Paolo Cognetti en una escena de Querida flor, su debut como director. Imagen: Filmin
Querida flor se estrena en Filmin este próximo 27 de marzo con el debut como director de Paolo Cognetti (Las ocho montañas). Un documental en los Alpes que retrata la relación entre el ser humano y la naturaleza.
Por: A. Lagar | 20 de marzo de 2026
El reconocido novelista italiano Paolo Cognetti da el salto al cine con su primer trabajo como director: Querida flor. Tras el éxito internacional de la adaptación cinematográfica de su obra Las ocho montañas, Cognetti regresa a su escenario predilecto, los Alpes, pero esta vez para documentar una realidad urgente y personal. La película se incorporará al catálogo de Filmin el 27 de marzo, tras haber recorrido más de 70 salas en España dentro del circuito Doc del Mes de DocsBarcelona.
La producción nace de un hecho doméstico que funciona como señal de alarma: en el verano de 2022, el manantial que abastece la casa de madera de Cognetti en Estoul se secó por completo. Ante esta prueba tangible de la sequía que azotó el norte de Italia, el escritor decidió emprender un viaje a pie hacia las cumbres del Monte Rosa para registrar los paisajes y glaciares que podrían desaparecer en una sola generación.
Un viaje a las alturas con rostros conocidos
Acompañado por su perro Laki, el director no solo captura la naturaleza en retroceso, sino que construye un relato coral a través de las personas que habitan el macizo. Querida flor se aleja del documental ambientalista convencional para convertirse en una charla entre amigos de toda la vida que han hecho de la montaña su hogar y su refugio.
Entre los testimonios recogidos destaca el de Marta Squinobal, responsable del primer refugio vegano de los Alpes, quien lanza una advertencia sobre la paciencia de la naturaleza. También participan figuras como el guía Arturo Squinobal, la corredora Corinne Favre y Sete Tamang, un antiguo sherpa del Everest que ahora trabaja en las cumbres italianas y cuya historia fascinó especialmente al director durante el rodaje.
De Locarno a la pantalla pequeña
El filme tuvo su puesta de largo internacional en la Piazza Grande del Festival de Locarno, consolidando a Cognetti como una voz audiovisual a tener en cuenta más allá de su faceta literaria. La cinta se presenta como una reflexión contemplativa sobre la responsabilidad humana, evitando los artificios para centrarse en la esencia cultural de un territorio que se transforma a un ritmo récord.