Imagen de recurso: Postbióticos: la nueva defensa contra las infecciones urinarias.
Un estudio pionero revela que los postbióticos de bacterias lácticas pueden combatir las infecciones urinarias al inhibir por completo la formación de nuevas biopelículas y desintegrar parcialmente las ya establecidas por ciertos patógenos. Esta alternativa ofrece una vía segura para pacientes con defensas bajas, demostrando en modelos biológicos su capacidad para aniquilar bacterias rebeldes sin los riesgos de los tratamientos con microorganismos vivos.
Por: A. Lagar | 7 de abril de 2026
Las infecciones del tracto urinario (ITU) representan una de las afecciones bacterianas más comunes a nivel mundial y suponen un desafío médico cada vez mayor debido al alarmante aumento de patógenos resistentes a los antibióticos. Tradicionalmente, el tratamiento de estas infecciones consiste en la administración prolongada de antibióticos, lo que a menudo produce resultados subóptimos y agrava el problema global de la resistencia antimicrobiana. Ante este panorama, un reciente estudio publicado en Frontiers in Microbiology, llevado a cabo por investigadoras en Argentina, pertenecientes al INSIBIO (CONICET-UNT) y CERELA-CONICET, propone una alternativa innovadora: el uso de «postbióticos» derivados de bacterias lácticas.
El desafío de las biopelículas y la limitación de los probióticos
Un problema frecuente en las infecciones urinarias, especialmente en entornos hospitalarios, es la formación de biopelículas bacterianas en superficies como los catéteres urinarios. Estas comunidades de células altamente organizadas hacen que los uropatógenos sean aproximadamente 1.000 veces más resistentes a los tratamientos antibióticos convencionales que las bacterias en estado libre, convirtiendo su erradicación en un reto.
Aunque el uso de bacterias probióticas vivas se ha considerado una estrategia alternativa válida debido a su actividad antimicrobiana, su aplicación clínica en pacientes inmunocomprometidos es limitada por el riesgo latente de causar bacteriemia. Por ello, el enfoque científico de este estudio se ha centrado en los postbióticos, que son los subproductos metabólicos secretados por estas bacterias o liberados tras su ruptura celular, los cuales permiten aprovechar sus beneficios terapéuticos minimizando los posibles efectos adversos.
Resultados prometedores para las infecciones urinarias
Durante la investigación, el equipo evaluó los sobrenadantes libres de células (CFS, por sus siglas en inglés) obtenidos a partir de cultivos de diversas cepas de bacterias lácticas. Los resultados mostraron que estos postbióticos poseen una amplia actividad antimicrobiana contra diversos aislamientos clínicos de uropatógenos, logrando inhibir tanto a bacterias Gram-positivas como Gram-negativas, incluyendo Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus.
Los análisis de laboratorio revelaron que la capacidad inhibitoria de los postbióticos se perdía al neutralizar el pH y se reducía parcialmente al aplicar calor o proteasas, lo que sugiere que su efectividad se debe a una acción combinada de ácidos orgánicos y moléculas de naturaleza proteica. De manera crucial, los investigadores descubrieron que los postbióticos no solo son capaces de inhibir la formación de nuevas biopelículas bacterianas, sino que también pueden desintegrar parcialmente las biopelículas maduras y ya establecidas de P. aeruginosa, lo que demuestra su enorme potencial para el manejo de infecciones persistentes.
Seguridad y eficacia demostradas en modelos in vivo
Para validar la seguridad y eficacia de estos hallazgos, el equipo científico utilizó como modelo de infección al nematodo Caenorhabditis elegans, un organismo de gran utilidad para evaluar la toxicidad y las respuestas de defensa del huésped. Las evaluaciones de seguridad determinaron que el postbiótico derivado de la cepa Lactiplantibacillus paraplantarum CRL 1905 resulta seguro en concentraciones de hasta el 25%, sin producir efectos adversos en la viabilidad, la locomoción o la reproducción del organismo.
El hallazgo más impactante surgió al evaluar su eficacia terapéutica: la administración de este postbiótico mejoró significativamente la supervivencia de los nematodos que habían sido infectados con los patógenos S. aureus y P. aeruginosa. Este efecto protector, que además demostró ser dependiente de la dosis, se observó de manera constante independientemente de si el tratamiento se aplicó antes, durante o después de que se produjera la infección.
Un futuro médico menos dependiente de los antibióticos
Las conclusiones de esta investigación pionera subrayan el inmenso valor que tienen los postbióticos derivados de bacterias lácticas como una estrategia segura y eficaz para prevenir y controlar las infecciones del tracto urinario. En un momento donde la crisis mundial por la resistencia a los antibióticos sigue en aumento, el desarrollo de terapias basadas en los subproductos de bacterias beneficiosas abre una vía de esperanza para hacer frente a patógenos que hoy resultan muy difíciles de combatir.
En pocas palabras: ¿Qué significa todo esto para nosotros?
Imagina que las bacterias buenas (las bacterias lácticas) son como pequeños soldados. Hasta ahora, la medicina había pensado en enviar a estos soldados vivos a luchar contra los villanos (los patógenos que nos causan esas molestas infecciones urinarias). Sin embargo, meter bacterias vivas en el cuerpo puede ser un poco arriesgado para personas que ya tienen sus defensas muy bajas.
Lo que este estudio nos demuestra es que no necesitamos enviar al soldado entero; podemos usar simplemente el «jugo mágico» o las sustancias defensivas que ellos fabrican y liberan (lo que los científicos llaman postbióticos). Resulta que este líquido es una verdadera maravilla: no solo aniquila a las bacterias rebeldes, sino que también es capaz de derretir los «escudos protectores» (biopelículas) que estos bichos arman en los catéteres para que no les hagan efecto los antibióticos normales.
Y lo mejor de todo es cómo comprobaron que es seguro. Los científicos probaron este «jugo» en unos gusanitos microscópicos (Caenorhabditis elegans) y descubrieron que, en las cantidades correctas, no les hace absolutamente ningún daño y, de hecho, les salva la vida cuando están infectados por bacterias muy peligrosas.
Básicamente, este estudio es una excelente noticia. Nos da una esperanza real y mucho más segura para dejar de depender tanto de los clásicos antibióticos, que lamentablemente cada vez funcionan menos porque las bacterias se están volviendo expertas en esquivarlos. Es un gran punto a favor de la ciencia y una luz verde para el futuro de nuestra salud.
Citas: D’Almeida RE, Grillo-Puertas M, Robles LR, Hebert EM, Rapisarda VA and Villegas JM (2026) Postbiotics from lactic acid bacteria as promising alternatives against urinary tract pathogens. Front. Microbiol. 17:1741001. doi: 10.3389/fmicb.2026.1741001





