tu reloj inteligente no solo te avisa de que has caminado poco hoy, sino que también detecta que tu perro está empezando a incubar una infección o que ambos estáis sufriendo los efectos del aire contaminado de vuestro barrio. Esta conexión, que parece sacada de una película de ciencia ficción, es el pilar de lo que los científicos llaman Salud 5.0: una medicina donde los datos de humanos y mascotas se fusionan para protegernos a todos por igual.
Por: A. Lagar | Fecha: 01 de febrero de 2026
Seguramente tratas a tu mascota como a un miembro más de la familia, pero hasta ahora, vuestros historiales médicos estaban en mundos totalmente separados. Esta desconexión es un problema real: muchas enfermedades que nos afectan, desde la diabetes hasta el estrés, son compartidas. Cuando tu perro enferma, tu bienestar se resiente, y viceversa. La falta de un sistema que monitorice ambos estados de salud a la vez nos hace perder información valiosa que podría salvar vidas en casa.
El salto a una salud integrada
La tecnología está cambiando las reglas del juego. Hemos pasado de una medicina que solo actuaba cuando ya estábamos enfermos, a una que intenta predecir el futuro. Ahora, investigadores de universidades de Alemania y Austria proponen que la próxima gran revolución es la integración humana-animal.
Al compartir el mismo techo, compartimos también los mismos riesgos ambientales, el mismo ruido y, a menudo, el mismo nivel de actividad física. Si tu reloj inteligente pudiera hablar con el collar de tu perro, los médicos y veterinarios tendrían un mapa mucho más preciso de vuestra salud. A esto se le llama «Una Salud Digital», y es el camino para detectar amenazas antes de que se conviertan en un problema grave para la familia o la comunidad.
¿Qué revela realmente la tecnología sobre tu mascota?
Aunque los perros y gatos no pueden decirnos qué les duele, sus cuerpos emiten señales constantes que los dispositivos wearables pueden interpretar. Lo que la ciencia está descubriendo es que somos más parecidos de lo que pensamos:
- Corazón y estrés: Los sensores que miden tu frecuencia cardíaca funcionan bajo los mismos principios en tu mascota, permitiendo detectar ansiedad o problemas de corazón de forma prematura.
- Movimiento y dolor: Un acelerómetro puede notar si tu perro se rasca más de la cuenta (alergias) o si ha dejado de saltar al sofá (artritis), mucho antes de que tú lo percibas a simple vista.
- Enfermedades compartidas: Los sensores ayudan a vigilar las zoonosis (enfermedades que saltan de animales a humanos) y las zoonosis inversas (de humanos a animales), como los virus de la gripe o el COVID-19.
Adaptar tu reloj inteligente para tu perro: un reto técnico
Uno de los puntos más fascinantes de esta investigación es la posibilidad de reutilizar la tecnología humana para los animales. Sin embargo, no es tan fácil como ponerle tu viejo reloj al perro. El pelaje es el principal enemigo de los sensores ópticos, y el tamaño de un chihuahua frente al de un gran danés requiere diseños muy flexibles.
Además, las mascotas tienen ritmos mucho más rápidos: sus corazones laten a otra velocidad y sus movimientos son más erráticos. Los científicos están trabajando en algoritmos que «limpien» ese ruido para que los datos sean tan fiables como los de un deportista de élite.
Ejemplos cotidianos de Salud 5.0
Pensemos en situaciones reales que pronto podrían ser lo habitual en nuestros hogares:
- Detección de epilepsia: Si tu perro sufre convulsiones, el collar inteligente registrará la duración exacta y avisará a tu móvil, permitiendo al veterinario ajustar la medicación con datos objetivos, no solo con lo que tú crees haber visto.
- Control de la obesidad: El sistema podría sugerir una ruta de paseo más larga para ambos tras detectar que vuestro nivel de actividad ha bajado en la última semana, previniendo la diabetes tanto en el dueño como en el animal.
- Alertas de fiebre: Si el dispositivo de tu gato detecta un aumento de temperatura y tú empiezas a mostrar fatiga, el sistema podría alertar de un posible contagio compartido, permitiendo una intervención rápida.
El futuro: una plataforma única
Para que la Salud 5.0 sea una realidad, necesitamos que los datos dejen de estar en «silos» separados. El objetivo es crear plataformas seguras donde el veterinario y el médico de cabecera puedan, con permiso del usuario, ver el contexto completo del hogar. Aunque todavía hay retos sobre cómo proteger estos datos, la meta es clara: un ecosistema donde la tecnología nos cuide a todos, sin importar cuántas patas tengamos.
El estudio, titulado «One digital health through wearables: a viewpoint on human–pet integration towards Healthcare 5.0», ha sido publicado el 18 de diciembre de 2025 en la revista científica Front. Digit. Health 7:1668739. doi: 10.3389/fdgth.2025.1668739. La investigación ha sido firmada por Mostafa Haghi, Samira Abani, Soheil Khooyooz, Anice Jahanjoo, Samaneh Rashidibajgan, Nima TaheriNejad, Thomas M. Deserno y Holger Volk, editada por Varadraj Prabhu Gurupur (University of Central Florida) y revisada por pares por especialistas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo en Informática de Rumania. © 2025 Haghi, Abani, Khooyooz, Jahanjoo, Rashidibajgan, TaheriNejad, Deserno y Volk. Contenido distribuido bajo Licencia Creative Commons Attribution (CC BY). 🔗 Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/deed.es