Imagen de recurso: Las reacciones de los diferentes líderes sobre el conflicto con Irán.
La comunidad internacional se mantiene en vilo tras la ofensiva militar lanzada hoy por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, una acción que ha provocado una cascada de reacciones globales que oscilan entre la condena tajante y la preocupación extrema por una escalada regional sin precedentes.
Por: A. Lagar | 28 de febrero de 2026
La comunidad internacional se mantiene en vilo tras la ofensiva militar lanzada hoy por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, una acción que ha provocado una cascada de reacciones globales que oscilan entre la condena tajante y la preocupación extrema por una escalada regional sin precedentes.
Fractura y preocupación en la escena global
El ataque de hoy ha alterado el tablero geopolítico, generando respuestas inmediatas de los principales organismos y líderes mundiales. Mientras algunos centran su discurso en la legalidad internacional, otros apuntan a la naturaleza del régimen iraní como origen de la inestabilidad, aunque coinciden en un punto crítico: el temor a una guerra abierta de consecuencias imprevisibles.
La ONU advierte sobre la violación del derecho internacional
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, ha sido uno de los más contundentes al condenar la «escalada militar» en Oriente Medio. Guterres ha señalado directamente el uso de la fuerza por parte de EE. UU. e Israel, así como las represalias de Teherán, como una amenaza directa a la seguridad global.
«La Carta de la ONU prohíbe claramente la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado», recordó Guterres, haciendo un llamamiento desesperado a que todas las partes regresen a la mesa de negociación.

La Unión Europea prioriza la seguridad nuclear
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha calificado los acontecimientos de «profundamente preocupantes». Aunque ha recordado que la UE mantiene sanciones estrictas contra el régimen iraní por su programa nuclear, su mensaje se ha centrado en la contención y la protección de los ciudadanos europeos en la zona.

España: Consenso en el rechazo a la acción unilateral
En España, tanto el Gobierno como la oposición han coincidido en señalar los riesgos de la ofensiva. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mostrado un rechazo frontal a la intervención militar de EE. UU. e Israel, calificándola de «acción unilateral» que solo contribuye a un orden internacional «más incierto y hostil».
Sánchez también ha sido crítico con Teherán, rechazando las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria. «No podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio», ha sentenciado el jefe del Ejecutivo, exigiendo una desescalada inmediata y el retorno al diálogo para alcanzar una solución política duradera.

Por su parte, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha coincidido en el rechazo a la escalada militar, aunque ha puesto un énfasis adicional en la peligrosidad del régimen de Irán, al que acusa de «perseguir la bomba nuclear y financiar el terror». Feijóo ha pedido al Gobierno activar de forma urgente planes de protección y evacuación para los españoles en la región.

Francia exige una reunión urgente del Consejo de Seguridad
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha calificado el estallido del conflicto como una amenaza grave para la paz internacional. Macron ha anunciado que Francia solicitará una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y ha subrayado que su país está preparado para desplegar los recursos necesarios para proteger a sus socios y activos en la región.
Macron ha enviado un mensaje directo a Teherán: «El régimen iraní debe comprender que ahora no le queda otra opción que entablar negociaciones de buena fe para poner fin a sus programas nucleares y de misiles». Asimismo, el mandatario galo ha mostrado su apoyo al pueblo iraní frente a las «masacres» del régimen islámico, afirmando que los ciudadanos deben poder construir su futuro libremente.

El mundo permanece a la espera de los próximos acontecimientos en la zona. El éxito de las comunicaciones internacionales durante los próximos días será determinante para frenar una situación que, de seguir creciendo, podría reescribir el equilibrio geopolítico actual con un coste humano y político inasumible.