La Policía Nacional detiene a 51 personas y desmantela una red de narcotráfico que operaba en la Comunidad Valenciana. Origen de los datos: Ministerio del Interior.
La operación, desarrollada en cuatro fases entre Valencia, Castellón, Madrid y Cuenca, se ha saldado con la incautación de más de medio millón de euros en efectivo, doce lingotes de oro y un arsenal de armas de fuego. La organización importaba la droga desde Portugal utilizando una flota de vehículos con compartimentos ocultos.
Por: A. Lagar | Fecha: 6 de febrero de 2026
La Policía Nacional ha asestado un golpe definitivo a una de las estructuras criminales más activas del levante español vinculadas al narcotráfico, culminando una macrooperación con la detención de 51 personas (41 hombres y 10 mujeres) y el desmantelamiento total de una red dedicada a la distribución de cocaína a gran escala. El dispositivo, desplegado en las provincias de Valencia, Castellón, Madrid y Cuenca, ha permitido intervenir cerca de 242 kilogramos de cocaína, además de importantes cantidades de hachís, heroína, dinero en efectivo y lingotes de oro.
El juzgado ha decretado el ingreso en prisión provisional para 17 de los arrestados, considerados los cabecillas y responsables logísticos de un entramado que operaba con una jerarquía «perfectamente estructurada».
La ruta portuguesa y los coches «caleteados»
La investigación, iniciada en abril del año pasado, destapó que la organización se abastecía principalmente de cocaína procedente de Portugal. Para introducir y distribuir la mercancía por el territorio nacional, la red contaba con una flota de 36 vehículos, de los cuales 11 estaban «caleteados»; es decir, habían sido modificados mecánicamente con sofisticados compartimentos ocultos para hacer indetectable el transporte de estupefacientes y dinero ante controles policiales rutinarios.
Las pesquisas arrancaron tras detectar a un sospechoso en la Comunidad Valenciana que acumulaba un patrimonio inmobiliario y automovilístico injustificado, utilizado para almacenar la droga. Los agentes ubicaron centros de seguridad de la banda en localidades valencianas como Burjassot, Alcàntera de Xúquer, Riba-roja de Túria y Torrent.
Crónica de un operativo en cuatro fases
La caída de la organización se ejecutó de manera escalonada para asegurar la detención de todos los eslabones de la cadena:
- Intercepción del transporte (Noviembre): Con el apoyo del Grupo Especial de Operaciones (G.E.O.), se interceptó un envío masivo oculto en un vehículo que conectaba Madrid y Cuenca. Se incautaron 163 kilos de cocaína (160 de ellos en una sola «caleta») y se detuvo a siete personas en localidades como Majadahonda y Casasimarro.
- Escalón intermedio (Enero 2026): La operación se trasladó a la provincia de Valencia (Alcàntera de Xúquer, Alberic y La Pobla Llarga), donde se arrestó a 11 personas y se intervinieron más de 233.000 euros y armas de fuego.
- Red de distribución (Días posteriores): Se ejecutaron 12 registros en Valencia y Castellón, incautando 68 kilos más de cocaína, heroína y drogas de diseño, con 15 detenidos adicionales.
- Venta al menudeo: La fase final se centró en la cartera de clientes y pequeños distribuidores en el área metropolitana de Valencia (Torrent, Alzira, Quart de Poblet, entre otros), resultando en 16 detenciones y el hallazgo de lingotes de oro y hasta 61 gallos de pelea.
Un arsenal y un tesoro incautado
El balance material de la operación refleja la peligrosidad y capacidad económica del grupo. Además de los 242 kilos de cocaína, se han retirado del mercado negro 57 kilos de hachís, 12 kilos de marihuana, casi un kilo de heroína y centenares de pastillas de MDMA.
En el apartado económico y patrimonial, la Policía Nacional ha intervenido más de 554.000 euros en efectivo y doce lingotes de oro de diferentes pesos. La peligrosidad de la banda quedó patente con el hallazgo de seis armas de fuego reales, además de diversas armas simuladas, prohibidas y abundante munición.